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  "textContent": "Acaba de publicar Renacimiento ' Letra de Mujer' , una correspondencia de la gran figura del feminismo uruguayo, la doctora en medicina Paulina Luisi, con la gran jurista, periodista y diputada Clara Campoamor , con la primera de nuestras periodistas y corresponsales de guerra, Carmen de Burgos (Colombine), con Consuelo Berges, devenida en emperatriz de nuestros traductores, y con algún otro remitente, no menos valioso. Se trata del testimonio de unas vidas, las de cuatro amigas, de distintas ideas políticas, edades, formación y trayectorias, ateneístas y masonas todas, cuyas vidas se entrelazaron con los mimbres de una misma ilusión: darle alas a la mujer.Es una correspondencia variada, que aborda muchos temas y circunstancias, y también acusa el efecto polarizador de la Guerra Civil. Hay juicios particularmente duros de Clara Campoamor hacia algunos personajes de la Segunda República : «Hombres sin honor y sin conciencia. Monstruos. Han visto, niegan… y viven de su mentira». Y se muestra severa con «todos los socialistas y extremistas 'de categoría' que han salido pitando de España a desempeñar puestos alejados del peligro… y bien remunerados. Todos han sacado a toda la familia, después de haber encendido la hoguera, se ponen a salvo».En las cartas, Clara Campoamor califica de «creación satánica» al Frente Popular y denuncia su carácter sectario, «que los que están fuera son considerados fascistas y los que están dentro no pueden abandonarlo sin perder, cuando menos, la vida». La polarización no es de hoy.Comunismo y FrancoAl hablar del comunismo, resume Campoamor su punto de vista: «Hoy sé por experiencia que el único problema del mundo es acabar en Europa con el cáncer del comunismo, relegándole a Asia, al menos, para poder deshacerse de su contrapartida, que son los fascios. Y ustedes los socialistas serán, en un futuro próximo, los partidarios más resueltos de esa liquidación, que si a todos amenaza, a ustedes como a nadie». Y va algo más allá: «La guerra de España […] ha contribuido no poco a desenmascarar al comunismo. Y es cosa hoy archiprobada que esa lepra no ha podido imponerse sino donde ha habido hombres carentes del sentido de la responsabilidad y de una debilidad tal que han dejado el paso a una minoría sangrienta: Kerensky en Rusia, Karolyi en Hungría y Azaña en España».Dice literalmente «deseo ardientemente [el] triunfo de Franco sobre los gubernamentales, como única posibilidad de evitar el derrumbamiento de España. Pero, ¡a qué precio!».Editorial Renacimiento Páginas 424 Precio 22,90 euros Encuadernación RústicaLos aburridos neofranquistas o tardocarlistas quizás sólo hablarán de este libro para subrayar que en un momento dado Clara Campoamor llegó a desear la victoria de Franco, y olvidarán su profesión de fe liberal y republicana. ¿Era Clara Campoamor franquista? Ni mucho menos. Sencillamente vivió el caos sanguinario en el Madrid del verano del 36, en sus propias palabras, «aleación del Infierno del Dante y de la Inquisición».Campoamor, en 1937, consideraba segura la victoria de Franco y, aunque no aprobaba nada de lo hecho por el Frente Popular, se mostraba igualmente opuesta a la futura y previsible España de los 'nacionales'. Y hasta dice literalmente que «no quisiera volver a ella antes de saber si los elementos liberales como yo podrán vivir y respirar. En un régimen de opresión y asfixia clerical, yo no tengo nada que hacer en España, y a menos que mi presencia fuera útil al país, dentro de mis ideas, prefiero no volver».Dilema finalCampoamor se autodefine con precisión: «Yo soy la de siempre, republicana, liberal, de tendencia izquierdista, pero dentro de una democracia burguesa. Nada tengo que hacer con comunistas ni anarquistas, ni aun con socialistas que se han manifestado en España tan miserables o más que los otros».«Para mí no puede[n] ser democracia, ni libertad, ni justicia, el asesinato, el robo, el pillaje, la violación el atropello, la ausencia total de poder y de autoridad. Todo ello anterior a la revuelta militar y causa de ello, aunque ustedes no quieran oírlo. Y afortunadamente que contra eso se ha levantado alguien, porque si no, estaríamos ahora a la altura de la desgraciada Rusia. Yo no he cambiado ni una tilde, mis ideas son siempre muy firmes. Yo soy demócrata, liberal, quien ha dejado de serlo son los republicanos españoles lanzados en los brazos del marxismo y del anarquismo desde el día siguiente del día del triunfo del Frente Popular, que además, para mayor ironía, ni siquiera fue tal triunfo, porque obtuvieron 217 actas y con atropellos allegaron las 70 que faltaban», escribió.«Deseo ardientemente el triunfo de Franco sobre los gubernamentales, como única posibilidad de evitar el derrumbamiento de España. Pero, ¡a qué precio!» Clara CampoamorConsuelo Bergés pasó años de exilio, refugiada en París, en la mayor pobreza, y luego en el exilio interior, regresando a Madrid. En cuanto a la feminista más destacada de Uruguay, Paulina Luisi, rompió con Clara Campoamor, de la que era íntima amiga y mentora, en marzo de 1938. Paulina estaba comprometida con la Segunda República, y era militante socialista, falleció en 1950, sin haber conseguido digerir nunca las opiniones de su amiga Clara sobre los orígenes de la Guerra Civil .Edita tan interesante recopilación titulada ' Letra de Mujer' la eminente investigadora Beatriz Ledesma , a quien debemos nada menos que la recuperación biográfica de los años argentinos de Campoamor, entre otros trabajos. La magnífica introducción de Ledesma, tan sabia y emotiva como siempre, salpimentada de notas indispensables, demuestra lo bien que pueden complementarse las habilidades del investigador con el arte de escribir, que pensar y sentir no son incompatibles. Para una liberal como Clara Campoamor, suponía un dilema tener que elegir entra la peste y el cólera, entre desear la victoria de la ultraizquierda o la de la ultraderecha. Sabíamos ya que Clara Campoamor experimentó el terror del Madrid milicianado y consiguió marcharse de España en agosto de 1936 en un barco alemán, donde unos falangistas trataron de asesinarla, planeando tirarla al mar. ABC se hizo eco de mi hallazgo del artículo original ( El Pensamiento Navarro ) en que uno de los potenciales asesinos se enorgullecía de aquel frustrado asesinato. Los recuerdos de Campoamor se plasmaron en su indispensable 'La revolución española vista por una republicana', testimonio y análisis de la degradación de la Segunda República, completado por Heroísmo Criollo, publicado con Federico Fernández de Castillejo en Argentina, poco después. Las cartas de Campoamor a Luisi son muy coherentes con el espíritu de ambas obras.Noticia relacionada general No No LIBROS Lyceum Femenino, la década prodigiosa del club de las 'maridas' Celia Fraile GilAsí que resulta particularmente balsámica la independencia y honestidad de Clara Campoamor, enfrentándose a los jefazos de su propio partido, en sus propias palabras, «sea con motivo del voto femenino, del Estatuto de Cataluña o de los horrores de Asturias. Ello me obliga y autoriza siempre a decir la verdad de mi pensamiento». Esa independencia, seduce.",
  "title": "Carta inédita de Clara Campoamor: «Deseo ardientemente el triunfo de Franco»"
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