{
  "$type": "site.standard.document",
  "bskyPostRef": {
    "cid": "bafyreidmv7wdinfgomlv4xm4s5mfnj5brdwg5vkwe3ecsthg54ak45xco4",
    "uri": "at://did:plc:qjmvisar3f2whicyonsbz77s/app.bsky.feed.post/3mliashb3zeh2"
  },
  "coverImage": {
    "$type": "blob",
    "ref": {
      "$link": "bafkreihkcwcvprprddqrl57xfvdb5s26iu63s3jqndcepgive2q7qpbism"
    },
    "mimeType": "image/jpeg",
    "size": 73278
  },
  "path": "/cultura/cine/retrato-moda-couture-deja-frivolidad-diablo-viste-prada_1_2188806.html",
  "publishedAt": "2026-05-10T04:00:54.000Z",
  "site": "https://www.infolibre.es",
  "tags": [
    "Cine",
    "Industria cine",
    "Cultura",
    "“La moda es arte”",
    "Think pink",
    "(“Piensa en rosa”)",
    "Isabel Coixet en",
    "Tres adioses",
    "que también tiene experiencia con el cáncer"
  ],
  "textContent": "En su día a nadie le gustó demasiado _**Pret-a-porter**_**de Robert Altman**. En comparación a otras películas corales que había firmado el director estadounidense (_Nashville_ sobre la industria de la música _folk_ , _El juego de Hollywood_ sobre la industria del cine), esta inmersión en**el mundo de la moda** parecía un poco superficial. Aun cuando, vista hoy, no deje de contar con secuencias valiosas. Julia Roberts y Tim Robbins **redescubriéndose como amantes** una vez que, tras pasar días en una habitación de hotel desnudos o únicamente ataviados con un albornoz, se visten arrebatadoramente para salir a la calle. O toda la parte final, en la**Semana de la Moda de París**.\n\nEs cuando la diseñadora Simone Lo (Anouk Aimée), como protesta a la traicionera venta de su sello, se marca una _performance_ de antología poniendo a desfilar a todas sus modelos **completamente desnudas**. Desatando una hilarante reacción en la periodista que interpreta Kim Basinger y retransmite el evento: “¿De qué demonios estoy hablando?, ¿qué está pasando en este planeta?, **¿es esto moda?** , ¿qué es todo esto?”, se derrumba tras unos breves momentos en que ha intentado racionalizar artísticamente el circo de la pasarela. Pese a todo, una crítica habitual a _Pret-a-porter_ fue que el mundo de la moda era tan chiflado que **Altman se había quedado corto**.\n\nDesde luego parece difícil de satirizar sin una abierta absurdez —caso de****_**Zoolander**_ en 2001, habitualmente considerada la mejor película que ha tocado el tema—, si se opta por un enfoque más intelectual. Hace poco tuvo lugar la Met Gala de 2026 y su código de vestimenta era “ _Fashion is art_ ”. “La moda es arte”. Una indicación lo bastante ambigua como para que fluyera la misma extravagancia de cada año, apenas mesurada por ese tibio intento de recabar dignidad. El mundo de la moda es tan autoconsciente que **absorbe cualquier crítica**. Ni cuando reclama algo de seriedad —como se supone que habría hecho la Met Gala este año— parece hacerlo realmente en serio.\n\nY sin embargo, que este evento se haya celebrado entre medias de los estrenos de _**El diablo viste de Prada 2**_**y** _**Couture (Alta costura)**_ permite expandir los apuntes que Altman, mejor que peor, lanzó en los años 90. Planteando la moda desde un difícil equilibrio entre**el vacío y la identidad** , siempre amenazado por una maquinaria corporativa presta a banalizarlo todo.\n\nOtro motivo para reivindicar _Pret-a-porter_ estriba en su ambición aglutinante: analizar el mundo de la moda desde diversas capas y gremios, en lugar de ceñirse a un único punto de vista. Es lo que habría hecho el díptico de _El diablo viste de Prada_ en cuanto al**periodismo de moda** como parte intrínseca de esta maquinaria, amparándose en una tradición que supera con mucho a Altman y la burla que entonces realizara de _Vogue, Elle_ y _Harper’s Bazaar_.**La icónica Miranda Priestly** de Meryl Streep se refleja entonces en Anna Wintour como jefaza histórica de _Vogue_ , claro, pero también en Maggie Prescott, que interpretaba Kay Thompson en **el musical de los 50** _**Funny Face**_.\n\nMaggie Prescott, como Miranda Priestly, era**una prescriptora estética**. La primera al frente de _Quality_ , la segunda al frente de _Runway_ : dos mujeres temibles que configuran desde su cabecera**las sensibilidades de toda una sociedad**. El número introductorio de _Funny Face_ no necesita entonces que aparezcan los protagonistas (Audrey Hepburn y Fred Astaire) para ser preventivamente icónico, representando con su Think pink (“Piensa en rosa”) el poder de Prescott: ha decidido que ahora se lleva el rosa. Lo que nos lleva directamente a**la escena más famosa de** _**El diablo viste de Prada**_ , en tanto a la lección que le da Streep al escéptico personaje de Anne Hathaway: por mucho que asegure estar al margen de la moda, **lleva ese jersey azul cerúleo por una razón**.\n\nEstos elementos no implican, por otra parte, que _Funny Face_ y _El diablo viste de Prada_ puedan en sí mismas trazar**una coartada legitimadora** de la moda como arte. A la larga, son películas de atractivo tan inmediato y estrambótico como cualquier foto que llegue de la Met Gala: su profundidad es escasa, y no dejan de asumir la moda dentro de**una arbitraria torre de marfil**. Una carencia que por cierto ha exacerbado la secuela de _El diablo viste de Prada_ recién llegada a cines, al probar a alinear su retrato de la moda con un vistazo al declive de la prensa escrita.\n\n _El diablo viste de Prada 2_ defiende el periodismo tradicional frente a **la digitalización y la precarización**. Y difícilmente alguien estaría en desacuerdo con esa defensa: el problema es que lo hace sin plantear a quién se dirigiría dicho periodismo —una constante en estas películas sobre moda es **su carácter de burbuja** , el público destinatario convertido en una dócil abstracción—, y que la clave para salvarlo está en tejemanejes de millonarios. La moda solo puede sobrevivir, sostiene _El diablo viste de Prada 2_ , **si los mecenas se quedan con nosotros**. Socios capitalistas que compren redacciones enteras porque, queremos pensar, todo esto les importa genuinamente.\n\nAsí pues, y volviendo a los lamentos de Basinger en _Pret-a-porter_ , **¿es esto moda?** ¿Es lo único que puede ser? ¿Un imaginario modulado únicamente por personas con mucho dinero y tiempo libre, visualizado a través de cuerpos normativos y diseños carísimos? Aceptando esa premisa, no deja de ser lógico que el cine haya acostumbrado a tratar la moda entre **el cinismo** de _El diablo viste de Prada_ y**el regodeo visual** de _Funny Face_. Y justo por eso se antoja tan fresca _Couture_ : una película **muy seria y emocional** , que ni siquiera tiene una fotografía con la que el vestuario luzca bien.\n\n_Couture (Alta costura)_ es la nueva película de la francesa **Alice Winocour**. Al igual que _Pret-a-porter, Funny Face_ y _El diablo viste de Prada_ , su acercamiento al tema que nos ocupa gira alrededor de la Semana de la Moda de París. A diferencia de esos títulos, sin embargo, lo hace con **un afán de realismo exhaustivo**. Winocour presume de haber podido rodar en el verdadero interior de una casa de moda, rodeándose de trabajadoras reales atendiendo a un interés central que ya rastreábamos en _Proxima_ , su film previo. Este vendría a ser examinar **el trabajo y la conciliación** , por mucho que los oropeles del mundo que los enmarca nos puedan distraer.\n\n_Proxima_ tenía nada menos que a una astronauta de protagonista, _Couture_ se centra en varias mujeres relacionadas de una forma u otra con esta Semana de la Moda. **Es un film coral** , de historias entrelazadas. Está **Angelina Jolie** como una directora de cine a la que le han encargado un _fashion film_ para inaugurar el evento. También una maquilladora (Ella Rumpf) que sueña con ser una escritora como su ídola Marguerite Duras, una joven modelo ante la mayor oportunidad de su carrera (Anyier Anei) y una costurera que no sale del taller (Garance Marillier).\n\nLa prioridad que ostentan estas historias en el conjunto de _Couture_ es bastante desigual. De hecho ahí tenemos el gran defecto del film de Winocour: hay**una absoluta descompensación** entre unas y otras. Las peripecias que acaparan el guion son las del personaje de Jolie, según el descubrimiento de que tiene cáncer de mama y la reevaluación que entonces debe hacer de su vida (recordando al drama que hace poco planteaba Isabel Coixet en Tres adioses). Lo de Jolie dispersa la atención y relega otras perspectivas más interesantes, quizá por propia injerencia de la estrella, o simplemente porque Winocour (que también tiene experiencia con el cáncer) así lo ha dispuesto.\n\nSea como sea, de _Couture_ cabe lamentar su desequilibrio y un desarrollo argumental moroso, que parece no saber cuándo enfatizar emocionalmente algo o cuándo dejarlo correr. No es suficiente, por otro lado, para descartar sus méritos. Algo que sí logra Winocour holgadamente es llegar a las tripas de un mundo que parecía inseparable de la superficialidad, y lo logra desde **dos instancias muy diferenciadas**.\n\nPor un lado, planteando que **los significantes de la moda son omnipresentes** en nuestra vida: que en efecto vestimos el azul cerúleo (o el rosa) por una razón, y no solo porque así lo haya prescrito una editora carismática. Lo hacemos porque lo necesitamos, porque nuestra identidad al dialogar dentro de una sociedad precisa **un discurso estético** , y _Couture_ acierta a expresarlo desde ángulos tan variados como las rimas entre el manejo de Jolie de su enfermedad y el diseño del vestuario, o la pulsión de la maquilladora por, asimismo, “maquillar” lo que escribe para atisbar**una verdad más profunda**. Todo está conectado, y es lo que lleva al otro ángulo desde el que _Couture_ puede prosperar pese a sus notables problemas: el mundo de la moda como un entrelazado de **esfuerzos y apoyos**.\n\n _Couture_ enfatiza la sororidad, a través de varias mujeres que se apoyan entre sí y se ofrecen mutuamente una guía —una escena poderosamente bella nos muestra a Jolie ayudando por teléfono a su hija a orientarse por la ciudad—, reclamando que ahí está la clave por la que la moda, como **mundo fundamentalmente feminizado** , es tan relevante. Como ese cúmulo de experiencias generosas y abiertas, que cala en el mundo y nunca deja de comunicar. La moda, asegura _Couture_ , no tiene que disfrazarse de arte para asegurar relevancia. **Quién necesita arte si tenemos cultura**.",
  "title": "Cómo el retrato de la moda en ‘Couture’ deja atrás la frivolidad de ‘El diablo viste de Prada’"
}