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Sánchez se vuelca con los Mossos mientras la Policía en Extremadura agoniza contra el crimen

ABC - Últimas noticias de España y el mundo hoy [Unofficial] May 31, 2026
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Tiroteos a plena luz del día, coches incendiados, viviendas atacadas con cócteles molotov y una niña de 13 años herida por una bala cuando se encontraba en el patio del colegio. Ha pasado de ser puntual a habitual en Badajoz capital. La ciudad vive desde hace semanas un enfrentamiento entre clanes que ha provocado una escalada de violencia «sin precedentes», en palabras del propio alcalde de la ciudad. Los ajustes de cuentas no cesan, mientras, en paralelo, sindicatos policiales repiten una y otra vez lo mismo: faltan medios, faltan agentes en la calle y las plantillas actuales no son suficientes para afrontar la situación.Es en este contexto en el que sindicatos policiales como la Confederación Española de Policía (CEP) o Justicia Policial (Jupol) han dicho basta. Entienden que, mientras los agentes en Extremadura claman mejoras, el Gobierno avanza en sus cesiones a ERC para salvar la presidencia de Salvador Illa, cerrando, por ejemplo, la ampliación progresiva de la plantilla de los Mossos d'Esquadra hasta alcanzar los 25.000 agentes en 2030. En tierras extremeñas, el problema no es solo la falta de efectivos. De un tiempo a esta parte, se ha producido un «incremento progresivo de la presión policial», o eso entienden fuentes de CEP, que alertan de un aumento evidente de la criminalidad y de intervenciones «cada vez más complejas», especialmente relacionadas con tráfico de drogas, robos violentos, estafas y delincuencia itinerante. La comunidad autónoma ha dejado de ser un territorio ajeno a determinados fenómenos delictivos que, normalmente, se concentraban en otras zonas del país. Noticia relacionada reportaje No No El mapa de la corrupción del PSOE Juanma Poderoso DíazEl mejor ejemplo de esta situación es, precisamente, Badajoz, donde las barriadas de San Roque y el Cerro de Reyes llevan ya meses lidiando con un conflicto que ha puesto contra las cuerdas a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Aunque la Delegación del Gobierno ha desplegado más efectivos y reforzado la presencia policial, con un «gran esfuerzo» en palabras del delegado, José Luis Quintana, los representantes sindicales siguen evidenciando carencias estructurales. «La realidad delincuencial está cambiando y las plantillas actuales son claramente insuficientes para afrontar determinados delitos violentos», asegura Jaime Gil, portavoz de Jupol.Los agentes sienten que la criminalidad «se ha disparado en los últimos años». Otros, que se mantienen en el anonimato, temen que la conflictividad continúe creciendo: «Estamos al borde de una verdadera desgracia en Badajoz, esto no va a parar». Plantillas obsoletasSi en algo coinciden los sindicatos es en señalar el problema del Catálogo de Puestos de Trabajo (CPT), que es el sistema que determina el número de agentes asignados a cada plantilla policial. Según denuncian, lleva años sin actualizarse pese al crecimiento demográfico y el aumento de la presión operativa en distintas ciudades extremeñas. «La seguridad pública no puede gestionarse desde un despacho ignorando lo que ocurre diariamente en la calle», sostiene Gil, que reclama una ampliación urgente de efectivos en cuatro puntos clave: Badajoz, Plasencia, Almendralejo o Don Benito - Villanueva de la Serena.CEP utiliza términos similares y asegura que en algunas comisarías la situación ya es «alarmante»: «Muchos servicios se mantienen gracias al esfuerzo y compromiso de los agentes, recurriendo continuamente a cambios de turno o refuerzos internos para poder garantizar la seguridad ciudadana y las investigaciones».Los sindicatos denuncian que entre un policía extremeño y un mosso pueden existir «diferencias retributivas de 1.000€ mensuales» No obstante, el malestar no se limita, únicamente, a la falta de efectivos. Los sindicatos coinciden y ponen encima de la mesa la reclamación histórica de la equiparación salarial con las policías autonómicas. Recuerdan que los Mossos o la Ertzaintza cuentan con mejores condiciones salariales pese a desempeñar funciones similares: «Un Policía Nacional puede tener diferencias retributivas que rondan los 1.000 euros mensuales menos que policías autonómicos», denuncia Jupol, que añade que existen diferencias en jornadas extraordinarias y condiciones laborales. El contraste resulta inevitable: «No puede existir una España donde el Estado valore de forma distinta a policías que realizan funciones prácticamente idénticas y afrontan riesgos similares». Profesión de riesgo CEP añade otra reivindicación que sigue, continuamente, siendo desoída y que no es otra que el reconocimiento de la Policía Nacional como profesión de riesgo. «La sensación entre los agentes es de abandono institucional y de falta de voluntad política para solucionar problemas históricos», sostiene la organización sindical, que denuncia también la ausencia de avances en cuestiones como las dietas, las compensaciones judiciales o la implantación efectiva de las 35 horas semanales.Los agentes subrayan que sus reclamaciones no responden únicamente a una cuestión laboral, pensada egoístamente, sino también, y sobre todo, a una cuestión de seguridad ciudadana. «Cuando faltan policías, el que lo termina sufriendo y pagando es el ciudadano», resume Jupol.Mientras tanto, mientras los policías extremeños siguen pidiendo, de manera urgente, que el Gobierno escuche, los sucesos se acumulan, más allá de la guerra de clanes de Badajoz. La semana pasada, en Villanueva de la Serena, fue asesinado a tiros el reconocido cantaor flamenco Matías de Paula, por el que ya han ingresado en prisión seis personas presuntamente implicadas, y hace algo menos de un mes se produjo el mediático robo de 144 monedas de oro del Tesoro de Villanueva en el Museo Arqueológico de Badajoz. Sea como sea, y así lo entienden los agentes, en Extremadura la lucha contra el crimen ha cambiado y «los malos juegan con ventaja». Se sienten libres como para abrir fuego con un Kalashnikov a media tarde, como ocurrió con dos sicarios colombianos que causaron el pánico disparando cerca de una farmacia en el barrio pacense de San Roque el mes pasado. Extremadura acumula sucesos de primera página como el asesinato del cantaor Matías de Paula o el robo del Tesoro de VillanuevaEl mensaje es claro, como subraya Gil, de Jupol, y apunta a Sánchez: al tiempo que ignora a los policías extremeños, premia de manera concreta y por «intereses claramente partidistas» a los Mossos. Lamenta que no se trabaje en una «mesa técnica nacional» y que se haya obviado por completo «la atención real a las necesidades de seguridad» de regiones como Extremadura.

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