El Rey regresa al internado canadiense donde aprendió «una manera de entender el mundo»
ABC - Últimas noticias de España y el mundo hoy [Unofficial]
May 21, 2026
Felipe VI ha cerrado este jueves su viaje oficial a Canadá regresando a uno de los lugares más importantes de su juventud: el internado de Lakefield, donde estudió un año de intercambio durante su ultima etapa escolar. El Monarca ha querido terminar su estancia en el país con una visita cargada de recuerdos personales al centro en el que, siendo todavía Príncipe de Asturias, vivió por primera vez lejos del Palacio de la Zarzuela y comenzó a desenvolverse con autonomía fuera del entorno familiar.El Rey fue recibido a su llegada por la directora del colegio, Anne-Marie Kee, así como por antiguos compañeros de promoción con los que coincidió durante aquel curso académico. La institución aprovechó además la visita para inaugurar un futuro centro de estudios que llevará el nombre de Felipe VI y nombrarle patrón honorario del colegio.Visiblemente emocionado, el jefe del Estado evocó durante su intervención la profunda huella que dejó en él aquella experiencia en Canadá. Reconoció que en Lakefield encontró «no solo conocimiento académico, sino también una manera de entender el mundo… y de vivir en él; con mayor armonía, respeto hacia los demás y tolerancia hacia nuestras diferencias». Fue además la primera vez que abandonó España para instalarse durante una larga temporada fuera de casa, una etapa que considera decisiva en su proceso de crecimiento personal.Felipe VI explicó que aquellos meses le ayudaron a afianzar valores que todavía conserva. «Aquí crecí y maduré en valores como el esfuerzo, la amistad y el compromiso», afirmó. También reflexionó sobre el impacto que tuvo aquella formación en su manera de afrontar el futuro: «Aquí comprendí verdaderamente que la educación no es simplemente una etapa de la vida, sino el fundamento sobre el cual una vida toma forma».Cuatro décadas después, el Monarca sigue conservando recuerdos muy concretos de aquella etapa. Entre ellos, mencionó un simulacro de incendios realizado durante «un duro invierno canadiense», que obligó a los alumnos a permanecer «al aire libre, bajo cielo abierto, soportando temperaturas cercanas a los veinte grados bajo cero». También evocó las excursiones en canoa «entre osos y moscas negras», experiencias que ahora interpreta como una preparación temprana para las exigencias físicas y personales que años después encontraría en las academias militares españolas.El Rey aseguró además que uno de los mayores legados que conserva de aquella etapa son las amistades nacidas en el internado y aprovechó la visita para reivindicar el valor de la educación en las democracias actuales. «La educación es uno de los grandes pilares sobre los que se sostienen nuestras sociedades», afirmó, antes de defender que resulta «inseparable del progreso y también esencial para la vitalidad de nuestras democracias».En ese contexto, Felipe VI advirtió de que «la educación no impone ideas; más bien, nos permite pensar, cuestionar y comprender» y defendió que el pensamiento crítico y la preocupación por el bien común son esenciales para formar ciudadanos «más generosos, más solidarios y más comprensivos».El jefe del Estado concluyó su intervención con un reconocimiento expreso a los profesores, a quienes definió como «el corazón de la misión», al considerar que su labor «va mucho más allá de la transmisión de conocimientos».
Discussion in the ATmosphere