Por qué los caseros tienen tanta prisa por rescindir contratos de alquiler en 2026
No es que estén descontentos con sus inquilinos, o que necesiten el piso para entrar a vivir. Uno de los motivos más frecuentes es que esperan poder evitar una prórroga legal de tres años adicionales sin subida libre de precio.
Todos aquellos contratos que cumplen en 2026 su quinto año en vigor mantienen a propietarios y residentes en vilo. Unos, porque temen la llamada que les informe de una subida radical de precio. Otros, porque desconocen cómo se tomarán sus inquilinos la noticia de la rescisión.
No hablamos de una variación de 100 euros entre contrato y contrato, sino de cerca de un 50% de subida, según confirman portales inmobiliarios como Idealista, Fotocasa y Pisos.com. Para que nos entendamos: aquellos particulares que en 2021 acordaron pagar 900 euros al mes, hoy no encontrarán demasiadas opciones similares por menos de 1.500.
Esquivar una prórroga hasta los 8 años
De mantener el contrato con la misma persona, pasados esos 5 iniciales, el arrendador estaría prorrogando el alquiler hasta tres años más. Un plazo de tiempo en el que se mantendrían las reglas de subida máxima de precio correspondientes alIRAV (en sustitución del IPC como índice de referencia).
Los arrendadores que cerraron su acuerdo hace ahora 5 años han padecido todas las restricciones de un periodo económico convulso, marcado por el final dela crisis del COVID, la guerra de Ucrania y, en general, la evolución del IPC a ritmos acelerados.
Durante los años 2022 y 2023, la subida máxima permitida para la renovación anual del alquiler fue del 2%, y creció hasta el 3% en 2024. Porcentajes, todos ellos, muy por debajo de la inflación. Esta descompensación ha generado malestar entre quienes han visto limitados sus ingresos por las reglas de juego, y hoy están dispuestos a comenzar de cero, por muy contentos que se encuentren con los inquilinos.
Para que la finalización del contrato sea efectiva, debe realizarse el aviso al residente con una antelación mínima de 4 meses, plazo que le permita organizarse e intentar encontrar una alternativa.
Contratos temporales de 11 meses
Una vez finalizado el contrato, muchos propietarios optan por una fórmula que esquive la obligatoriedad de prórrogas de la Ley de Vivienda. Por eso, cada vez es más frecuente encontrar anuncios donde se muestra la preferencia por un inquilino que utilice el piso durante 11 meses como máximo. Al considerarse uso temporal, el casero dispone de un mayor control sobre su vivienda, que estará disponible para su uso o para una subida de precio conveniente en un plazo corto de tiempo.
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