{
"$type": "site.standard.document",
"bskyPostRef": {
"cid": "bafyreia4ld4pu6rpk6kqsirk2zydd46w76fn5psuixcwthkq34xridvx2m",
"uri": "at://did:plc:zfkx2dhqf3sjdalzku4ajvqy/app.bsky.feed.post/3mgftagl7ljm2"
},
"coverImage": {
"$type": "blob",
"ref": {
"$link": "bafkreicleyxgdkq4w3ima7vtvwos5hgzs5y32gpt3ljg4ia4q65dz6ug4u"
},
"mimeType": "image/jpeg",
"size": 83639
},
"path": "/noticias/ciencia/origen-sintomas-alzheimer-inflamacion/",
"publishedAt": "2026-03-06T16:28:25.000Z",
"site": "https://www.adslzone.net",
"tags": [
"enfermedad de alzhéimer"
],
"textContent": "\n\n\nDurante décadas, la comunidad médica y científica ha abordado la enfermedad de alzhéimer bajo el pretexto de que es una patología que nace, se desarrolla y destruye exclusivamente **en el interior de nuestro cerebro**. Sin embargo, la neurología pretende cambiar esta concepción de la enfermedad.\n\nLa clave está en que esta devastadora enfermedad comienza fuera del cerebro, **muchos años antes** de que aparezcan los primeros síntomas de pérdida de memoria.\n\nEste cambio radical de perspectiva podría ser la respuesta necesaria para explicar por qué los fármacos desarrollados hasta la fecha no han sido eficaces. La realidad podría ser tan simple como que los medicamentos actuales **actúan demasiado tarde** en el proceso de la enfermedad.\n\n## ¿Dónde empieza el alzhéimer?\n\nPara entender este cambio de paradigma, debemos analizar el trabajo del investigador Cesar Cunha en el Centro de la Fundación Novo Nordisk para la Investigación Metabólica Básica, en Dinamarca. Su equipo analizó los datos genéticos de **más de 85.000 personas** con alzhéimer y 485.000 personas sanas, escrutando la actividad de 5 millones de células individuales procedentes de 40 áreas del cuerpo humano y 100 regiones cerebrales.\n\nAl examinar 1000 genes con variantes que aumentan el riesgo de padecer la enfermedad, los científicos vieron que la expresión de estos genes de riesgo era **extremadamente baja en el cerebro**. Por el contrario, aparecían con una frecuencia mucho mayor en la piel, los pulmones, el sistema digestivo, el bazo y en varios tipos de células inmunitarias que circulan por la sangre.\n\nGran parte de estos genes están implicados en la regulación inmunitaria y prevalecen en lo que llamamos tejidos de barrera (piel, pulmones e intestino), que son los encargados de defendernos contra gérmenes, toxinas y alérgenos **mediante respuestas inflamatorias**. Esto sugiere que el alzhéimer podría iniciarse realmente con una inflamación en estos órganos no cerebrales. Por tanto, personas con antecedentes familiares podrían ser más susceptibles a desarrollar la enfermedad como respuesta a una simple infección u otro evento inflamatorio. De hecho, investigaciones recientes lideradas por Rezanur Rahman en Australia también han encontrado que las variantes genéticas asociadas al alzhéimer parecen agruparse en la piel y los pulmones.\n\n### Los 55 años son la edad clave\n\nEl dato más revelador del estudio danés es que la mayor expresión de estas variantes genéticas se produce cuando las personas tienen**entre 55 y 60 años**. Esto sugiere que la inflamación sufrida durante esta ventana temporal es la que tiene más probabilidades de derivar en alzhéimer en el futuro.",
"title": "Se desvela el origen del alzhéimer: la ciencia identifica los primeros síntomas físicos de la enfermedad"
}