«Seguimos sin respuestas y sin dinero»: Booking se niega a pagar cientos de euros por un fallo en sus reservas y así puedes evitarlo
Parece que Booking , que siempre ha destacado por ser la web cercana al usuario, con buenos precios y muchas facilidades, parece que está cambiando la gestión de sus incidencias. Lo que debería ser un trámite automático de devolución tras una anulación de reserva provocada por la propia plataforma, se ha convertido para muchos usuarios en un desafío.
El último caso, sacado a la luz por el portal especializado Consumidor Global , expone cómo opera la compañía cuando las cosas salen mal. Las protagonistas, dos amigas llamadas Cristina y María Luisa, llevan semanas sin lograr recuperar los cientos de euros de un apartamento en Londres que la aplicación les canceló de forma unilateral
Mentiras de Booking
El problema comenzó en noviembre, cuando las afectadas reservaron y pagaron un apartamento en la capital británica por 182 libras, lo que al cambio son unos 209 euros, para viajar a mediados de febrero. Apenas dos semanas antes del vuelo, Booking les comunicó la cancelación de su alojamiento por overbooking , es decir, porque habían vendido más habitaciones de las disponibles.
El servicio de atención al cliente de Booking ofrecía, como recompensa, 50 euros, y con los altísimos precios de Londres a quince días del viaje, era imposible encontrar algo por ese valor. Ante las lógicas quejas, la plataforma les indicó que pagaran un segundo alojamiento por su cuenta, que enviaran los comprobantes por correo electrónico y que Booking les reembolsaría la diferencia de precio. Este segundo apartamento les costó 328 euros.
Lo peor de todo comenzó tras el viaje. Las amigas contactaron de nuevo con la empresa para reclamar los 209 euros originales (de la casa que nunca llegaron a pisar) y los 119 euros de diferencia del segundo alojamiento. Según relatan las afectadas a Consumidor Global , la compañía les devolvió esa diferencia de 119 euros, pero no en efectivo en su cuenta bancaria como habían prometido, sino en un saldo virtual que solo pueden gastar dentro de la propia plataforma y en una selección muy restrictiva de alojamientos elegidos por Booking.
Piden certificados constantemente
El verdadero drama está en los 209 euros de la reserva original, que todavía no han recuperado. El nivel de exigencias burocráticas de la plataforma parece una forma de intentar que el consumidor se rinda y dé por perdido su dinero. Primero, Booking culpó al propietario del apartamento de negarse a devolver el dinero. Después, comenzaron a exigir a las usuarias un sinfín de documentos: certificados de cobro, justificantes bancarios y recibos del cambio de divisas. A pesar de enviar todo (incluso llegando a pagar 10 euros a su banco por emitir uno de esos certificados), la plataforma siempre alegaba que faltaba algún papel.
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