Aquella vez que reencarné como una piedra. Capítulo 2: El ciclo de la vida
fictograma [Unofficial]
February 26, 2026
Empecé a mirar a mi alrededor y todo estaba bastante raro. Las plantas no eran nada que pudiera reconocer y los árboles, aunque se parecían mucho a los que había en la Tierra, no eran iguales.
Quizás estaba en otro planeta. A mi alrededor veía algunos insectos bastante pequeños, parecidos a hormigas, y algunos gusanos enterrados bajo la tierra. Pero, por alguna razón, no podía ver mi cuerpo ni podía sentir absolutamente nada; solo mirar.
Pasaron algunos días más. Según mis cálculos —literalmente me puse a contar los segundos—, los días aquí duran más o menos unas 26 horas. Eso era lo único que podía hacer, ya que no me puedo ni mover.
Solo podía esperar a que algo pasara, pero siendo algo que no se puede mover, dudo mucho que haya acción por aquí. ¿Es esto un castigo por mal karma? Solo podía hacerme preguntas y pensar en las cosas de mi anterior vida, tener un celular ahorita sería increíble.
Pero esto era lo que quería, ¿No? Paz y tranquilidad, la vida a veces es muy complicada y casi siempre aborrecía mi felicidad anterior. ¿Qué estará haciendo mi esposa? Supongo que estará de luto, ¿Y que será de mi pequeño Jesús? Mi hijo de 10 años. ¿Qué pasará si mi esposa encuentra a otro hombre? ¿Y si mi hijo lo quiere más que a mí? Bueno eso da igual, ya estoy muerto.
Y así pasaron lo que yo diría semanas, o quizás meses. Quién sabe. La verdad, no me puse a contarlo. Mi mente estaba disociando ya de tanta soledad o quizás de mucha paz. O tal vez era aburrimiento; ya me estaba hartando. Quería ver si Messi iba a ganar la liga este año o no.
Hasta que de la nada, un depredador apareció persiguiendo a una pequeña criatura. El depredador se acercó y le dio un golpe muy fuerte en la cara. La presa era algo muy parecido a un gato, pero un gato raro: tenía antenas y, al mismo tiempo, una cola muy esponjosa, parecida a la de las ovejas. También se movía como un mono o chimpancé.
El depredador se parecía más a un perro, pero era un perro muy feo, como un demonio o algo así. Tenía una especie de cuernos, su pelaje era grisáceo y tenía ojos rojos. Lo único que vi es que aquel animal que era cazado cayó a mi lado y empezó a ser comido por aquel depredador. Sé que es la pirámide alimenticia, pero me dolió bastante, no sé por qué.
Luego de que este depredador se diera su festín, toda la sangre —o lo que parecía sangre— de aquel pequeño animal cayó sobre mí, o al menos eso creí.
Mi conciencia se salió de mi cuerpo y pude ver aquel animal muerto a mi lado. En ese instante, también me di cuenta de la realidad: era literal una roca. Una mísera roca tirada al lado de un árbol. Esto no tiene sentido. Pero, justo después de eso, volví a mi cuerpo; volví a estar encerrado dentro de esa maldita roca.
Pasaron algunos días más. Aquel animal que murió justo a mi lado empezó a pudrirse hasta que no quedaron más que huesos. Un día, otro animal de la misma especie, un poco más grande, se acercó. Vio los restos de aquel que quizás era su compañero.
Se acercó a mí con curiosidad, como los gatos cuando buscan cosas, y me agarró con sus dos manos. El animal medía más o menos 1 metro, tenía orejas parecidas a la de los canguros y sus ojos eran parecidos a los de los humanos.
El animal me agarró y me llevó con él. Aunque fuera de forma indirecta, por fin me podía mover y mirar a mi alrededor un poco más.
Supongo que se acabó el aburrimiento.
Discussion in the ATmosphere