Bad Bunny: apabullante, cercano, genial, así son sus conciertos
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May 22, 2026
Y Bad Bunny apareció como si del mismísimo Michael Jackson se tratara. Al menos el cantante surgió de repente sobre el escenario, en silencio, sin moverse, para poco a poco girarse 360 grados y ver cómo estaba rodeado de 55.000 fans gritando ¡Benito, Benito, Benito! Los ritmos caribeños fueron los encargados de abrir fuego para arrancar con 'La Mudanza'. Sí ya es difícil entender a Bad Bunny, el sonido del Estadio Olímpico no ayudaba en nada, pero eso era lo de menos, su voz seguía sonando poderosa y carismática. «¡Aprieta chamaquito, dales caña!», gritó dejando que el virtuosismo rítmico de los timbales consiguiese seducir al respetable.«¡Benito, Benito, Benito!» continuaba el público. La fiesta hispana tenía vida y calor y alma y espíritu caribeño y con la versión salsa de 'Callaita' el público ya se vio imbuida por el baile de San Vito o San Benito, vamos. No dejaron de cantar a pleno pulmón. «Se siente lindo estar aquí después de tanto tiempo. Que bonitos recuerdos desde la última vez. Han pasado siete años, algunas cosas se me han olvidado, y algunas cosas necesito que me las recuerden. Yo quiero saber si ustedes están listo para la noche de hoy», gritó dejando que la gente cantara por él.No había nadie sentado en sus asientos en esos momentos. Bad Bunny, vestido de lino blanco y mocasines negros, se movía con gracia por un escenario que al fondo tenía unas gradas que no sabías si era público o parte de la banda, moviendo los brazos al ritmo de la música. Con los primeros acordes de 'Weltita' salieron dos niños a bailar, y con los ya icónicos gritos homenaje a Jarabe de Palo: «por un beso de la flaca yo daría lo que fuera», la gente se volvió loca.Noticia relacionada general No No Perreo y sensibilidad, modernidad y tradición: las claves de la música de Bad Bunny Nacho Serrano«Desde Puerto Rico, Chuwi que se sienta el amor», gritó Bad Bunny tras la aparición de la cantante. Aquí Benito dejó la fiebre loca del cinmienzo y desaceleró la orquesta con la balada 'Turista'. «Este show apenas está comenzando. Necesito que me confirmen si están listos para el resto del día. Estoy aquí para que ustedes disfruten, para que lo pasen bien. Este show es simple, disfrutar de las cosas simples de la vida, bailar, reír, cantar. Barcelona, ¡baila sin miedo, baila!«, dijo como si fuera un gurú y el sintetizador empezó unas frases psicodélicas antes de empezar 'Baile inolvidable'.Refugiado por sus gafas 'over size', Bad Bunny no dejaba de sonreír ante las ráfagas de amor incondicional de su gente. La juventud es muy apasionada cuando baila Bad Bunny, o al menos los codos salseros iban y venían por todas partes, sobre todo en el estómago del de al lado. 'Nuevayol' cerró por todo lo alto una primera parte que sólo fue un pequeño aperitivo de lo que vendría después. Acompañado por un espectacular cuerpo de baile y el protagonismo absoluto de la sección de los vientos, la pirotecnia dejó a todo el mundo boquiabierto.Un lagarto caribeño de dibujos animados salió en el intermedio para preguntar qué debía comer y cuando preguntó si 'pan con tomate' y 'calçots', la gente se volvió loca. Cuando dijo 'Visca el Barça' el delirio fue absoluto. La versión madrileña puede ser la bomba. La Casota, esa maravilla de paredes rosas y columnas amarillas que hace de escenario paralela, vio salir a Bad Bunny vestido con chándal de Adidas rodeado por gente joven y guapa bailando como si fuera una fiesta universitaria. Aquí ya empezó el Benito más reguetonero y urbano. Primero 'Velda' y después 'Tití me preguntó' dejaron ver a jugadores del Barça como Balde, Araujo o Lamine Yamal en el escenario. El cambio de espectro fue espectacular y puso los pelos de punta. «Yo quisiera enamorarme, pero no puedo», cantaba eufórico el público.Pocas veces el ambiente de una fiesta latina ha estado tan bien representado en directo. «Todo el mundo, vamos a hacer lo que nos dé la gana», gritó Benito para empezar la más electrónica y urbana 'Si veo a tu mamá'. Aquí dejó respirar un poco a su gente y se acercó al público, saludándolo cariñoso y aprovechando para escoger a dedo a uno y dejarlo subir al escenario para que presentase la siguiente canción. Se inició aquí la fase perreo, con Bad Bunny cantando en el techo. Temas como 'Voy a llevarte a PR' y 'Me porto bonito' dejaron que el reguetón aumentase la temperatura.La noche ya era absoluta y el espectáculo de luces empezó a apabullar cuando apareció por sorpresa Bad Gyal . «No me acordaba que en Barcelona se perreaba. Han pasado tantos años. Lo hicimos, gracias de corazón», dijo Benito antes de iniciar 'Diles' iniciando lo que era la recta final del concierto. Está parte incluyó como canción exclusiva 'No te hagas' y la interpretación de Los Pleneros de la Cresta.La última parte, ya de vuelta en el escenario principal, se reservó para los grandes éxitos del artista más popular del mundo. Con un gorro a lo 'El guardián entre el centeno', abrazado por toda su banda, Bad Bunny se paseaba con guantes blancos y mucho flow. La comunión con el público era absoluta a estas alturas. 'Dakiti', 'Mi canción' y 'DtMF' sirvieron para acabar con un punto tierno y nostálgico, pero al mismo tiempo abierto a la más absoluta y pura de las celebraciones. Nadie se quería marchar. Y sólo era el primer concierto. El 30 de mayo Madrid toma el relevo con diez conciertos en el Metropolitano. Bienvenidos sean.
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