{
"$type": "site.standard.document",
"bskyPostRef": {
"cid": "bafyreibdrbhs3eitcmkhyk5oo2tcz337sndfzfhxyceflqnp2g4p6tnbxq",
"uri": "at://did:plc:qjmvisar3f2whicyonsbz77s/app.bsky.feed.post/3mj4jkn3cgyn2"
},
"coverImage": {
"$type": "blob",
"ref": {
"$link": "bafkreigpx72lo5ennweqjllssc2qzhubv64qfnukbefuhzzlgrcdgzbfvm"
},
"mimeType": "image/jpeg",
"size": 66839
},
"path": "/opinion/columnas/a-la-escucha/llamada_129_2175013.html",
"publishedAt": "2026-04-09T19:56:48.000Z",
"site": "https://www.infolibre.es",
"tags": [
"Opinión",
"Suicidios",
"Menores",
"Infancia",
"Salud mental"
],
"textContent": "**6.467 niños** llamaron el año pasado angustiados, pidiendo ayuda porque no querían seguir viviendo. Niños o adolescentes que tenían ya todo preparado, sabían cómo iban a hacerlo y estaban en una situación límite. Pero algo, en esos últimos instantes, les hizo marcar un número,**el de ANAR, para pedir ayuda o para ser escuchados.**\n\nLa cifra es terrible: detrás de ese número hay vidas, historias de niños o adolescentes que tienen toda la vida por delante pero que se sienten**perdidos, sin horizonte,** angustiados por un abuso, por un acoso escolar, por**no sentirse protegidos** o admitidos en un entorno.\n\nLa**conducta suicida de menores de edad** se ha convertido, por cuarto año consecutivo, en el **principal problema atendido por las Líneas de Ayuda ANAR.** Cuentan que de esos 6.467, 1.405 ya habían iniciado el intento de suicidio. Es ahí cuando**los psicólogos activan todos los protocolos,** con avisos a emergencias para que acudan a ese lugar, a ese domicilio o a donde estén, para evitarlo, mientras esa persona intenta mantenerlo al teléfono, hablando con él o con ella, escuchándole y buscando tiempo, un tiempo valiosísimo.\n\nNo somos conscientes de **todo lo que eso supone** y hoy quiero ponerlo en valor aquí. Profesionales que cada día escuchan historias terribles y que brindan su ayuda, de la mejor forma posible, **salvando vidas.**\n\nEllos, los trabajadores de ANAR, piden ayuda. Porque **esos 6.467 niños o adolescentes sufrían algún tipo de violencia.** Y eso sólo se soluciona trabajando no sólo con ellos, sino con el entorno. Con sus familias, con los centros escolares, con los amigos…\n\nPero **nos hemos quedado con la punta del iceberg.** Esa cifra representa los casos más graves que atendieron sólo el año pasado. La fundación ANAR recibió casi**20 mil llamadas.** 20 mil llamadas de niños o adolescentes que**no tenían con quién desahogarse,** que habían sufrido algún tipo de violencia, que tenían ansiedad, que estaban tristes…\n\nHay **muchos motivos detrás de ese aumento,** detrás de esas llamadas. Y seguramente, en cada historia, los matices son fundamentales. Pero hay patrones que se repiten, que empiezan a **suponer un repunte en este tipo de conductas** y que tienen mucho que ver con las **redes sociales.** Se han convertido en un espejo en el que es imposible reconocerse. Hay vidas perfectas, viajes perfectos, cuerpos perfectos que son irreales e inalcanzables. Que generan frustración y muchísima ansiedad. **Necesidad de ser algo que jamás será posible.** Y que sería, incluso, perjudicial. Necesitamos gente diferente, cuerpos diferentes, vidas diferentes porque, en la diversidad, podremos crecer, aceptarnos. Y esto sí que tiene una fácil solución. Sabemos cuál es.",
"title": "Cuando una llamada lo es todo..."
}