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"textContent": "El pasado mes de junio deja la friolera de veinte menores ahogados en España. Con este dato, indudablemente aparejado a la llegada el verano, y el incremento de las actividades en playas, piscinas y otros espacios acuáticos, los especialistas del Servicio de Pediatría de Vithas Granada han hecho un llamamiento a las familias para que extremen las medidas de prevención. Los pediatras recuerdan que este tipo de accidentes pueden producirse en apenas unos segundos y de forma silenciosa , incluso cuando hay adultos cerca y en cantidades muy reducidas de agua. Por este motivo, subrayan que la vigilancia activa por parte de un adulto es el principal factor de protección para evitar situaciones de riesgo. Pero, según la especialista del servicio de Urgencias Pediátricas del Hospital Vithas Granada y pediatra del Centro Médico, Fany Bieri, todavía persisten ideas equivocadas sobre cómo ocurre un ahogamiento . «Existe la falsa creencia de que un niño que se está ahogando grita o pide ayuda, cuando en realidad suele suceder en silencio y en muy poco tiempo. Por ello, es imprescindible que un adulto supervise de forma permanente a los menores siempre que estén cerca del agua», ha explicado esta doctora a Ep.Noticia relacionada general No No Muere ahogada una niña de cuatro años en una piscina particular en un pueblo de Almería Antonio R. VegaDe hecho, los niños menores de cinco años constituyen el grupo con mayor riesgo de sufrir este tipo de accidentes, especialmente aquellos con edades comprendidas entre uno y cuatro años . A esas edades, indica Bieri, «la curiosidad propia del desarrollo, la falta de percepción del peligro y la incapacidad para reaccionar adecuadamente ante una caída al agua incrementan de forma notable la probabilidad de un ahogamiento».Desde Vithas Granada recuerdan además que el peligro no se limita a playas o piscinas. Elementos cotidianos como bañeras, piscinas desmontables o hinchables, cubos, estanques o cualquier recipiente con una pequeña acumulación de agua también pueden convertirse en un escenario de riesgo para los niños más pequeños. «Basta una cantidad mínima de agua y unos segundos sin supervisión para que pueda producirse una situación muy grave», señala la doctora Bieri, quien insiste en que ninguna medida de seguridad ofrece la misma protección que la presencia constante de un adulto responsable . Sobre los dispositivos de flotaciónEn este sentido, los especialistas recomiendan que, cuando un menor esté dentro o cerca del agua, exista siempre una persona encargada exclusivamente de su vigilancia, evitando cualquier distracción como el uso del teléfono móvil, la lectura o mantener conversaciones prolongadas que puedan desviar la atención. Asimismo, recuerdan que los dispositivos de flotación, como manguitos, flotadores o chalecos hinchables, no eliminan el riesgo de ahogamiento y, por tanto, nunca deben sustituir la supervisión directa.«Basta una cantidad mínima de agua y unos segundos sin supervisión para que se produzca una situación muy grave» Fany BieriEntre las principales recomendaciones preventivas, los pediatras aconsejan mantener una vigilancia continua en cualquier entorno acuático, impedir que los niños accedan por sí solos a zonas con agua y garantizar que las piscinas privadas dispongan de vallados perimetrales y sistemas de cierre que dificulten el acceso sin la presencia de un adulto. También consideran recomendable utilizar dispositivos de flotación homologados cuando sean necesarios, favorecer el aprendizaje de la natación desde edades tempranas y enseñar a los menores normas básicas de seguridad adaptadas a su edad y nivel de desarrollo.Otra de las recomendaciones destacadas es que padres, madres y cuidadores reciban formación en maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) , ya que una intervención precoz puede resultar determinante hasta la llegada de los servicios de emergencia. En caso de que un menor sea rescatado del agua inconsciente y sin una respiración normal, los especialistas recuerdan que se debe avisar de inmediato al 112 e iniciar las maniobras de RCP. En los casos de ahogamiento infantil, las recomendaciones establecen comenzar con cinco ventilaciones de rescate para aportar oxígeno. Posteriormente, si solo interviene un reanimador, se debe continuar alternando 30 compresiones torácicas con dos ventilaciones. Las compresiones deben realizarse en el centro del tórax, con una profundidad aproximada de un tercio del diámetro del pecho y manteniendo un ritmo continuo y enérgico. Estas maniobras deben mantenerse hasta que lleguen los equipos sanitarios o hasta que el menor recupere signos de respiración autónoma.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Muere ahogada una niña de cuatro años en una piscina particular en un pueblo de Almería noticia Si Guardias civiles salvan a una ahogada en coma tras media hora de reanimación noticia Si Muere una niña de tres años ahogada en una piscina de Málaga noticia Si Un menor de tres años fallece al caer a una piscina en un cortijo en Periana, MálagaNo obstante, los especialistas recuerdan que estas indicaciones tienen carácter orientativo y destacan que la formación práctica en reanimación cardiopulmonar, impartida por profesionales sanitarios o entidades acreditadas, es fundamental para poder actuar con rapidez, seguridad y eficacia ante una emergencia real.",
"title": "Una pediatra recuerda: un niño que se está ahogando ni llora, ni grita, ni pide ayuda"
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