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"textContent": "El 1 de junio de 2018, hace casi tres mil días, triunfó la primera moción de censura a un presidente del Gobierno en la historia de España. Aquel día, Mariano Rajoy abandonó el Palacio de La Moncloa después de que Pedro Sánchez lograse el apoyo de 180 diputados. Ocho años después, la idea de una nueva moción de censura, esta vez por parte de Alberto Núñez Feijóo contra Sánchez, vuelve al tablero político.El principal instigador a que el Partido Popular (PP) inicie los trámites para debatir la moción de censura proviene de Vox, que lo ha exigido en 18 ocasiones desde el inicio de la legislatura el 17 de agosto de 2023. Una solicitud que se ha convertido ya en tradición en el partido de Santiago Abascal, que no puede presentar por su cuenta la medida debido a la necesidad de estar representado por 35 diputados.La primera vez que Vox pidió a Feijóo presentar este mecanismo parlamentario durante esta legislatura fue el 7 de junio de 2024. En plena campaña de las elecciones europeas, Abascal afeó que los populares hablasen de amnistía y de una posible moción de censura durante estos comicios. En ese momento, el líder de Vox lanzó el primer dardo: «Menos romerías y más actuar» y recordó que el PP no apoyó ninguna de las dos mociones de censura que impulsaron ellos en la anterior legislatura. Meses después, en octubre, tras conocerse el informe de la UCO que apuntaba al exministro José Luis Ábalos como jefe de la trama Koldo, fuentes del partido anunciaron que aceptarían apoyar este procedimiento siempre y cuando fuese para convocar elecciones y sin ofrecer privilegios a los grupos parlamentarios independentistas.Noticia relacionada general No No El PP promueve la reprobación de Marlaska por la muerte de dos guardias civiles en Huelva Juan Casillas Bayo Tras la declaración de Víctor de Aldama en la Audiencia Nacional en la que apuntó directamente a Sánchez como líder de la trama, fuentes del partido revelaron, de nuevo, su apoyo a la presentación de una moción de censura destructiva, con la obligación de convocar elecciones. Esta fue la cuarta vez que lo exigían. La quinta vino un día después: Abascal, en una entrevista en la COPE, respaldó públicamente la necesidad de acabar con la legislatura mediante este sistema, aunque reconoció la dificultad de su éxito al afirmar que el presidente del Ejecutivo estaba dispuesto «a cualquier cosa».Tan solo dos meses después, en enero de 2025, repetiría el mismo discurso en su sexta solicitud a los populares. En una entrevista en OKDiario, el presidente de Vox afirmó que animaban al PP a presentar esta «herramienta» siempre y cuando fuese para convocar elecciones. La convocatoria de Feijóo a finales de mayo de 2025 de una manifestación en contra del Gobierno debido al caso Koldo no gustó en la sede de Vox. Por ello, y siendo esta la séptima vez que lo exigían, el partido requirió a Feijóo acabar con «teatrillos» y le espetó que, si verdaderamente quería «combatir a Sánchez», debía presentar una moción de censura. En ningún caso los populares aceptaron presentarla.Dos derrotas en mociones de censura En Vox conocen a la perfección el funcionamiento de este procedimiento parlamentario. En dos ocasiones, en 2020 y 2023, presentaron su proyecto político frente a las Cortes para intentar derrocar a Sánchez. En la primera, presentada por Abascal, todas las fuerzas políticas dejaron solo a Vox; en la segunda, liderada por el economista Ramón Tamames, el PP se abstuvo. No triunfaron, aunque sirvieron para echar en cara su voto a los de Feijóo en el futuro.El terremoto del informe de la UCO sobre Santos Cerdán aceleró el ritmo. En doce días, Vox exigió cuatro veces la moción. Abascal canceló un viaje a Paraguay ese mismo día y realizó su primera valoración al respecto: «Cuando uno tiene imputada a su esposa (Begoña Gómez), al hermano (David Sánchez), al dos del partido (José Luis Ábalos) no estamos ante un problema de los que le rodean, sino ante un problema suyo, es el corrupto, el jefe de la mafia y hay que hacer lo que sea necesario para echarlo». Aquellos 12 días, gran parte de las comunicaciones del partido estuvieron centradas en reivindicar el fin de la legislatura: el 13 de junio lanzaron una recogida de firmas bajo el lema 'Hay que echarlo' para presionar al PP; el 16, tras la reunión del Comité de Acción Política, Abascal se puso «a disposición» del PP para una moción de censura a Sánchez; el 25 de junio, en una inédita reunión con Feijóo, le solicitó encabezar el mecanismo.También aumentó el número tras la ruptura de Junts con el Gobierno en noviembre. Carles Puigdemont declaró que pasarían a la oposición y, de nuevo, se hizo público que fuentes de la formación de Abascal incidieron en privado en su ideario: apoyo a la moción sólo para convocar elecciones y sin cesiones al separatismo.«Marear la perdiz»A comienzos de noviembre, Abascal, en una entrevista en Telecinco, defendió la idea de presentar mociones de censura de manera periódica para «retratar al gobierno y presentar una alternativa», aunque reconoció que no saldría adelante debido al apoyo de los socios. Esta sería la decimotercera vez que lo comunicaban. A finales de ese mes, con la entrada en prisión de Ábalos y Koldo García, Abascal volvía a apuntar a Génova y a Feijóo en su decimocuarto aviso: «Que haga lo que tiene que hacer: presentar ya una moción de censura para que todo el mundo se retrate. Si no lo hace, será un autorretrato».Ya en periodo electoral, con la campaña en Extremadura, el líder de Vox reaccionó al encuentro entre Feijóo y Emiliano García-Page. Por ello, Abascal comentó que, si «de verdad no están estafando a la gente», deberían presentar una moción de censura con el apoyo de los diputados del PSOE castellanomanchego.Tras la imputación de Zapatero, «una moción de censura que sirva para retratar ante los españoles toda la extensión de la mafia»Al caso Koldo se sumó el 12 de diciembre la trama de Leire Díez. Tras los registros de la UCO a Correos, Hacienda y Transición Ecológica, Abascal hizo sonar, por decimosexta vez, las campanas de la moción de censura: «Vale ya de plenos extraordinarios, de marear la perdiz. Si no es para hacer lo que hay que hacer, que es presentarla, intentar ganarla y convocar elecciones para devolver la voz a los españoles».La dos últimas, la decimoséptima y decimoctava, se dieron tras la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por organización criminal, falsedad documental y tráfico de influencias en el caso Plus Ultra. Tras conocerse la información, acusó a Sánchez de ser «el número uno en todas las tramas de corrupción» y afirmó que es necesaria «una moción de censura que sirva para retratar ante los españoles toda la extensión de la mafia». Este lunes, el portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, mantuvo la presión: apoyarían una moción de censura instrumental para echar a Sánchez y para convocar elecciones inmediatas, «sin concesiones de nada» porque «esto no puede ser un chantaje ni puede ser una negociación», esto «tiene que ser una moción» para convocar elecciones. Previsiblemente, no será la última vez que lo exigen. De momento, no han triunfado, aunque han logrado un cambio de perspectiva en el ideario de Feijóo: el pasado miércoles afirmó en el Congreso de los Diputados que hará «todo lo posible para un cambio de Gobierno cuando llegue el momento».",
"title": "El ritual de Vox: diecisiete peticiones al PP para una moción de censura que nunca llega"
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