External Publication
Visit Post

Jekyll y Hyde, la doble vida de Zapatero

ABC - Últimas noticias de España y el mundo hoy [Unofficial] May 19, 2026
Source
Hay políticos que son lo que parecen. Sánchez, por ejemplo. Aznar también era como parecía. Pero José Luis Rodríguez Zapatero sigue siendo un enigma, un personaje con el que es difícil saber a que atenerse. Algunos le ven como un benefactor desinteresado de la humanidad, un altruista dedicado a las causas perdidas, mientras que otros le consideran un traficante de favores que se ha enriquecido ilegalmente. La investigación de la Audiencia Nacional apunta a este aspecto sombrío del que fue presidente del Gobierno durante dos legislaturas, que siempre ha proclamado su honestidad.Poco dice en su favor sus afinidades políticas y sus contactos con regímenes como el chavismo y la dictadura china. Igual de sorprendente resulta su amistad con empresarios como Julio Martínez, imputado por el rescate de Plus Ultra, que contrató sus servicios de asesoría. Las sospechas sobre su conducta son abrumadoras, las pruebas, todavía inexistentes, a falta de conocer el sumario que instruye el juez Calama.Tras permanecer 12 años en la sombra, el retorno de Zapatero al fragor de la agitada vida política nacional tiene una fecha: 19 de junio de 2023, tres semanas después de la debacle socialista en las elecciones municipales y autonómicas y poco antes de las últimas generales. Los votantes de Sánchez estaban desmoralizados y la amenaza de una humillante derrota se cernía sobre el partido. Muchos apostaban por el final de un ciclo. Pero Zapatero no. Aquel día levantó la moral de las alicaídas huestes socialistas en una entrevista con Xabier Fortes en el programa La Noche en 24 Horas de TVE que se convirtió en trending topic. Noticia relacionada general No No Zapatero lideró una trama de «tráfico de influencias» por la que ganó dos millones de euros Juanma Poderoso DíazYo conocía desde hace mucho tiempo a Zapatero y le tenía un cierto aprecio, sobre todo, por su talante con la prensa y su capacidad para encajar la crítica. Sentado en el estudio a unos pocos metros, le pregunté por sus actividades en Venezuela. Su rostro cambió al instante, hizo un esfuerzo para dominar su ira y contestó: «Parece mentira que un periodista de su solvencia me haga esta pregunta. Yo he ido muchas veces a Venezuela por razones humanitarias y para ayudar en la transición a una democracia». Al final del programa, se acercó, me transmitió su aprecio y nos dimos un abrazo. Desde entonces, me he preguntado en muchas ocasiones por qué Zapatero encajó tan mal una pregunta que era enteramente previsible que alguien le formulara. ¿Acaso tenía algo que ocultar y yo había tocado un resorte que le hizo saltar? Este interrogante se agudizó cuando el presidente guardó un absoluto silencio sobre el descarado fraude electoral cometido contra María Corina Machado. Y siguió creciendo a lo largo de los últimos meses con inquietantes informaciones que sugieren que cobró cantidades indeterminadas de dinero por gestiones en favor del régimen de Maduro y de empresas vinculadas a la dictadura china.Resulta muy difícil de conciliar la aparente bonhomía y la ideología progresista de Zapatero con esta cercanía a regímenes criminales que vulneran los derechos humanos. El político que llegó al poder con la promesa de regenerar la democracia y ser implacable contra la corrupción aparece hoy ligado a siniestros personajes y a negocios inconfesables como el blanqueo de capitales en Plus Ultra. Al leer estas noticias en los últimos meses, ha surgido en mi cabeza 'El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde', la novela de Roberto Louis Stevenson, en la que un respetable ciudadano por el día se convierte en un monstruo por la noche. Los psiquiatras han llamado a esta conducta «trastorno disociativo de la identidad».En la novela, Jekyll le dice a su alter ego: «Tú haces lo que yo no me atrevo». A lo que Hyde responde: «Exacto. Yo no tengo miedo al deseo. Tu sí. Te escondes detrás de los modales y la moral». Y le recuerda que son la misma persona, que ambos son las dos caras de una misma identidad. ¿Podría ser que en Zapatero convivieran un afable Jekyll con un demonio llamado Hyde? ¿Resulta creíble que el apóstol de la igualdad y la defensa de los débiles fuera un ser corrupto que se beneficia de los peores criminales de la política?MÁS INFORMACIÓN noticia Si La Udef registra el despacho del expresidente y la empresa de sus hijas noticia Si Zapatero, tras su imputación: «Jamás he realizado ninguna gestión en relación con el rescate de Plus Ultra» noticia Si Organización criminal, falsedad documental y tráfico de influencias: los cargos que se le imputan noticia Si De estrella electoral del PSOE a imputado en cuestión de días noticia Si El PP desecha la moción de censura que pide Vox: «Está condenada al fracaso» noticia Si El PSOE sale en tromba y denuncia la persecución judicial contra Zapatero noticia Opinión Si Zapatero, ojalá sea por dinero, por Agustín Pery noticia Opinión Si A ver el Papa qué dice de todo esto de Zapatero, por Jesús LilloLa sola cuestión es ya de por sí inquietante. Pero desgraciadamente sus reiteradas apelaciones a su honorabilidad no avalan su inocencia ni explican sus sospechosas relaciones. Lo mismo que sería imaginable que Santa Teresa viviera rodeada de adúlteros y blasfemos, resulta chocante que Zapatero aparezca vinculado a personajes que no desentonarían en la mafia.A Zapatero le conocí en la campaña de 2004, pocos antes de los atentados de Madrid. Fue en una comida en un restaurante de la calle Ferraz con Caldera, Rubalcaba y Pedro J. Ramírez. Me produjo la sensación de ser un político ingenuo y bien intencionado, un hombre al que las circunstancias le habían colocado en un puesto que le resultaba grande. Pero había en él una pureza que le hacía atractivo.Es difícil saber qué le ha pasado desde entonces y por qué ha caído tan bajo en su papel de abogado de causas siniestras. La Justicia dirá si ha cometido algún delito, pero de lo que no cabe duda es que ha arruinado su prestigio y su credibilidad. Si es honesto, no lo parece y eso supone un problema insalvable cuando uno se dedica a la política.

Discussion in the ATmosphere

Loading comments...