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"textContent": "Noventa años después, una parte de la Guerra Civil permanece oculta al público. Y no por falta de interés de los expertos, sino porque, según explica a ABC Javier Rodrigo , eran muchos los aspectos perdidos a los márgenes de los libros. «Hoy vemos el conflicto desde perspectivas transnacionales, humanitarias, sociales, culturales… No negamos las esferas más tradicionales, como la militar, pero buscamos un diálogo entre todas». Es por ello que este catedrático en Historia Contemporánea ha coordinado, junto a Miguel Alonso y David Alegre , a un equipo de «jóvenes historiadores, la mayoría de menos de 50 años», para alumbrar un ensayo encargado de darles visibilidad.Dice Rodrigo que ' La Guerra Civil española. Una historia global ' (Galaxia Gutenberg) se zambulle en esas otras esferas no tratadas hasta la fecha: desde la importancia de la atención hospitalaria en la retaguardia, hasta la transnacionalización del conflicto. Aunque también recalca que no abandona otras tantas como los avances de los frentes o la importancia de tal o cual arma. Todo vale para desmitificar las falacias del enfrentamiento fratricida –que vaya si hubo– y para exponer tesis novedosas como la que afirma que, con la documentación en la mano, la guerra no terminó hasta los años cincuenta. «Queremos que sea el libro de referencia en los próximos años», completa.Con todo, Rodrigo no arremete contra los historiadores más clásicos. Ellos, afirma, hicieron su trabajo. «Los 80 fueron la cúspide de la historiografía de la Guerra Civil. Su fortaleza estuvo en que crearon un corpus que superó el marco interpretativo de las propagandas franquista y republicana. Fueron los gigantes sobre los que hoy nos apoyamos», señala. Su debilidad, sostiene, fue una excesiva atención a los aspectos políticos. «La fortaleza actual es el acercamiento cultural y transnacional que hacemos a este episodio. Factores a los que, hasta ahora, no se les había dado tanta importancia», sentencia.Noticia relacionada general No No Segunda Guerra Mundial Ferrer-Dalmau revive la 'misión suicida' de la División Azul sobre un lago helado Manuel P. VillatoroEse último factor, la internacionalización del conflicto, es uno de los primeros a los que hace referencia Rodrigo durante la presentación del ensayo en Madrid: «La Guerra Civil nunca habría existido sin el apoyo de Benito Mussolini . Se convirtió, a todos los efectos, en el tercer beligerante del episodio. Se calcula que las Brigadas Internacionales desplazaron a 35.000 efectivos en total; solo Italia movilizó 80.000». La ayuda alemana fue menor, pero igual de importante gracias a los aviones de la Legión Cóndor. «La verdadera guerra de resistencia contra el fascismo es esta. No ha habido otra tan larga, tan cruenta ni tan dura», finaliza.El fin de la Guerra CivilUna de las teorías más llamativas que defiende el ensayo es que el conflicto no terminó en 1939. Pero Rodrigo llama a la calma: «Es innegable que la guerra regular empezó en 1936 y acabó tres años después. No nos referimos a eso». Su máxima, que ya publicó el historiador Arnau Fernández, es que hubo una «guerra irregular» que se extendió hasta los años cincuenta. «Nos referimos a las leyes de posguerra sobre bandidaje, terrorismo, seguridad nacional… También de la persecución a la resistencia antifranquista, que costó más de 8.000 bajas en total. Todas hacen alusión a la llamada cruzada nacional, al bando de guerra», finaliza. Rodrigo sostiene que esta guerra irregular finalizó el 7 de abril de 1948, cuando un decreto confirmó que el Estado de Guerra había dejado de tener vigencia. «La propia literalidad de la documentación habla de una campaña militar», explica. El mejor ejemplo es que, según afirma el experto, Franco todavía firmaba ascensos y entregaba medallas a los Guardias Civiles ese mismo año. «Todos se realizaban por cuestiones vinculadas a la campaña militar en acto. Lo especificaba la propia documentación», defiende. Y eso, por no hablar de «herramientas creadas durante el enfrentamiento» como las penitenciarías militarizadas, batallones de trabajadores… y hasta campos de concentración. «El último se clausuró en 1947», completa el autor. Todo ese marco jurídico se plegó, afirma el ensayo, al estado de guerra.Mitos fueraCréanselo: la Guerra Civil arrastra todavía falacias de esas que, de tanto repetirse, parecen haberse hecho realidad. Pero, de todas los que recoge el ensayo, hay una que solivianta sobremanera a Rodrigo. «La idea de que el conflicto era inevitable está por todos lados; se puede ver hasta en autores como Uclés. Pero no fue así: fue un proceso, no un hecho», señala. La guerra, defiende, fue la consecuencia directa de un golpe de estado fallido. «El mito de la cruzada nacional, de la sublevación preventiva, no es más que propaganda de los vencedores para justificar su propia actuación. No se sostiene», completa. La Guerra Civil Española: una historia global Editorial Galaxia GutenbergNo es el único. El ensayo también mantiene que la teoría de que Franco extendió la guerra de forma deliberada con un triple objetivo –acabar con la oposición republicana a conciencia, asentar su poder absoluto y generalizar las matanzas– no es válida desde el punto de vista histórico. La realidad, explica Rodrigo, es que el general derrochaba cautela. Era tan precavido que llegó a desesperar al 'Corpo di Truppe Volontarie', los voluntarios enviados por Benito Mussolini. «El mito se apoya en la documentación italiana enviada por los agentes desplegados en la península: Mario Roatta, Roberto Farinacci… Todos ellos insistían en que Franco no era capaz de hacer una 'guerra celere' que acabase rápido con el enemigo», suscribe.Este mito, insiste el historiador, se vio exacerbado por las informaciones enviadas desde el Cuartel General de los sublevados. «Franco se quejaba constantemente de que las tropas del 'Corpo di Truppe Volontarie' avanzaban demasiado rápido, sin asegurar la retaguardia, y sin conocer la geografía. Sus oficiales mantenían que, para obtener la victoria en cualquier guerra, había que aplicar una política de seguridad en la retaguardia», señala Rodrigo.Javier Rodrigo EFEA esa cautela extrema que el dictador recalcó en una infinidad de entrevistas posteriores se sumó la imposibilidad de hacerse con la capital, el corazón de la resistencia republicana. «Franco renunció al asedio de Madrid en noviembre de 1936 y desplazó el objetivo hacia el norte de la península. Este movimiento ha sido visto tradicionalmente como una forma de alargar la guerra de manera artificial», sentencia el experto. La realidad histórica, no obstante, es más sencilla: «Le fue imposible tomarla y se vio obligado a cambiar de objetivos. Apostó por la ocupación del Frente Norte, también clave para el equilibrio militar y económico». El mito sigue vigente en la actualidad.El tontorrónAlrededor de Franco orbitan también una serie de mitos. Según Rodrigo, debemos abandonar ya el tópico de que era general sin seso . «No, no era tonto. Ni mucho menos. Esa fue una idea extendida por la propaganda republicana. Tanto él como su hermano Nicolás tenían muy claro qué movimientos debían hacer para alcanzar sus objetivos militares y políticos», sentencia. El Generalísimo –como fue llamado en 1936, tras una reunión en Salamanca– priorizaba el desgaste y el control absoluto del territorio conquistado sobre las victorias rápidas y espectaculares. Y no porque no tuviera arrestos para ello, sino porque, para él, el conflicto giraba entorno a la logística y a la consolidación de posiciones.En el libro se analiza a su vez la influencia del dictador en la cronología de la Guerra Civil. «Lo que ha prevalecido es la agenda de Franco», apunta. Y no le falta razón. «Durante el franquismo, el estallido del conflicto se celebraba el 18 de julio; el día en que se sublevó Franco. Lo cierto es que la guerra comenzó, para el Ejército de África, el 17 a las 17:00 horas. Pero nadie se acuerda de ello», completa. Y otro tanto sucede con el fin de las hostilidades. «Estamos convencidos de que el conflicto terminó con el último parte oficial, el de 'cautivo y desarmado el Ejército Rojo' que Franco firmó el 1 de abril de 1939», señala.",
"title": "Cinco mentiras de la Guerra Civil que debes dejar de creer: «No terminó en 1939»"
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