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"textContent": "Mientras las grandes estrellas del fútbol se pelean por el título sobre el césped, existe otro equipo que trabaja desde hace años para que el Mundial de 2026 sea mucho más que una sucesión de partidos. Detrás de esa maquinaria que mueve a millones de aficionados se encuentra Bettina Garibaldi, una argentina que ocupa uno de los puestos de mayor responsabilidad del torneo.Garibaldi es la directora de Marketing y Comunicaciones del Comité Organizador de Nueva York-Nueva Jersey, la sede que acogerá la gran final del próximo 19 de julio en el MetLife Stadium. Su trabajo consiste en diseñar cómo se contará al mundo la historia del campeonato y cómo vivirán los aficionados una experiencia que va mucho más allá de los 90 minutos de juego.Aunque su nombre todavía resulta desconocido para el gran público, la directiva se ha convertido en una de las mujeres con mayor peso dentro de la organización del Mundial. Un reto que afronta con el mismo entusiasmo con el que vivía los partidos cuando era una niña en Argentina.Noticia relacionada general No No Las WAGs del Mundial 2026: de Georgina Rodríguez a Ester Expósito, las reinas del palco que acapararán todas las miradas Gabriel SamaniegoDe una infancia marcada por el fútbol a liderar el mayor evento deportivoEl fútbol siempre formó parte de su vida. Creció en una familia argentina numerosa donde cada Mundial se vivía con intensidad y donde el balón era mucho más que un deporte.En una entrevista con la versión estadounidense de la revista '¡HOLA!', Bettina recordó aquellos años con una frase que resume perfectamente su relación con este deporte. «Crecí en un hogar donde el fútbol argentino no era entretenimiento, era identidad. Era emoción, superstición, alegría, desilusión, familia, ruido, pasión… todo eso», explicó.Su historia también está marcada por los constantes cambios de residencia debido al trabajo diplomático de su padre. Vivió parte de su infancia en Australia hasta que la familia se trasladó a Estados Unidos, precisamente un año antes de que el país organizara el Mundial de 1994.Tres décadas después, el destino la ha situado al frente de una de las responsabilidades más importantes del torneo que volverá a celebrarse en suelo americano.La mujer que quiere emocionar a millones de aficionadosAunque muchos piensen que el marketing de un Mundial consiste únicamente en campañas publicitarias, Garibaldi explica que su trabajo tiene una dimensión mucho más amplia. «Mi trabajo consiste en ayudar a definir cómo el mundo vive este momento más allá de los 90 minutos en el terreno de juego», afirmó.La directiva sostiene que detrás de cada decisión existe un objetivo mucho mayor que promocionar un campeonato. «Se trata de contar historias, construir cultura, involucrar a la comunidad, establecer alianzas, gestionar crisis, brindar una experiencia positiva a los aficionados y ayudar a que millones de personas se sientan conectadas emocionalmente con algo mucho más grande que un evento deportivo», explicó.Su experiencia no es casual. Antes de asumir este desafío trabajó en el comité organizador del Mundial de Catar 2022 y también participó en la organización de varias ediciones de la Super Bowl, dos de los mayores acontecimientos deportivos del planeta.«No veía a mujeres latinas en estos puestos»Más allá de su trayectoria profesional, Bettina Garibaldi también es consciente del simbolismo que tiene ocupar un cargo de estas características.Durante la entrevista reconoció que cuando era niña apenas encontraba referentes femeninos dentro del deporte internacional. «Significa mucho para mí. Sobre todo porque, durante mi infancia, no veía a muchas mujeres —y mucho menos a mujeres latinas— en puestos de liderazgo relacionados con el deporte mundial, los grandes eventos o la toma de decisiones ejecutivas», aseguró.Por eso considera que su papel también implica abrir camino a las nuevas generaciones de profesionales. Según explica, una de sus prioridades es dar oportunidades a mujeres jóvenes para que puedan asumir responsabilidades desde el inicio de sus carreras y demostrar que el liderazgo en el deporte ya no entiende de géneros.Una final pensada para toda una ciudadSi algo tiene claro Bettina Garibaldi es que la final del Mundial no debe vivirse únicamente dentro del MetLife Stadium.Cuando le preguntaron cómo imaginaba ese gran día, explicó que su objetivo es que toda la región respire fútbol. «La final pertenece a toda la región. La historia tenía que trascender el ámbito deportivo», afirmó.Su deseo es que quienes visiten Nueva York y Nueva Jersey recuerden la ciudad como un escenario completamente transformado por el Mundial. «Quiero que la gente diga que este Mundial fue como si el mundo entero se hubiera dado cita en Nueva York y Nueva Jersey como nunca antes», concluyó.Con ese desafío por delante, la argentina afronta el mayor proyecto de su carrera convencida de que los recuerdos que deja una Copa del Mundo empiezan mucho antes de que ruede el balón.",
"title": "Así es Bettina Garibaldi, la argentina que moverá los hilos de la gran final del Mundial"
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