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"textContent": "Como Papa dejaba mucho que desear, nadie lo discute, pero como zorro viejo y lince argentino Francisco sentó cátedra y marcó territorio en San Pedro. Échale un galgo. Cuando dijo aquello de que vendría a España cuando hubiera paz –planteamiento extensible a los países europeos que no tuvo el gusto de hollar, todos afectados por la perversión de su modelo democrático– no hizo sino curarse en salud y evitar meterse en los charcos de un populismo rampante que ya por entonces conducía en sentido único y obligatorio hacia el conflicto, esa 'polarización' de cultivo intensivo que practica nuestra clase política y agrícola. León XIV, que es un viva la Virgen, no ha tardado en programar sendas visitas a las naciones que Benedicto XVI puso en el mapa de su segunda evangelización y que su sucesor, siempre astuto, dejó al margen de su misión pastoral: primero España y después del verano Francia. Algo tendrá que decir cuando dentro de tres semanas venga el obispo de Roma de la resignificación del perdón, uno de los pilares del cristianismo y también del sanchismo, más que nada por la coincidencia.Si hay un régimen que ha hecho de la indulgencia su bandera, ese es el instaurado por Pedro Sánchez. «¿Quién va a pedir perdón al fiscal general del Estado, quién lo va a hacer?», preguntó en una de sus más inspiradas homilías el pastor que a través del indulto, la amnistía o el beneficio penitenciario ha perdonado a etarras, golpistas, secuestradoras, mafiosos sindicalizados y corruptos, con la particularidad –de aquí la resignificación de este particular valle de los caídos en desgracia penal– de no exigir que el penitente se arrepienta de unos pecados que, para más inri, se convierten tras este programa de centrifugado rápido en virtud progresista. Antes partíos que doblaos, Maleni y Chaves hacen campaña electoral por María Jesús, Salvador Illa se retrata junto al inhabilitado Junqueras, Mertxe Aizpurua redacta una Ley de Memoria Democrática, los seis de la Suiza marchan con la pancarta feminista el 1 de Mayo, Juana Rivas se convierte en 'influencer' del sector de los cuidados y a Rodríguez Zapatero lo mandamos de agradaor para que se le pase el sofocón a un prófugo. Zapatero, el negociador, el conseguidor, el hombre de paz, el consultor, el padre de las emprendedoras, el contador de nubes, el jarrón chino de Xi Jinping, el ídolo del clan de la ceja. Vamos a acabar por tener que pedirle perdón.Aquellos viajes del Papa Francisco por lo que hoy entendemos como Sur Global era una manera como otra cualquiera de quitarse de en medio y de no tener que pontificar, valga la redundancia, sobre los dogmas –la ley de los hombres y los fachas no cuenta a las puertas del cielo del sanchismo– que en la Europa de la segunda evangelización ya iban sustituyendo a los proclamados por Roma. Inocente o culpable, y en función de nuestro nuevo catecismo, Zapatero no va a tener nunca que pedir perdón para ganárselo. Y amén.",
"title": "A ver el Papa qué dice de todo esto de Zapatero"
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