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  "textContent": "Toma forma este Rafa Jódar que se planta en octavos con otra lección aprendida para su arsenal: tranquilidad, paciencia, una mentalidad a prueba de todo, asimilar que no salen las cosas como uno quiere, que el rival es por momentos superior y aun así permanecer ahí, buscando la oportunidad hasta derribar cualquier resistencia y la barrera mental e histórica de estos primeros octavos en un Grand Slam. Casi nada. Porque ni Jannik Sinner alcanzó la tercera ronda y el madrileño se cuela entre los dieciséis mejores tras un triunfo trabajado de los que impulsan el ego ante Alex Michelsen (7-6 (2), 6-7 (5), 4-6, 6-3 y 6-3 en cuatro horas y 16 minutos).Rafa Jódar 7 6 4 6 6 Alex Michelsen 6 7 6 3 3Es un partido empatado a casi todo: en aciertos, en errores, en vaivenes: primer set para el español, los dos siguientes para el estadounidense, el cuarto de nuevo para el de Leganés. Y son tres horas y media y el vencedor todavía está en el aire en la Simonne Mathieu. Al final, triunfa la consistencia, la paz, la contundencia, amilanado su compañero de generación, este Michelsen que también apunta maneras, pero que sucumbe ante la mayor energía y alegría que Jódar despliega al límite de las fuerzas y las cuatro horas de juego. Pisa Jódar sus primeros octavos en un Grand Slam, en este Roland Garros en el que ha ascendido a la categoría de favorito después de sus actuaciones previas (de la pista 12 a la tercera en importancia) y de que el tenis y el calor se llevara por delante a tótems como Jannik Sinner, Taylor Fritz o Daniil Medvedev y el torneo se abriera para los más valientes. Y ahí, Jódar parte con muy buenas papeletas.Es un partido generacional, de los que se verán mucho en el futuro. Jódar, 19 años; Michelsen, 21. Y de tenis también van parejos, hijos de un estilo potente y agresivo que se ve en los primeros compases del juego. Ninguno echa ni un centímetro el cuerpo hacia atrás, pendientes de volcarse sobre la pelota siempre que se pueda para mover al rival. Hay igualdad incluso en los errores, que logra el español un primer 'break' en el cuarto juego, pero suma tres dobles faltas para que el encuentro vuelva a empezar. Vuelve a pasar en el séptimo juego, otro empujón para quitarle la iniciativa a Michelsen, pero sin la capacidad de afianzar la ventaja.Noticia relacionada general No No Roland Garros Landaluce da un estirón con una remontada de ensueño Laura MartaPero el madrileño ya mostró paciencia en su encuentro ante Duckworth, así que no le cambia el gesto y sigue, al contrario, persiguiendo romper el duelo a su favor ante el estadounidense, que pelea casi con sus mismas armas y de físico también parece ir sobrado. Tanta igualdad que el primer set, claro, deriva en el 'tie break', y ahí aprieta Michelsen desde el resto, pero se revuelve Jódar que mejora el porcentaje de primeros saques cuando debe y deja de sufrir con el segundo, todavía con mucho margen de mejora.Muestra carácter el madrileño en la pista cuando sacude con la derecha para romper la dinámica y ejecuta un saque abierto para poner el 6-2. Y cuando exhibe decisión y volea para atrapar el primer capítulo del choque. Y también cuando señala hacia su palco para evitar que unos aficionados se cuelen en los asientos que le corresponden a su padre y entrenador. Quiere ahí a su progenitor. Y lo quiere solo en la decena de butacas que le corresponden hoy, sí, por primera vez, en un banquillo de los grandes.A Michelsen le entran ciertas prisas y trata Jódar de abrirle también las dudas, pero cierra la puerta del 'break' en el primer juego y el partido sube de nivel. Prueba el madrileño a cambiar ritmos, a intentar dejadas porque la tierra tan seca favorece que no la pelota no salte demasiado. Si no puede, apela a ese magnífico revés paralelo con el que domina la iniciativa, y trata de adelantarse con sus largas piernas a los golpes del rival.Pero Michelsen no cede tampoco, que se mueve ligero en la Simonne Mathieu a las dos horas de partido y crea problemas, dudas y nerviosismo en Jódar, que trata de encontrar soluciones, como hizo ante Duckworth. Parece encontrar el camino y apunta fuerte a las líneas, con su revés. Incluso rompe la dinámica del estadounidense y hasta saca para ganar el segundo capítulo. Pero palidece con su segundo saque, donde Michelsen se vuelca y acaba por ceder la iniciativa en el set y descentrarse en el 'tie break', que cae por la cruz.El bajón continúa después, que Michelsen está fresco, se aprovecha de cierto viento que empieza a soplar y hay una rotura temprana que lo pone 3-0 mientras Jódar busca y busca la chispa que lo mantenga en el partido, que logre destruir la fortaleza del estadounidense. Hay un tímido intento de recuperarse, una rotura que se queda en nada porque Michelsen se anima y se anima hasta conseguir inclinar el tercer set a su favor.Activa entonces las alarmas el madrileño, que busca jugar con todo, incluso con ese público que empieza a animarlo, banderas españolas y ese 'Vamos, Rafa' que tanto se echaba de menos. El plan funciona, que parece recuperar la energía y bajar la de Michelsen, aquejado de dolores en la espalda cuando Jódar logra romper el partido y llevarlo por donde quiere: derechas profundas, dejadas, buen primer servicio, ataques al resto, un 6-3 que le levanta los brazos y a la grada.Y el ánimo, que lo acompaña para celebrar la rotura temprana en el quinto set, en el que vuelve a la contundencia del primero. Incluso se reafirma en este crecimiento cuando el estadounidense, que parecía haber perdido la energía, recupera la rotura y lo obliga a un poco más. Pero este es el Jódar que sabe sufrir, que viene con fuerza a romper de nuevo el saque del rival, y ha minimizar por fin a Michelsen.«He tenido que pelear mucho porque Alex ha hecho un gran partido. Estoy muy contento con estar en la cuarta ronda en Roland Garros y quiero agradecer a la gente que me ha apoyado. Lo más importante del partido ha sido la mentalidad de seguir ahí», comentó después a pie de pista.El tenis, el saque, el revés, el físico están en su sitio, y él, donde quería, en los octavos de final de un Grand Slam por primera vez, en Roland Garros, en su primera participación. Y ahora, Pablo Carreño.Octavos con tinte españolY se mueve como nunca este Pablo Carreño que se cuela en octavos después de tres actuaciones magistrales. Venció a Jiri Lehecka en primer ronda (6-3, 7-6 (3) y 6-3; Thanasi Kokkinakis se lesionó cuando se imponía el español por 7-5, 4-6 y 1-0 y suma una ronda más después de batallar tres horas y media contra Thiago Agustín Tirante (7-6 (0), 7-5, 3-6 y 6-4) que lo mete entre los dieciséis mejores del torneo.El gijonés, 34 años, vive como una segunda juventud después de sufrir un calvario con las lesiones y de su consiguiente recuperación. Que ya no es solo la merma física sino la mental de verse tan cerca de tener que retirarse del tenis de forma definitiva. Pero ahí está, impresionante su desempeño, su calidad y su autoridad ante el argentino para colarse en la segunda semana del Grand Slam, por primera vez en cuatro años. «Me estoy encontrando muy bien, muy cómodo, jugando bastante bien, de revés y derecha. El saque también me ayuda y me quitarme de algún peloteo. La edad ya no perdona y tanto peloteo cuesta. Me siento muy orgulloso. Tengo que celebrarlo. He pasado momentos muy complicados, con muchísima gente detrás de mí apoyándome en esos momentos tan duros. El esfuerzo para volver a este nivel y recuperar lo que un día tuve no es nada fácil. Verme en esta situación, terminar el partido y ver a mi hijo con una raqueta viéndome jugar hace que merezca la pena todo lo que he sufrido», explicó después de esta sensación de estar donde una vez estuvo.«Cuando volví de la lesión no era estar en una segunda semana de un Grand Slam, era volver a jugar, disfrutar y no tener el dolor en el codo que tanto me ha hecho sufrir. Viendo que no tenía ese dolor y podía jugar las expectativas y las metas crecen: volver al top cien, no vine a París pensando en llegar a la segunda semana. Sin presión, a jugar bien y a disfrutar», proseguía el gijonés disfrutando del presente.«Lo vi jugar en la Copa Davis, que vino de sparring, y vi cómo era. Era muy delgadito, todavía sigue, pero ahora le ha aumentado el cuerpo. Y ya veíamos que jugaba muy bien, con esa palancas que tiene, no pierde pista. Ha venido más escondido porque se fue a la universidad y le ha venido muy bien porque ha crecido fuera de los focos, pero ha dado un salto grandísimo de nivel y confianza muy rápido. No le ha temblado la mano», explicó sobre su próximo rival, al que le hace ilusión enfrentarse.",
  "title": "Jódar completa otro nivel: sobresaliente remontada para descubrir los octavos en París"
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