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  "path": "/noticias/ciencia/la-transicion-climatica-no-puede-medirse-solo-en-numeros-por-que-importan-tanto-las-emociones.html",
  "publishedAt": "2026-02-08T21:05:00.000Z",
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    "Ciencia",
    "Apprendre de la politique des émotions écologiques. Solastalgies",
    "Love, fear, anger, and hope: how emotions influence climate action."
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  "textContent": "Según diversos estudios en ciencias sociales y ambientales, la transición climática no se basa únicamente en objetivos cuantificables. Las emociones moldean la participación ciudadana e influyen en el éxito de las políticas climáticas. A continuación, se presenta un análisis.\n\nLas emociones juegan un papel clave en el compromiso cívico, mucho más allá de las cifras y los objetivos de carbono.\n\nDurante mucho tiempo, la transición climática se concibió principalmente como un problema técnico: reducir las emisiones, transformar las infraestructuras, lograr la neutralidad de carbono. Objetivos claros, medibles y cuantificables. Esenciales, por supuesto. Pero incompletos.\n\nSin embargo, numerosos estudios en ciencias sociales demuestran que por sí solos son insuficientes para impulsar la **acción colectiva** o **garantizar su sostenibilidad a largo plazo.**\n\n## Clima: cifras... pero sobre todo, experiencia vivida\n\nSe realizó un estudio cualitativo en Nottingham, Reino Unido. Esta ciudad, una de las más desfavorecidas de Inglaterra, se ha fijado un ambicioso objetivo: convertirse en **la primera ciudad británica neutral en carbono para 2028.**\n\nA partir de**50 entrevistas y talleres colaborativos** que reunieron a residentes, funcionarios electos, empresas y organizaciones comunitarias, el investigador **demuestra que el apoyo a las políticas climáticas depende en gran medida de cómo se perciben, adoptan y negocian estos objetivos en la vida cotidiana.**\n\nEste hallazgo coincide con la investigación en **educación y psicología ambiental.** Los expertos definen la emoción como una predisposición a la acción: cuando el problema climático deja de resonar emocionalmente, el compromiso se erosiona o incluso desaparece\n\n## Amor: un motor de la transición\n\nEn Nottingham, la emoción que se asocia con mayor frecuencia a la acción climática es el amor por el lugar. Amor por los barrios, parques y huertos comunitarios, pero también un sentido de responsabilidad hacia las generaciones futuras. Este apego transforma el **cambio climático** , a menudo percibido como abstracto y distante, en una realidad local, concreta y vivida.\n\nEsta dinámica refleja el trabajo desarrollado en particular por **Laurence Brière** y sus colegas. El \"cuidado\" se entiende allí como una práctica que combina compromiso, responsabilidad y una relación con el mundo vivo. En Nottingham, este amor por el lugar impulsa acciones tangibles: **huertos comunitarios, protección de espacios verdes, proyectos locales de alimentación y energía** ; todas ellas iniciativas que anclan la transición en la vida cotidiana.\n\nPero la investigación también destaca una ambivalencia crucial. Un apego excesivamente exclusivo puede conducir a comportamientos cerrados, incluso excluyentes, que afectan a los nuevos residentes. La emoción, por muy movilizadora que sea, no garantiza una transición justa: debe reconocerse, apoyarse y debatirse para que sea verdaderamente inclusiva.\n\n## Cuando el miedo, la ira y la ecoansiedad se politizan\n\nEl miedo ocupa un lugar central en las historias recopiladas: miedo a la inseguridad energética, los efectos en cascada del cambio climático y la inestabilidad social. En psicología, **el miedo es una emoción inmediata, desencadenada por una amenaza identificable**. Puede ser movilizador, impulsando una acción rápida, pero también paralizante cuando se arraiga sin ninguna perspectiva de acción.\n\nLa ecoansiedad, en cambio, no es estrictamente una emoción. **Se refiere a un estado afectivo duradero, alimentado por la anticipación de una amenaza climática difusa y persistente.**\n\nComo demuestra la investigación resumida por Laurence Brière en -_Aprendiendo de la política de las emociones ecológicas-_ , este estado resulta de una acumulación de emociones, en particular el miedo, combinada con la incertidumbre, la duración de la crisis y la percepción de impotencia.\n\nEstudios comparativos realizados con jóvenes en diez países del Norte y del Sur Global muestran que los niveles de**ansiedad climática** varían significativamente en función de la vulnerabilidad real a los impactos climáticos, pero también del reconocimiento social y político de estos estados emocionales.\n\nLa ira, durante mucho tiempo marginada, también emerge como una palanca para la acción: una investigación australiana muestra que la expresión estructurada de la **ira ecológica** puede fomentar la acción colectiva a la vez que protege la salud mental.\n\n## Esperanza: un pilar frágil del compromiso\n\nTodas las investigaciones convergen en un punto: sin esperanza, no hay transformación duradera. Pero esto no es un optimismo ingenuo. En Nottingham, los residentes hablan de una esperanza práctica, impulsada por experiencias tangibles: **huertos comunitarios, renovación energética participativa y proyectos locales visibles a nivel de barrio.**\n\nEsta esperanza, sin embargo, sigue siendo vulnerable. La austeridad presupuestaria, la **falta de financiación sostenible** y las promesas institucionales incumplidas socavan la confianza y el compromiso. Como enfatizan las ciencias sociales, ignorar esta dimensión emocional corre el riesgo de que las políticas climáticas sean tecnocráticas, superficiales y excluyentes.\n\nDesde Nottingham hasta Quebec, y mucho más allá, la transición climática no se logrará únicamente mediante indicadores, sino tomando en serio lo que sienten, experimentan y viven los ciudadanos. Solo en este ámbito sensible, a menudo invisible, **se desarrolla la capacidad colectiva de actuar, perseverar y construir trayectorias climáticas verdaderamente justas e inclusivas.**\n\n### _Referencia de la noticia_\n\n _Apprendre de la politique des émotions écologiques. Solastalgies, 36(1). Frontières, Brière, L. (2025)_\n\n_Love, fear, anger, and hope: how emotions influence climate action. The Conversation, Keddie, K. (2026, 23 janvier)_",
  "title": "La transición climática no puede medirse sólo en números: ¿Por qué importan tanto las emociones?"
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