{
  "$type": "site.standard.document",
  "bskyPostRef": {
    "cid": "bafyreig4m6g57s3n25wpgj5qgfiopgbgoix5d2pz3txuc6t4sui2rzqrt4",
    "uri": "at://did:plc:qjmvisar3f2whicyonsbz77s/app.bsky.feed.post/3mnqwuqmcr452"
  },
  "coverImage": {
    "$type": "blob",
    "ref": {
      "$link": "bafkreigq24kj6f6hoq4lvj2txpi4smqoanawuyrgygokijfdkg3iadv43u"
    },
    "mimeType": "image/jpeg",
    "size": 110147
  },
  "path": "/politica/nube-nuevo-objetivo-guerra_1_2203102.html",
  "publishedAt": "2026-06-08T04:01:09.000Z",
  "site": "https://www.infolibre.es",
  "tags": [
    "Tecnología digital",
    "los centros de datos",
    "atribuidos a Irán",
    "ataques iraníes contra AWS",
    "en el gran apagón que vivimos en la península ibérica",
    "Cataluña es el sistema circulatorio. Sant Adrià de Besòs",
    "Barcelona Cable Landing Station, (Barcelona CLS)",
    "2Africa",
    "cable Medusa",
    "la sociedad está empezando a plantearse la importancia estratégica de estas infraestructuras",
    "centro de datos certificado de tipo Tier III o Tier IV",
    "La Ley 8/2011",
    "Real Decreto 704/2011"
  ],
  "textContent": "Durante décadas, cuando pensábamos en infraestructuras estratégicas en una guerra, imaginábamos aeropuertos, puertos, centrales eléctricas, refinerías, satélites, redes ferroviarias o cables de telecomunicaciones. Sin embargo, en una sociedad digitalizada **hay otra infraestructura que se ha vuelto igual de crítica** , aunque sea menos visible: los centros de datos.\n\nLos ataques con drones contra tres **centros de datos de Amazon Web Services** (AWS) ubicados en los Emiratos Árabes Unidos y Baréin, atribuidos a Irán, mostraron que la nube ha entrado en la lógica de la geopolítica. La nube es física. Tiene edificios, cables, energía y jurisdicción. Y, en tiempos de guerra, todo eso puede convertirse en objetivo.\n\nLos ataques iraníes contra AWS muestran este cambio de época. Según Reuters, fueron una represalia iraní tras ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.\n\nLos centros de datos en Emiratos Árabes Unidos y Baréin **sufrieron daños físicos, problemas de energía y disrupciones de conectividad**. Estos afectaron a servicios de computación en la nube (_cloud_) usados por bancos, empresas financieras y otros clientes de la zona. “Servicios _cloud_ ” se refiere a sistemas y datos alojados en servidores remotos, como los de Amazon Web Services.\n\nComo consecuencia, AWS aconsejó a algunos clientes mover sus cargas de trabajo (aplicaciones, procesos o servicios) a otras regiones/centros de datos que no estuvieran afectados. O, en su defecto, **hacer copias de seguridad** (respaldar datos) en lugares seguros fuera de la zona.\n\nEl mensaje estratégico es claro: atacar un centro de datos no equivale solo a dañar un edificio tecnológico. Puede significar presionar a una empresa estadounidense y generar un dominó de daños que afecte a economías aliadas, interrumpa servicios civiles y cuestione la confianza en la infraestructura digital.\n\nLos centros de datos son la columna vertebral de nuestra sociedad digitalizada, de la que dependen innumerables servicios _online_ que necesitamos en nuestro día a día. **Son infraestructuras sobre las que descansan bancos, hospitales, administraciones públicas** , universidades, logística, comercio electrónico, medios de comunicación y servicios esenciales. Así, por ejemplo, en el gran apagón que vivimos en la península ibérica, la gente echaba más de menos no poder comunicarse o pagar con tarjeta que la luz en sí misma.\n\nEn España, las regiones con más centros de datos son Madrid, Aragón y Barcelona. Si Madrid y Aragón representan el músculo del procesamiento, Cataluña es el sistema circulatorio. Sant Adrià de Besòs alberga la Barcelona Cable Landing Station, (Barcelona CLS), un puerto digital neutral que sirve de punto de amarre para cables submarinos de fibra óptica de última generación, como el sistema 2Africa (que circunnavega todo el continente africano conectándolo con Europa), o el cable Medusa, un **sistema de cable submarino de fibra óptica** **que conecta Europa con el norte de África y Oriente Medio** , abarcando más de 8 700 kilómetros a lo largo de la región del Mediterráneo.\n\nEstos cables discurren por el fondo del mar y transportan alrededor del 99 % del tráfico intercontinental. La estación de Besòs y las **infraestructuras de interconexión** asociadas en el área metropolitana de Barcelona no son solo infraestructuras locales: son el cordón umbilical que une a la Unión Europea con el norte de África, Oriente Medio y Asia. Si este nodo se interrumpe, el impacto de conectividad reverbera en todo el continente. Por eso, la sociedad está empezando a plantearse la importancia estratégica de estas infraestructuras y a tomar medidas para protegerlas.\n\nEs importante distinguir claramente entre tolerancia a fallos y seguridad.\n\nLa tolerancia a fallos se resuelve principalmente con redundancia de servicios. Un centro de datos certificado de tipo Tier III o Tier IV (infraestructuras de misión crítica altamente confiable) **puede tener redundancia eléctrica** , refrigeración duplicada, generadores autónomos y varias rutas posibles en las vías de comunicación. Estas prevenciones lo hacen muy robusto frente a fallos técnicos. Pero no lo convierten automáticamente en una instalación preparada para guerra híbrida, sabotaje coordinado, ataques a la red eléctrica, cortes de fibra o crisis prolongadas de suministro.\n\nPor eso, administraciones y empresas deberían conocer mejor sus dependencias digitales. ¿Dónde están sus datos? ¿En qué nube o región _cloud_? ¿Qué servicios son críticos? **¿Existen copias fuera de línea? ¿Se ha probado la recuperación?** ¿Puede operar una administración si fallan durante horas su proveedor _cloud_ o centro de proceso de datos, su sistema de identidad o su red corporativa?\n\nEspaña dispone de un marco legal de protección de infraestructuras críticas. La Ley 8/2011 y el Real Decreto 704/2011 regulan la protección de aquellas infraestructuras cuya interrupción tendría un **impacto grave sobre servicios esenciales**. El sistema está coordinado por el Centro Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas, dependiente del Ministerio del Interior. La lista concreta de operadores e instalaciones críticas no es pública, precisamente por razones de seguridad.\n\nEsto significa que **no podemos afirmar alegremente que un determinado centro de datos esté protegido por defensa, policía o medidas especiales**. Algunos podrían estar incluidos en planes de protección si soportan servicios esenciales; otros no. Además, proteger una infraestructura crítica no significa necesariamente poner soldados en la puerta. Puede implicar planes de seguridad, coordinación con autoridades, análisis de riesgos, protocolos de respuesta, ciberseguridad, control de accesos, redundancia y controles periódicos.\n\nLa defensa civil del siglo XXI **no consiste solo en proteger carreteras, hospitales** , **puertos o centrales eléctricas**. También requiere garantizar que los servicios digitales esenciales puedan seguir funcionando ante la amenaza posible a infraestructura que los sostienen. La nube también es un objetivo de guerra.\n\n--------------------------\n\n_**Pedro García López**_ _es catedrático de Universidad en la Universitat Rovira i Virgili, investigador principal del Grupo CloudLab y experto en Computación en la nube_",
  "title": "La nube, nuevo objetivo de guerra"
}