El Rey destaca la firmeza de León XIV frente a los abusos de la Iglesia para «sanar» a las víctimas
ABC - Últimas noticias de España y el mundo hoy [Unofficial]
June 6, 2026
En el Palacio Real, ante el Papa León XIV , autoridades del Gobierno y eclesiásticas y los representantes del Cuerpo Diplomático acreditado en Madrid, Felipe VI se ha referido en su discurso ante unos 250 invitados al contraste que existe entre «la enorme labor social de la Iglesia Católica» con «el dolor causado por los casos de abuso, que ni son ni pueden ser representativos de la inmensa comunidad eclesial». En un viaje donde el Papa mantendrá encuentros privados con algunas de estas víctimas , el Rey se ha referido por primera vez a los casos de abuso y ha puesto en valor la «claridad y firmeza» del Santo Padre con todo este asunto, ya que «son esenciales en el proceso sanador y de reparación del daño infligido: lo son para las víctimas, para los fieles, para la Iglesia y para la sociedad en su conjunto». En el salón del Columnas de su residencia oficial, en presencia de la Reina Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, Felipe VI ha afirmado que «en este tiempo corremos el riesgo de olvidar aquello que de verdad importa, de deslizarnos hacia la errada creencia de que –abolidas muchas de nuestras referencias por el pulso de la actualidad– todo vale, todo es admisible, negociable y justificable». «Y no es así», ha sentenciado con rotundidad. En este sentido, ha destacado que «la dignidad de la persona, los derechos humanos, los valores democráticos y la legalidad internacional deben seguir siendo nuestros números primos». Porque, según el Rey, «está la aritmética de la libertad, la igualdad y la justicia; la que suma y multiplica, no la que resta y divide». El Rey ha apreciado que «en un mundo anegado de datos y mensajes se hacen imprescindibles la empatía, la comprensión y la escucha»«Vuestra voz, Santidad, mana del espíritu, de la Fe Cristiana, y se nutre de veinte siglos de historia. Es hoy fuente de inspiración para más de más de 1.400 millones de católicos; pero resuena, por su contenido ético, mucho más allá: en todas las conciencias», ha explicado el Rey, al tiempo que ha recordado que «esa voz, tan nueva y tan antigua» acaba de plasmarse en la primera Encíclica de su pontificado , que aborda, entre otros asuntos, los desafíos inherentes a la IA. «Basta con leer el título –Magnifica Humanitas– para darse cuenta de que no la mueve una visión catastrofista, sino una mirada cargada de esperanza y de optimismo en el ser humano», ha destacado el Rey sobre este texto, que ha calificado de «humanista» y que insta a «reemplazar el miedo —que es estéril y paralizante— por un conocimiento, meditado y compartido, del potencial y de los riesgos de esta nueva realidad». «Esa nueva tecnología no puede ser monopolio de unos pocos sino un instrumento en manos de todos que beneficie a todas las sociedades», ha advertido Don Felipe. Algo que «solo será posible si logramos mantener a la persona en el centro de cualquier discurso; jamás reemplazada, subyugada o coaccionada por ningún algoritmo», ha destacado, señalando así uno de los objetivos que tanto el Papa como el Rey tienen en común: trabajar por el bien común. Noticia relacionada general No No El Pontífice recoge los mensajes de bienvenida de los lectores de ABCEn este sentido, y para ir en esa dirección, el Rey ha apreciado que «en un mundo anegado de datos y mensajes se hacen imprescindibles la empatía, la comprensión y la escucha» y ha mencionado al Papa Francisco, quien «insistía a menudo en la importancia de saber escuchar». «Es paradójico que, en un tiempo de interconexiones, estemos perdiendo esa capacidad... o esa paciencia», ha advertido. Y ha añadido: «Cuando la atención está en el otro, en quien tenemos enfrente, podemos identificarnos con su dolor, con su alegría, con sus debilidades y fortalezas.... podemos ponernos en su lugar. Solo si aprendemos a comprender las razones de los demás, a buscar el terreno común o de acuerdo, lograremos avanzar unidos».El Rey ha recordado que, desde la Logia de las Bendiciones, a los pocos minutos de salir del cónclave que le convirtió en sucesor de Pedro y Obispo de Roma, Leon XIV lanzó al mundo «una encendida defensa de la unidad». «La unidad como aspiración surge de la conciencia de nuestra fragilidad como individuos, de nuestra contingencia, de nuestras limitaciones; pero también de esa capacidad inagotable para el bien y la belleza que alcanza su cima cuando el ser humano ama al prójimo, cuando se abre y se entrega a los demás. Recordarlo siempre, de palabra y de obra –y en especial en estos tiempos de incertidumbre– bien merece ser pauta de conducta universal: la unidad como vehículo e instrumento para la paz », ha concluido Felipe VI.
Discussion in the ATmosphere