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  "textContent": "El 1 de septiembre de 1859, el Sol lanzó hacia la Tierra una abrasadora nube de plasma cargada de gas y partículas, con una energía equivalente a la de 10.000 millones de bombas atómicas. Su impacto provocó incendios espontáneos, chispas y caídas en numerosas estaciones de la red telegráfica. Las auroras boreales llegaron a ser vistas en latitudes tan al sur como Cuba y Hawái, y fueron tan brillantes que hasta se podía leer el periódico durante la noche.Esta tormenta solar, la mayor registrada en la historia, se conoce como 'evento Carrington'. En esa época, el telégrafo era la única instalación eléctrica de comunicaciones, pero si ocurriera en nuestros días supondría el caos: los daños en las redes eléctricas e informáticas y en los sistemas de navegación y comunicaciones serían catastróficos. No hace falta que ocurran eventos tan extremos. La Tierra es bombardeada constantemente por las partículas provenientes del Sol. Por suerte, la magnetosfera actúa como un enorme escudo magnético que impide que esas partículas nos alcancen. Sin ella, la vida no sería posible. Noticia relacionada general No No Entrevista a Teresa Nieves Chinchilla «Los astronautas esquivaron una tormenta solar al estar ya en la Luna» Judith de JorgePor primera vez, una nave espacial observará de forma global y en tiempo real cómo reacciona ese escudo terrestre con el viento solar, las tormentas solares y el clima espacial, dando lugar a fenómenos como las auroras. La misión, llamada Smile ('Sonrisa' en inglés y acrónimo de Solar Wind Magnetosphere Ionosphere Link Explorer -Explorador del Enlace Viento Solar-Magnetosfera-Ionosfera) será lanzada previsiblemente este martes, 19 de mayo (5.52 hora peninsular española), por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Academia China de Ciencias (CAS) a bordo de un cohete europeo Vega-C desde la Guayana Francesa. Será la segunda intentona de despegue después de descartarse la primera fecha prevista, el 9 de abril, por un problema técnico.Un enorme imán «El Sol no es solo una esfera brillante que emite luz y calor, también es un enorme imán que está en constante agitación. Su campo magnético se retuerce y cambia sin parar. Y esa complejidad es lo que da lugar a fenómenos como las manchas solares o las inyecciones de masa coronal, explosiones en las que se liberan toneladas de plasma al espacio», explica Rocío Guerra, responsable de la misión en la ESA. «El Sol expulsa parte de ese campo magnético hacia el espacio a través de lo que llamamos el viento solar, un flujo rápido de partículas que llena el sistema solar y llega hasta la Tierra», añade. Por otro lado, la Tierra también tiene su propio imán, mucho más estable, que es la magnetosfera, esencial para protegernos del viento solar. «Cuando el viento solar llega a la Tierra, comprime la magnetosfera. Si apunta en sentido opuesto al campo magnético terrestre ocurre una reconexión magnética, lo que provoca la autoras boreales o australes. Smile nos va a permitir conocer mejor cómo funciona este sistema dinámico», dice la investigadora.La misión ayudará a los científicos a predecir con mayor antelación las tormentas solares y proteger así la tecnología de la que dependemosPero además Smile ayudará a los científicos a predecir con mayor antelación las tormentas solares, provocadas por el choque de una de esas eyecciones con la Tierra, como en el evento Carrington. Son fenómenos «muy potentes y energéticos. Aunque no ocurren frecuentemente, sus consecuencias en nuestra sociedad, tan dependiente de los satélites, los sistemas de navegación y las redes eléctricas, pueden ser enormes. También pueden afectar a los vuelos en altas latitudes o a las estaciones espaciales, es decir, directamente a las vidas humanas», se extiende Guerra. El tercer objetivo de la misión será conocer qué provoca los fallos magnéticos en el lado oscuro de la Tierra. «Solemos pensar que el viento solar afecta a la parte del planeta iluminada por el Sol, pero también interactúa con la cara nocturna», formando subtormentas geomagnéticas responsables de que las auroras se intensifiquen durante minutos e incluso horas. Inspirada en las langostasSmile, de 3,15 metros de alto y una masa de unos 2.300 kg, lleva a bordo cuatro instrumentos científicos: dos toman imágenes a distancia de la magnetosfera y dos miden in situ el entorno alrededor del satélite. El generador de imágenes de rayos X suaves (SXI) será la primera cámara que tome imágenes detalladas y de larga duración del campo magnético. El generador de imágenes ultravioletas de auroras (UV), grabará las auroras boreales durante 48 horas seguidas. MAG, un mangetómetro de alta precisión montado en una pértiga, registrará las variaciones del campo magnético local, y LIA, un analizador de iones ligeros, medirá el flujo, la energía y la dirección de las partículas cargadas alrededor del satélite. La integración de la carga útil ha sido realizada por Airbus en España.«La parte óptica del telescopio está inspirada en los ojos de las langostas», afirma Jennifer Carter, de la Universidad de Leicester e investigadora principal del consorcio Smile. «Las langostas viven bajo el mar, donde hay muy poca luz. Para captar el máximo posible, sus ojos están repletos de un montón de poros diminutos que cubren un campo de misión muy amplio. Eso es lo que hemos imitado en un telescopio que es mucho más pequeño de lo habitual», describe. «Las fulguraciones solares también pueden afectar a los vuelos en altas latitudes o a las naves espaciales, es decir, directamente a las vidas humanas»A su juicio, el punto más fuerte de Smile es su capacidad de hacer imágenes simultáneamente del Sol y la Tierra, por lo que puede ver el comportamiento de ambos a la vez. Para ello, la sonda volará en una órbita muy elíptica, necesaria para observar la magnetosfera, y descargará la ciencia que obtenga cuando pase por el perigeo, el punto más cercano a nuestro planeta, momento en el que las antenas pueden recibir los datos con mejor calidad. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Resuelto el misterio del 'huevo alienígena' de Alaska noticia Si Anthony LaMantia: «El día más importante de tu vida es el segundo tras la concepción»Smile es una misión singular porque su operación diaria se reparte entre Europa y China. CAS controla las maniobras, la salud de la nave y el envío de los comandos a través de las antenas. Por su parte, la ESA, a través del Euorpean Space Operation Center (ESOC) en Alemania, proporciona infraestructura clave, estaciones europeas para las fases críticas del vuelo y además cuenta con la antena de banda X en la Antártida, localizada en el perigeo para descargar los datos científicos. Cuando estos datos llegan a la Tierra, el Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC) en Madrid entra en acción, procesando y archivándolos para que puedan ser accesibles a la comunidad científica.",
  "title": "Todo a punto para lanzar Smile, la misión europea y china para entender cómo la Tierra se defiende del Sol"
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