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  "publishedAt": "2026-06-17T01:01:53.870Z",
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  "textContent": "Mientras la multitud gritaba eufórica por el combate que acababan de presenciar, Raiden permanecía de pie sobre la plataforma.\n\nEra la primera vez en su vida que no lo juzgaban. La primera vez que las personas lo alababan en lugar de mirarlo como a un fenómeno. Su corazón latía con tanta fuerza que casi podía escucharlo. Bajó lentamente de la estructura sin pronunciar una sola palabra, observando de reojo cómo los camilleros se llevaban a su contrincante caído. Muchos de los asistentes habían asistido ese día solo para verlo a él.\n\nLas gradas se agitaron aún más cuando la gente se puso de pie para el siguiente anuncio:\n\n-¡Es el turno de Kasai Hinokami contra Yamada Shota!\n\nEn la zona del público, el capitán de los guardianes mostró una grata sonrisa. «Ahora sí, por fin podré ver de lo que es capaz el hijo de Hinokami, jejeje».\n\nEn los pasillos, Kasai y Yamada salieron de la sala de espera y se toparon con Raiden, quien regresaba de su encuentro. Los dos rivales de la infancia cruzaron miradas y sonrieron levemente. «Sí que te has vuelto muy fuerte, Raiden», pensó el pelirrojo.\n\nRaiden siguió su camino en silencio, y los siguientes competidores pisaron la plataforma.\n\nYamada Shota lucía un aspecto intimidante: llevaba una mascarilla con dos respiraderos cilíndricos, sus ojos se veían agotados pero afilados, y vestía una sudadera negra con múltiples bolsillos, guantes oscuros y botas a juego, todo decorado con motivos de calaveras. Su cabello era de un tono amarillo brillante que tiraba a naranja. Cumpliendo con el estricto protocolo del torneo, ambos se hicieron una reverencia formal.\n\n-¡Comiencen! -gritó el juez mientras bajaba la mano y, como ya era su costumbre para ponerse a salvo, se apartó rápidamente de la plataforma.\n\nKasai mantenía las manos dentro de los bolsillos de su pantaloneta, completamente relajado. Frente a él, Yamada se desabrochó y retiró lentamente la mascarilla.\n\n-Sé que eres muy fuerte, Hinokami, pero yo soy mucho más letal que tú -advirtió Yamada, revelando unos dientes extrañamente filosos mientras un humo verde comenzaba a emanar de su boca-. Te diré cuál es mi don. Mi saliva es un gas venenoso; si llegas a inhalar aunque sea un poco, todos tus sentidos empezarán a fallar. Claro que este gas no puede matar a nadie… a menos que respires una gran cantidad.\n\nYamada escupió cerca de los pies de Kasai. En cuanto la saliva tocó las baldosas, comenzó a evaporarse, liberando una densa humareda.\n\n-Ah, se me olvidó mencionar que produce demasiado gas -añadió Yamada con malicia.\n\nKasai dio un salto hacia atrás para ganar distancia, pero Yamada comenzó a escupir repetidamente en su dirección para acorralarlo. El pelirrojo se limitó a esquivar cada proyectil fluido con movimientos ágiles, pero en cuestión de segundos, la superficie de la plataforma se inundó por completo con el vapor verdoso. Kasai se detuvo en seco.\n\n-¿Eh? No has atacado ni una sola vez -señaló Yamada con genuina curiosidad.\n\nKasai finalmente sacó la mano derecha de su bolsillo y apuntó directamente hacia su oponente.\n\n-Si no entendí mal… esto es un gas, ¿cierto?\n\n-Sí, así es.\n\n-¿Sabes qué le pasa a cualquier gas cuando entra en contacto con el fuego?\n\nLos ojos de Yamada se abrieron de par en par al captar la insinuación.\n\n-¿Se… se expande?\n\n-Exacto -respondió Kasai con una sonrisa confiada.\n\n-¡Espera un momento! -gritó Yamada, presa del pánico-. ¡Si haces eso, tú también saldrás lastimado!\n\n-¿Quieres averiguarlo? -replicó el pelirrojo con arrogancia.\n\nLa mano de Kasai se encendió en una viva llamarada. Asustado por las consecuencias, Yamada no lo pensó dos veces y se arrojó de cabeza fuera de la plataforma.\n\n¡BOOOOM!\n\nUna enorme explosión sacudió el centro del coliseo, levantando una columna de humo tan densa que cegó la vista de todos los espectadores. En las gradas, la gente murmuraba con intriga: «¿Quién ganó? ¿Qué pasó?».\n\nA medida que el viento dispersaba el humo, una silueta se recortó en el centro de la estructura. Kasai permanecía de pie en el mismo lugar, sin un solo rasguño en su cuerpo. Fuera de la plataforma, Yamada se cubría la cabeza con los ojos cerrados por el susto, y el juez se encontraba en una posición similar.\n\nAl abrir los ojos y asimilar la escena, el réferi reaccionó de inmediato, aunque todavía le temblaba la voz por la impresión:\n\n-¡El… el ganador es Kasai!\n\nKasai regresó la mano a su bolsillo, saltó fuera de la zona de combate y caminó con tranquilidad hacia la sala de espera. La multitud estalló en vítores. En las gradas, el capitán de los guardianes asintió con una amplia sonrisa: «Por fin… alguien digno de ser un guardián».\n\nSorprendentemente, la plataforma de piedra no había recibido ningún daño estructural por la explosión.\n\n-¡Continuamos con la batalla final de la primera ronda! ¡Que pasen Matsumoto Jun y Sato Hiroshi!\n\nAmbos jóvenes salieron rápidamente al encuentro. Matsumoto Jun tenía el cabello castaño y muy corto, casi calvo. Vestía una camisa blanca muy sencilla, pantalones y botas de color café, y llevaba consigo un palo de madera. Por otro lado, Sato Hiroshi vestía una camisola blanca, pantaloneta y botas negras. Tenía el cabello negro estilo afro, labios gruesos, una nariz un poco larga y ojos redondos.\n\nCuando los dos subieron a la arena, el juez se colocó en medio de ambos antes de dar la señal.\n\n-Vaya, sí que está cálido este lugar -pronunció, sintiendo el calor residual de la pelea anterior.\n\nLos competidores hicieron su reverencia.\n\n-¡Comiencen! -gritó el juez, bajando la mano con rapidez y retrocediendo para ponerse a salvo.\n\nDe inmediato, Jun empuñó su palo de madera como si fuera una katana y corrió directo hacia su rival con el arma en alto. Sato reaccionó extendiendo ambos brazos en cruz, los cuales comenzaron a endurecerse y a cubrirse con una textura idéntica a la corteza de un árbol.\n\n¡Pam!\n\nEl impacto del palo contra la madera viva resonó en todo el coliseo. Sato empujó con fuerza para hacer retroceder a Jun, pero este plantó el bastón en el suelo para frenar el empuje. Sin perder tiempo, Sato arremetió de nuevo mientras la corteza se extendía más por sus brazos; Jun, por su parte, comenzó a girar el bastón con una fluidez impecable, demostrando que lo manejaba como una extensión de su propio cuerpo.\n\nSato unió sus puños simulando un martillo pesado y descargó un golpe descendente, pero Jun interpuso su arma a tiempo.\n\n¡Pam!\n\nSato apartó los brazos por la vibración del choque, y Jun aprovechó ese breve segundo de desatención para lanzar un golpe directo al rostro de su oponente. Sin embargo, Sato fue lo bastante rápido como para interponer su brazo izquierdo.\n\n¡Pam!\n\nUn golpe seco impactó contra la extremidad acorazada. Tras el intercambio, ambos se separaron de un salto para reevaluar la situación. «Qué brazos tan duros», pensó Jun. «Qué palo tan resistente», analizó Sato al mismo tiempo.\n\nJun volvió a balancear su bastón en el aire. Sato adoptó una postura de combate más cerrada mientras una segunda capa de corteza, mucho más gruesa, recubría sus brazos. Ambos corrieron al encuentro. Jun lanzó una estocada directa al estómago, pero Sato la bloqueó con un brazo, desviando el palo hacia arriba. Con el camino libre, el otro brazo de Sato buscó el cuerpo de Jun, pero este reaccionó usando el extremo opuesto de su bastón para golpear la extremidad enemiga hacia el cielo.\n\n¡Pam!\n\nJun tomó distancia con un ágil movimiento y se plantó en una postura perfecta, haciendo girar la madera con su mano derecha. «Esos golpes me están doliendo demasiado… Es como si ese maldito palo fuera de hierro puro. Tendré que endurecerme con todo lo que tengo», pensó Sato con frustración.\n\n-¡Ahhhhh! -rugió Sato.\n\nLa corteza de árbol comenzó a brotar masivamente, creando una auténtica armadura de madera sobre su tren superior. -¡Ahora sí no me afectará tanto!\n\nSato lanzó un puñetazo veloz, pero Jun lo esquivó con tremenda facilidad.\n\n¡Pam!\n\nEl bastón de Jun se estrelló contra el costado del brazo que acababa de pasar de largo.\n\n-¡Ahh! -gritó Sato, lanzando otro golpe desesperado que volvió a errar el blanco.\n\n¡Pam!\n\n-¡Ahhh!\n\n¡Pam! ¡Pam! ¡Pam!\n\nUna ráfaga implacable de golpes comenzó a llover sobre el cuerpo de Sato. «¿Por qué? ¡No lo entiendo! ¿Por qué no puedo tocarlo si hace un momento nos movíamos a la misma velocidad?», se desesperó el chico del afro.\n\n-Tu cara te delata -habló Jun con total serenidad mientras esquivaba un último impacto.\n\n-¿Qué?\n\n-Debido al exceso de corteza en tus brazos, has perdido demasiada velocidad. Es mejor que te rindas.\n\nJusto en ese instante, la madera en los brazos de Sato comenzó a agrietarse y volvió a la normalidad; su tiempo límite se había agotado.\n\n-¡¡Ahhhhh!! -un grito de pura agonía escapó de la boca de Sato. Todos los golpes que había recibido de forma amortiguada comenzaron a pasarle factura a su cuerpo real. El dolor fue tal que cayó de rodillas sobre las baldosas.\n\nJun corrió hacia él, apuntando su bastón al cuerpo del contrincante. -Haré que no te duela más.\n\n¡Pam!\n\nUn golpe certero en el estómago levantó a Sato del suelo y lo mandó directo fuera de la plataforma, donde cayó completamente desmayado.\n\n-¡El ganador de este encuentro es Matsumoto Jun! -anunció el juez.\n\nJun guardó con parsimonia el palo en su espalda y bajó de la arena.\n\n-¡Entonces continuamos con los cuartos de final! ¡Es el turno de Hoshino Takamitsu contra Tyo Shiya!\n\nLos dos avanzaron hacia el cuadrilátero.\n\n-¡Comiencen! -ordenó el réferi, bajando el brazo y alejándose a un lugar seguro.\n\nEl misterioso hechicero encapuchado se mantuvo inmóvil, pero comenzó a sacar lentamente el brazo de entre sus ropas. En el otro extremo, Shiya lo observaba fijamente. «Estuve pensando seriamente en cómo detener a este tipo… y la mejor estrategia que se me ocurrió fue esta», pensó con una enorme sonrisa dibujada en el rostro.\n\nExtendió ambos brazos hacia el cielo, inhaló una gran bocanada de aire y gritó a todo pulmón:\n\n-¡¡MEEEEE RINDOOOO!!\n\nEl hechicero pelinegro se detuvo en seco, visiblemente desconcertado por la repentina declaración.\n\n-Che… qué fastidio -pronunció con desgano, dando la vuelta para bajar de la plataforma.\n\nMientras tanto, Shiya continuaba con los brazos arriba, soltando un suspiro de alivio por la nariz. «Fue lo mejor. Ese tipo es un monstruo, no tengo ninguna intención de terminar electrocutado como el primer chico».\n\nEl juez, parpadeando un par de veces para salir del asombro, miró a Shiya.\n\n-Oye, chico… ya te puedes retirar.\n\n-¡Ah, sí! Claro, claro -respondió, bajando a toda prisa mientras el coliseo entero guardaba un silencio sepulcral por lo ridículo de la situación.\n\n-¡Continuamos con el siguiente combate! ¡Saito Tomoya contra Tanaka Masato!\n\nAmbos subieron a la arena de piedra.\n\n-¡Comiencen! -exclamó el juez, bajando el brazo y apartándose.\n\nSaito Tomoya miró su pierna y calculó sus opciones. «He dado doce patadas potentes en lo que va del torneo. Solo puedo dar ocho más antes de llegar a mi límite absoluto». Frente a él, el joven de cabello azul permanecía con los brazos cruzados. «Sé muy bien que sus patadas tienen la fuerza para traspasar mis escudos de agua. No puedo dejar que me conecte de lleno; tengo que fingir que soy capaz de recibirlas para mantener el control», planeó Tanaka.\n\nAmbos competidores se encontraban en una situación crítica, sintiéndose en completa desventaja frente al otro. «Los dos somos luchadores de corta distancia. Yo soy fuerza pura y él es defensa con escudos. Yo tengo un límite… pero no sé si él tiene uno. En fin, el que no arriesga, no gana», concluyó Tomoya.\n\nSu pierna comenzó a ensancharse y a crecer en tamaño. Saito arremetió con velocidad, levantando la extremidad para conectar una patada devastadora. Tanaka, sorprendido por la brusquedad del ataque, apenas tuvo tiempo de levantar un escudo defensivo.\n\n¡Splasch!\n\nLa barrera de agua estalló en mil pedazos ante el impacto.\n\n-¿Eh? -Tomoya se extrañó al sentir que su golpe pasaba de largo y chocaba directamente contra el suelo de la plataforma.\n\n¡Pradh!\n\nTanaka había logrado esquivar el remate en el último milisegundo. «Trece patadas… solo me quedan siete. Pero valió la pena, logré descubrir algo interesante», pensó Tomoya.\n\n«Maldición, ya se dio cuenta», se lamentó Tanaka con profunda frustración.\n\nLa pierna de Tomoya regresó a su tamaño normal. «Cuando mis extremidades crecen, mis ataques se vuelven demasiado lentos. Tengo una mejor idea».\n\nAl ver el cambio, Tanaka dudó por un momento. «¿Por qué encogió la pierna? ¿Acaso llegó a su límite? ¡No! Lo más seguro es que esté planeando una finta».\n\nTomoya volvió a correr hacia él. Tanaka extendió su mano derecha hacia el frente, pero mantuvo la izquierda oculta detrás de su espalda. En cuanto el chico humilde estiró la pierna para patear, Tanaka sonrió para sus adentros: «¡Justo lo que creía!», y materializó un nuevo muro de agua.\n\nSin embargo, a mitad del trayecto, la pierna de Tomoya se expandió súbitamente.\n\n¡Splasch!\n\nLa patada destrozó el escudo sin ninguna dificultad y conectó de lleno en el estómago de Tanaka.\n\n-¡¡Ahhh!! -un hilo de saliva y sangre escapó de la boca del peliazul debido al tremendo impacto. El golpe lo arrastró con violencia hacia el borde de la arena. Justo antes de salir despedido, Tanaka utilizó la mano que tenía oculta para generar un escudo de agua inverso que frenó su caída de golpe.\n\n«¿Eh? No puede ser… me confié», pensó Tomoya, abriendo los ojos con sorpresa.\n\nAprovechando el rebote, Tanaka corrió con desesperación hacia Tomoya, concentrando una gran cantidad de agua en sus manos. Pero esta vez la técnica era diferente: moldeó una esfera líquida perfecta y perfecta que encerró herméticamente la cabeza de Tomoya.\n\nLa bola de agua flotaba fijamente alrededor de su rostro, comenzando a ahogarlo de inmediato. Tomoya intentó desesperadamente romper la esfera con las manos, pero sus dedos solo traspasaban el líquido sin poder destruirlo. El agua se filtró rápidamente por sus fosas nasales y su boca; su rostro comenzó a tornarse morado por la falta de oxígeno y sus ojos se llenaron de lágrimas.\n\nPara rematar el encuentro, Tanaka convocó un escudo plano y lo expandió con fuerza hacia el frente, empujando el cuerpo indefenso de su rival.\n\n¡Pam!\n\nTomoya salió despedido de la plataforma. En cuanto su cuerpo golpeó el suelo exterior, la esfera de agua alrededor de su cabeza se deshizo.\n\n¡Spladh!\n\n-¡Cof! ¡Cof! ¡Cof! -Tomoya comenzó a toser de forma violenta, expulsando el agua de sus pulmones antes de quedar completamente inconsciente. Los paramédicos corrieron con una camilla y lo subieron con cuidado.\n\n-¡El ganador es Tanaka Masato! -declaró el juez.\n\n-¡Sigamos con el siguiente combate! ¡Que pasen al frente Yamamoto Takeshi y Nakamura Raiden!\n\nLos dos subieron a la arena de piedra y compartieron una reverencia respetuosa.\n\n-¡Comiencen! -anunció el réferi, saltando fuera de la pista.\n\n«Sé perfectamente cómo derrotarlo», se dijo Yamamoto con extrema confianza, frotándose la nariz con el dedo índice. De inmediato, empezó a correr en círculos alrededor de Raiden.\n\n-Así que vas a aplicar la misma estrategia de tu batalla pasada, ¿eh? -comentó Raiden, permaneciendo estático en el centro.\n\nYamamoto incrementó su velocidad notablemente, volviéndose un borrón ante los ojos del público. Raiden cerró los párpados por un instante, concentrándose únicamente en el eco de las pisadas que retumbaban en la piedra. En un milisegundo, abrió los ojos con total seguridad.\n\n-Con que ahí estás… -dijo, estirando los brazos de forma imprevista hacia el vacío.\n\nSus manos se cerraron firmemente alrededor del cuello de la camisa de Yamamoto, deteniéndolo en seco.\n\n-¿¡Eh!?\n\nUna gran sonrisa se dibujó en el rostro del castaño.\n\n-No… no puedo moverme… ¡Qué fuerza tan monstruosa! -Yamamoto intentó seguir corriendo con desesperación, pero sus piernas pataleaban en el aire sin avanzar un solo milímetro. Un frío miedo lo invadió-. ¿Qué… qué eres tú?\n\n-¿Quién soy? Solo soy un chico sin don -respondió Raiden.\n\nSus bíceps se tensaron al máximo debido a la fuerza que estaba ejerciendo, y levantó el cuerpo de Yamamoto por completo.\n\n-¡Espera, espera un momento! -suplicó el chico de las botas rojas, agitando los brazos. Sin embargo, Raiden lo lanzó con un movimiento semicircular directo hacia el exterior de la plataforma.\n\nMientras caía al suelo, Yamamoto no podía dar crédito a lo sucedido: «No puede ser… ¿Fui derrotado así de fácil?».\n\n-¡El ganador es Nakamura Raiden!\n\nRaiden bajó de la estructura con una amplia sonrisa de satisfacción.\n\n-¡Pasamos al siguiente combate! ¡Kasai Hinokami contra Matsumoto Jun!\n\nAmbos competidores subieron y realizaron su respectiva reverencia antes de que el juez diera la señal y se apartara.\n\nJun desenvainó rápidamente su bastón de madera y se lanzó al ataque. Sin embargo, Kasai comenzó a evadir cada uno de los golpes con una facilidad pasmosa, moviéndose de un lado a otro como si pudiera predecir la trayectoria del arma.\n\n-¿Sabes? Conozco a alguien que es muchísimo más rápido que tú -comentó Kasai con una sonrisa burlona mientras esquivaba un golpe descendente.\n\n-¿Qué?\n\nEn ese instante, Kasai apretó el puño derecho y este se envolvió en una llamarada masiva, concentrando el calor en un punto.\n\n-¡¡HIKEN!! (Puño de fuego).\n\nUn colosal puño de fuego salió disparado de su extremidad, impactando de lleno contra el cuerpo de Jun y mandándolo a volar varios metros por el aire.\n\n¡Pam!\n\nEl cuerpo de Jun chocó violentamente contra una de las paredes de la zona del público. Los espectadores comenzaron a gritar entusiasmados ante el despliegue de poder.\n\nEn las gradas, el asistente del guardián se giró hacia su superior.\n\n-Estas últimas batallas sí que han estado interesantes, ¿no cree, capitán?\n\nEl hombre observaba el campo en silencio, con la mano apoyada en el mentón de forma analítica.\n\n-Sí, han estado bastante interesantes… pero les falta mucha experiencia en combate real.\n\n-¿Quién cree que gane el torneo, señor?\n\n-Está entre Kasai Hinokami y Hoshino Takamitsu. Pero no podría asegurar un ganador; ahora mismo es un cincuenta/cincuenta. Habrá que seguir observando.\n\n-¡Y ahora, daremos comienzo a las semifinales! Todos los combates previos nos han dejado al borde de nuestros asientos. ¡La primera batalla de esta semifinal será entre Hoshino Takamitsu contra Tanaka Masato!\n\nLos dos oponentes se posicionaron en la plataforma e hicieron la reverencia de rigor.\n\n-¡Comiencen! -exclamó el juez, bajando el brazo y poniéndose a salvo.\n\nTanaka extendió sus brazos al frente con total confianza.\n\n-Sé todo acerca de los hechiceros.\n\n-¿Ah, sí? -respondió el encapuchado con voz monótona.\n\n-Sé que solo pueden utilizar un tipo de magia elemental en específico. Y si no me equivoco, tu elemento es el rayo. Gracias a mi don de agua, los rayos de tus ataques se esparcirán antes de tocarme… ¡Así que esta victoria ya es mía!\n\nUn silencio se produjo en la arena, roto repentinamente por una carcajada.\n\n-¡Jejeje… jajajajajajaja! -Hoshino comenzó a reírse a carcajadas, una risa que descolocó por completo a Tanaka.\n\n-¿De qué demonios te ríes? -preguntó el peliazul con evidente furia.\n\n-Jajajajaja… Cantas victoria antes de tiempo. Déjame decirte algo: yo soy especial.\n\n-¿Especial?\n\n-Puedo utilizar cualquier tipo de magia que desee -declaró Hoshino, alzando los brazos mientras una mueca sádica se dibujaba en su rostro-. Rayo, tierra, viento, agua, oscuridad, luz… No me limito a ninguna. Ustedes, los humanos, se creen la gran cosa por sus patéticos dones, pero yo estoy en un nivel completamente diferente. Tu don es el agua, ¿verdad?\n\nTanaka se quedó helado, sintiendo cómo un sudor frío le recorría la nuca ante lo que acababa de escuchar.\n\nHoshino extendió su brazo derecho y un cuadrado mágico de color azul brillante se materializó en el aire. -Entonces… utilizaré el agua.\n\nUna cantidad descomunal de agua a alta presión brotó del círculo mágico. Tanaka, reaccionando por puro instinto de supervivencia, logró convocar un escudo, pero el torrente de magia era infinitamente más poderoso que su don. La barrera colapsó al instante y Tanaka salió disparado fuera de la plataforma, mientras el flujo mágico continuaba golpeándolo ruda y sucesivamente hasta que el agua se disipó.\n\n-Je, qué débiles son -pronunció el de los ojos oscuros, bajando con desprecio de la plataforma.\n\n-¡El ganador es Hoshino Takamitsu!\n\nEn la sala de espera, solo quedaban dos chicos. Dos amigos de la infancia. Dos eternos rivales que se pusieron de pie al mismo tiempo.\n\n-¡Comenzamos con el siguiente combate de la semifinal! ¡Nakamura Raiden contra Kasai Hinokami!\n\nAmbos caminaron por el largo pasillo hacia la salida. Justo antes de llegar a la luz, se cruzaron con Hoshino Takamitsu, quien regresaba de la arena.\n\n-Hinokami… espero que nos enfrentemos en la gran final -sentenció el de pelo negro sin detener su marcha. Raiden lo observó con fijeza. -Lo que digas -respondió Kasai con total indiferencia.\n\nPara el pelirrojo, aquel hechicero no tenía la menor importancia en ese momento; pero para Raiden era muy diferente: él deseaba con todo su ser ganar este combate para poder medirse contra el poder de Hoshino.\n\nLos dos amigos pisaron la plataforma de piedra. Se colocaron frente a frente y realizaron una reverencia. Sin embargo, este gesto fue completamente distinto a los anteriores; no era por protocolo, estaba cargado de una profunda amistad y de una rivalidad de años de entrenamiento.\n\n-¡Comiencen! -gritó el juez con fuerza, bajando el brazo y corriendo a refugiarse fuera de la pista.\n\n-¡Kasai, no te atrevas a contenerte! -exclamó Raiden en voz alta.\n\n-¿Eh?\n\n-Durante todo el tiempo que hemos entrenado juntos, siempre te has guardado parte de tu poder. ¡Por favor, por lo que más quieras, no te contengas hoy! Hace dos años que no nos veíamos y quiero demostrarte qué tan fuerte me he vuelto.\n\nRaiden habló con una confianza inquebrantable, aunque por dentro su corazón latía a mil por hora por la adrenalina. Kasai lo miró fijamente y sonrió.\n\n-No te arrepientas de lo que acabas de decir, Raiden.\n\n-No lo haré. Ya no soy aquel niño asustado del acantilado.\n\n-¡Entonces, allá voy!\n\nKasai cerró el puño y lo alzó con firmeza. Una enorme espiral de fuego comenzó a concentrarse alrededor de su extremidad.\n\n-¡¡HIKEN!! (Puño de fuego).\n\nUna inmensa acumulación de llamas con forma de puño salió disparada directamente hacia Raiden. Sin embargo, demostrando sus reflejos refinados, el castaño esquivó el torrente ígneo con un movimiento lateral y comenzó a correr a máxima velocidad hacia Kasai para cerrar la distancia.\n\nKasai reaccionó de inmediato y juntó ambas manos. Por un microsegundo dudó en atacar con todo al chico que consideraba su mejor amigo, pero las palabras de Raiden resonaron con fuerza dentro de su cabeza: «¡No te contengas! ¡Por lo que más quieras, no te atrevas a contenerte!».\n\nDejando de lado cualquier duda, Kasai exclamó con absoluta determinación:\n\n-¡¡HITATE!! (Escudo de fuego).\n\nUna enorme muralla de llamas ardientes se alzó de la nada entre ambos.\n\nRaiden no frenó su avance ni un solo segundo. Cruzó los brazos delante de su rostro para protegerse y se adentró directamente en la pared de fuego que bloqueaba su camino. Atravesó las llamas por pura fuerza de voluntad, saliendo del otro lado sin haber recibido ningún castigo ni daño aparente. Con el factor sorpresa de su lado, cerró el puño derecho y lo lanzó con toda la potencia de su cuerpo.\n\nKasai abrió los ojos con sorpresa al verlo salir del fuego y cruzó ambos brazos en forma de “X” para defenderse del impacto inminente.\n\n¡Pam!\n\nEl puñetazo de Raiden conectó limpiamente contra la defensa de Kasai. La tremenda onda expansiva de fuerza bruta arrastró el cuerpo del pelirrojo, cuyos pies se deslizaron violentamente sobre las baldosas de la plataforma. Tras un agónico frenado, Kasai logró detenerse a escasos centímetros de caer al vacío.\n\n«Vaya… pero qué fuerza tan descomunal», pensó el pelirrojo, aún cubriéndose los brazos, sintiendo el verdadero peso del entrenamiento de su amigo.\n\nRaiden bajó la guardia lentamente, mostrando una enorme sonrisa de orgullo en el rostro.\n\n-Te lo dije, Kasai… Ya no soy el mismo de antes.\n\nNota: los combates los apresuré demasiado pero me esforzaré para que los dos últimos sean épicos 🙂",
  "title": "CAPITULO 7: RAIDEN VS KASAI",
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