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Macroacampada de peregrinos en el patio del colegio de agustinos que acogió a León XIV

ABC - Últimas noticias de España y el mundo hoy [Unofficial] June 3, 2026
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La bandera vaticana oscila en varios balcones de las inmediaciones del estadio Santiago Bernabéu. Su presencia augura una visita ya cercana, la del Papa León XIV , que se reunirá en el lugar con la comunidad diocesana de Madrid. No es esta, sin embargo, la única señal de la llegada del que será huésped de la capital. Frente al estadio, en el Colegio San Agustín persisten las clases a pesar del ansia vacacional de los alumnos. Mientras continúan las lecciones, en el edificio aparecen elementos que, con mayor o menor discreción, delatan que se acerca un fin de semana diferente.En una esquina del patio descansan, arrinconados, una treintena de cubos de basura y, tras una puerta de esas que pocos abren, decenas de cajas se apilan con regalos para los invitados. Son señales de que en este colegio de agustinos se reunirán, a partir del viernes y hasta el domingo, miles de peregrinos en una suerte de acampada devota. Su paso por Madrid tiene una razón de ser, la misma que a todos congregará en el colegio durante el fin de semana. Quieren ver a León XIV.El viernes, al término de las clases, el polideportivo se transformará en un lugar de convivencia. Agustinos de toda España comenzarán a llegar procedentes, en su mayoría, de Valladolid, Bilbao, Ceuta, Santander o Sevilla. Solo los de esta orden suman unos trescientos llegados de 25 lugares diferentes. El pabellón en el que dormirán, acostumbrado a acoger enfrentamientos deportivos, se convertirá también en lugar de culto con la celebración de una misa.Noticia relacionada general No No De Cibeles a Debod Madrid florece para León XIV: letreros vegetales gigantes y 99.000 flores del color del VaticanoPasada la noche, el asfalto del patio y el césped de su campo de fútbol todavía recordarán las huellas de los últimos partidos disputados cuando comiencen a llegar los demás peregrinos, que ya no serán agustinos y dormirán bajo cielo. Los más de 2.000 devotos se sumarán a los que allí habrán pasado la noche del viernes, que el director del colegio, Ildefonso Trigueros, no predice de un excesivo descanso. «No solo será momento de rezar sino también de convivencia al estilo de San Agustín, de fraternidad, de comunidad, que es inherente a nosotros. Y si ya lo celebramos con el Papa, mucho más», sentencia. Serán estos peregrinos, en su mayoría, jóvenes universitarios. El sábado por la mañana, a las 12.30 horas, tanto ellos como los voluntarios celebrarán una eucaristía y, tras pasar el día en el recinto, acudirán a la vigilia en el Bernabéu con el Santo Padre.Pero organizar todo el despliegue ha distado de ser sencillo. Han sido meses de trajín, prácticamente desde que se anunció que el Papa acudiría a Madrid, en los que se ha compaginado el habitual transcurso escolar con la logística papal. Todavía lo hacen. A Trigueros, a quien todos llaman 'padre', los alumnos le preguntan por la corrección de los exámenes finales. «No están todavía», les calma él.«El colegio sigue funcionando porque tengo un equipo directivo y personas maravillosas que lo organizan, y luego un pequeño grupo de personas que no necesariamente son del colegio que son los que están estructurando este operativo», cuenta. Asegura no estar asustado por un acto de esta magnitud puesto que las instalaciones, de unos 33.000 metros cuadrados, ya han sido epicentro de eventos deportivos en los que se congregaron miles de personas. Colegio San Agustín, en el que miles de peregrinos se reunirán este fin de semana. josé Ramón LadraQue no haya imprevistos lo confían a la providencia divina, pero también al equipo de doscientos voluntarios que ha dedicado sus horas a que todo se desarrolle como debe. Lo conforman profesores, madres y padres del colegio, antiguos alumnos e incluso los más pequeños. Parte del equipo son María Luisa Atance, antigua alumna, y María Rosa Saldaña, catequista del San Agustín. Son, además, madres de alumnos. «Les hemos contado que va a ser una experiencia única y están muy emocionados», cuenta Atance.Organizados por grupos, unos se encargarán de guiar a los recién llegados. Mientras, los habrá que organicen la misa, a los congregados en el polideportivo o el momento de la vigilia, cada uno con su tarea definida. Para la antigua alumna el mayor reto es «ser capaz de coordinar a todas las personas». «Quizá el mayor reto sea la recepción de los peregrinos agustinos que tienen que estar aquí todo el día, pero con buena voluntad y los voluntarios lo hacemos», asiente, convencido, el director. Saldaña, sin embargo, teme cómo llegar al colegio con varias líneas de Metro cerradas. Su hijo mayor, de 12 años, es «absolutamente consciente» de lo que acontece. De hecho, «se quería apuntar formalmente a la plataforma, pero era demasiado pequeño». Aun así, arrimará el hombro con la ilusión de ver al Papa que también comparte el pequeño, de 4 años. «Está como loco con el Papa porque en el cole lo pintaron y están todos muy concienciados de que es agustino. Va a alucinar cuando lo vea», se ríe Saldaña.Aunque en San Agustín se concentra el mayor despliegue, no es el único que acogerá peregrinos. El Colegio Agustiniano, el Inmaculada Concepción, Valdeluz y Nuestra Señora del Buen Consejo de Madrid se convertirán también en centros de acogida. «Somos agustinos y nos organizamos muy bien», sostiene Trigueros, con una mezcla de alegría y firmeza, al ser preguntado por la dificultad que entraña la situación.Los cubos de basura que se utilizarán para la reunión de peregrinos. José Ramón LadraUna devoción compartidaEn la hora del recreo, grupos de adolescentes pasean por el colegio inmersos en sus conversaciones pero conscientes de un fin de semana ajetreado. Como Carmen, de un casi terminado cuarto de la ESO, que asegura que «la gente está muy motivada de ir al patio y los eventos». En mayor o menor medida, todos se vuelcan en la visita. Incluso en las últimas misas han rezado por ello y en la catequesis se recuerdan sus mensajes .Centenares de estos devotos, procedentes de distintas partes de España, comparten con el pontífice el sentimiento de ser agustinos o, como también se les conoce, de ser 'inquietos'. Incluso hace años, en el 2007, Prevost visitó el colegio y, quienes entonces lo vieron y en él continúan, lo recuerdan como «alguien muy cercano». Ahora, en el edificio de grandes patios se hacen cargo de que su presencia sea constante.Desde el exterior ya se aprecia lo que en el interior se intensifica. La mirada debe sortear algunos árboles para ver una larga lona extendida sobre la fachada de la capilla. 'Alzad la mirada', reza bajo el estático saludo del pontífice. Aunque colocada ahí con motivo de su visita, será más tiempo el que permanezca sobre ella. Y cruzando la puerta principal, una vez dentro, un cuadro de su rostro sonríe a los recién llegados. El sábado, será él quien los reciba de verdad.

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