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  "textContent": "En esta ocasión no hubo un incendio en el estadio como durante el ascenso ante el Murcia en 1991 o un potente diluvio como el que colapsó la final de Copa del 95 contra el Valencia. Tampoco el lúgubre ambiente de la noche de San Juan de 2019 tras perder 3-0 en Son Moix, un 'Albacetazo' o un brote de coronavirus en el equipo rival que adulterara la competición, como confirmó en su día el fenómeno Luis Rubiales. Ni siquiera un pobre diablo, como Miroslav Djukic, al que la presión le deshiciese las entrañas en el momento de la verdad. El Deportivo de La Coruña , experto en protagonizar fenómenos paranormales, simplemente se ciñó a la realidad, ahuyentó a los espíritus malignos y, después de vencer a domicilio al Valladolid con un doblete de Nsongo, confirmó su esperada vuelta a la Primera división tras ocho años de barro, penurias y un bello ejercicio de supervivencia, tanto del club como de su afición. Los gallegos, ahora eufóricos, noche legendaria la vivida bajo la atenta mirada de la Torre de Hércules y Breogán, comenzaron una dolorosa travesía en 2018 después de corroborarse que, por tercer vez en los últimos siete cursos, abandonaban la máxima categoría del fútbol español al perder en Riazor contra el Barcelona, que esa misma noche se proclamó campeón. Una inestabilidad deportiva que también se había trasladado a los despachos, pues cabe recordar que en 2013 los blanquiazules habían acumulado una deuda de 160 millones de euros, profunda herida que se había llevado por delante al mago de los fichajes imposibles, al hacedor de milagros, el siempre encumbrado en la ciudad herculina Augusto César Lendorio . Unos zapatos de cemento que le hicieron hundirse hasta la Segunda División B, la actual Primera RFEF, excesivo purgatorio para un escudo que en el cambio de siglo había tocado el cielo con un campeonato de Liga (2000), dos Copas del Rey (1995, 2002), tres Supercopas de España (1995, 2000, 2002) e incluso con la participación en unas semifinales de la Champions, apeado el Dépor por el Oporto de Mourinho después de haber superado a gigantes de la talla de la Juventus o el AC Milán. Sin embargo, todas esas hazañas o los héroes inmortales, como Fran, Djalminha, Makaay, Mauro Silva, Bebeto, Valerón o Diego Tristán, sin olvidar a Arsenio ni a Jabo Irureta, habían sido arrastrados por el furioso viento del noroeste, 'o nordés', y al equipo le tocaba reinventarse o desaparecer. Así, comenzaron una interminable lista de proyectos y presidentes, cinco entre 2014 y 2021, demasiados fracasos que, lejos de desencantar a la afición, la volcaron aún más con los colores, impresionante ver cómo hasta 5.000 deportivistas colonizaban las gradas visitantes cada dos fines de semana, sin importar si su conjunto se jugaba la vida en Arenteiro, Ceuta, Linares o Castellón de la Plana. Porque si el gallego tiende a la diáspora, a la emigración desaforada, en esta ocasión, cuanto más se estrechaba la soga sobre el cuello de la afición deportivista, más beligerante y sedentaria se volvía, o al menos eso demostraban los cíclicos récords de abonados, que alcanzaron su tope en 2024, 30.556 nada menos, después de que se consiguiera el ascenso a Segunda tras vencer al Barcelona B gracias a un gol de Lucas Pérez , nacido en el barrio coruñés de Monelos, ídolo infinito tras desvincularse del Cádiz y bajar dos categorías para ayudar al equipo de sus amores. La afición deportivista celebra el ascenso en La Coruña EFEEse mismo año, la entidad bancaria Abanca, dirigida por el venezolano Juan Carlos Escotet, se convirtió en socio mayoritario del conjunto. Además, la llegada de Antonio Hidalgo al banquillo el pasado verano, así como la irrupción de canteranos como Yeremay , David Mella y Bil Nsongo, la confirmación del liderazgo de Mario Soriano o la llegada de fichajes como los de Altimira, Noubi, Loureiro y Ferllo, conformaron un escenario idóneo para el abordaje definitivo a Primera. El Dépor, con permiso del Racing de Santander , ha sido el equipo más en forma de la categoría en este final de curso, sin conocer la derrota desde el pasado 8 de marzo. Una brillante racha que le permitió adelantar al Almería y, finalmente, coronarse en el José Zorrilla como nuevo equipo de Primera división.",
  "title": "El Deportivo vuelve a Primera tras ocho años de barro y esperanza"
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