{
"$type": "site.standard.document",
"bskyPostRef": {
"cid": "bafyreidzwcglc2mb2jgwgfe3n4myx7geeawjwtdaybshwa7x7c6pymymge",
"uri": "at://did:plc:psiagxk5f6gl4dlxeatkbuve/app.bsky.feed.post/3mmht7y633q32"
},
"coverImage": {
"$type": "blob",
"ref": {
"$link": "bafkreia4ku5imsnhs4ivtq5t765vnysph5difemlvktkxnagbx3wjxm4em"
},
"mimeType": "image/jpeg",
"size": 101557
},
"path": "/deportes/baloncesto/madrid-scariolo-alcanza-plenitud-tierra-dioses-20260522220222-nt.html",
"publishedAt": "2026-05-22T20:22:20.000Z",
"site": "https://www.abc.es",
"textContent": "El Real Madrid es una bestia sin importar las lesiones que tenga o el estado anímico que ronde su cabeza. Así quedó demostrado en l as semifinales de la Euroliga ante el Valencia , donde los blancos alcanzaron la plenitud rodeados de los dioses griegos, contundente su baloncesto, autoritario, un serio hacer siempre liderado por Hezonja , que vive uno de los mejores momentos de su carrera, y por Feliz , un gigante de 186 centímetros. Además, Scariolo ejecutó un golpe maestro, le dio la vuelta a la tortilla. Todos presumían que los interiores del Madrid sufrirían en el rebote ofensivo debido a las bajas, pero fueron los pívots valencianistas los que acabaron exhaustos, claras las órdenes del italiano para que sus pupilos cargasen la captura ofensiva, clave de la victoria junto al acierto en el triple. Una noche de sobresaliente, pese a la aparente grave lesión de Garuba, que permitirá al Madrid pelear este domingo ante el Olympiacos por conquistar su decimosegunda Copa de Europa. Garuba fue el elegido por Scariolo para intentar suavizar las dolorosas bajas de Tavares y Len , obligados los blancos a arrimar el hombro en el rebote defensivo si no querían ser desbordados por la ilusión del Valencia, bien vigilado por Juan Roig desde la grada, integrado el empresario entre la afición naranja y no en un palco de lujo. Así, el Madrid inició la refriega con dos aciertos desde el triple y la clara intención de atacar la zona, impresionante Hezonja , capaz de sacarle dos faltas a Badio y sumar los cinco de los ocho primeros puntos de los merengues.Abalde estaba a la altura del croata, desprendía el Madrid una intensa sensación de frescura aunque el Valencia, con el paso de los minutos, también encontró cierto acomodo bajo el aro rival gracias a las penetraciones de Taylor . Sin embargo, carecía de esa intensa vorágine ofensiva que le ha permitido codearse con los más grandes de Europa, al menos hasta que Sako culminó un genial pase de De Larrea con un potente mate. Valencia: 90 Montero (15), Badio (6), Taylor (11), Pradilla (15), Reuvers (15); De Larrea (3), Key (13), Moore (0), Sako (6), Thompson (3), Costello (3), Nogués (-). Real Madrid: 105 Campazzo (8), Abalde (5), Hezonja (25), Okeke (5), Garuba (2); Lyles (17), Maledon (12), Deck (16), Llull (0), Feliz (15), Procida (-), Almansa (-). Parciales: 28-26; 28-36 (56-62); 17-24 (73-86); 17-19 (90-105). Los árbitros: Robert Lottermoser (Alemania), Mehdi Difallah (Francia) y Olegs Latisevs (Letonia). Descalificaron a Badio por cinco faltas personales. La acción del francés disparó a los de Pedro Martínez , líderes después de un triple de Key y una nueva bandeja de Taylor, pese a que el Madrid ni mucho menos aflojaba gracias a la energía proporcionada por Deck y Feliz. La igualdad se mantuvo hasta el final del primer cuarto, intensa obra coronada por el enésimo fallo defensivo del Madrid, muy bien aprovechado de nuevo por Key.Necesitaban un edil los blancos y fue Lyles el que asumió el reto, finísimo el canadiense en el lanzamiento, autor de cinco puntos consecutivos, fogonazo invalidado por Montero, que al fin comenzó a dar señales de vida tras un estupendo tres más uno. Pero fue su compatriota Feliz el que creó la primera brecha de la noche con dos dianas desde la larga distancia espectaculares. El choque no daba tregua, aspiraba a la gloria pues se notaba que sus dos protagonistas estaban dispuestos a vaciarse, a poner en riesgo su integridad física, si así conseguían el ansiado billete para la final. Garuba y Okeke aumentaron la ventaja blanca, que era de nueve en el ecuador de la segunda manga. El Valencia se desangraba, no conseguía defender su perímetro, cómodo coto de caza para un Madrid que casi nunca fallaba en sus dentelladas, con 11 aciertos en 19 intentos. Asombrosa estadística que quedó minimizada después de otro potente parcial valencianista antes del descanso. Noticia relacionada general No No BALONCESTO La fuga de Pascual deja al Barça al desnudo Pablo LodeiroTras el paso por los vestuarios, volvió Hezonja a la carga, muy superior cuando se introducía en la boca del lobo e igual de exitoso a la hora de defender a Taylor. Mientras, el Valencia vivía en una extraña dualidad, débil a la hora de cerrar el rebote defensivo pero intimidante cuando recuperaba la bola y podía correr. Indecisión que para nada convencía a Martínez, harto de recibir canastas con firma balcánica y preocupado después de que Montero se doliera del gemelo. Sus pupilos, en cualquier caso, se resignaban a entregar la fortaleza, peleaban con uñas y dientes salvo bajo el aro, donde Deck consiguió una canasta de lo más valiosa que elevó la distancia madridista hasta los siete tantos. Maledon, con cinco puntos, prolongó el estado de gracia de los suyos, felices con el anárquico ritmo que se había impuesto en la semifinal, un desfile de tapones, carreras y gritos en el que, como era de esperar, Feliz disfrutaba sin restricciones. La sensación al final del tercer acto era que el Valencia era un manojo de nervios, cerca de un tropiezo que podía finiquitar el choque en favor de los blancos. Pese a todo, el drama se trasladó con rapidez al bando merengue, lesionado Garuba en el tendón de Aquiles, incapaz el internacional español de abandonar la pista por su propio pie. La cara de Scariolo era un drama, pues sin el de Azuqueca, Tavares y Len, aguantar el tipo hasta la bocina final parecía una empresa de alta dificultad. El Valencia aprovechó la situación y se colocó a ocho, aunque Feliz , para completar su mágica noche, se desfondó para escribir el final del encuentro.",
"title": "El Madrid de Scariolo alcanza la plenitud en la tierra de los dioses"
}