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"textContent": "A día de hoy, los paleontólogos han conseguido identificar con certeza alrededor de 1.100 especies distintas de dinosaurios. Toda una proeza, desde luego, pero lo cierto es que esa cifra no refleja, en absoluto, la realidad. De hecho, las estimaciones más rigurosas sugieren que, durante el tiempo que dominaron la Tierra (más de 160 millones de años), llegaron a existir entre dos y tres veces más especies de dinosaurios de las que hemos desenterrado hasta ahora. Es decir, que el registro fósil actual apenas nos ha mostrado la punta del iceberg de lo que fue un mundo rebosante de vida y de formas insospechadas. Un mundo que desapareció para siempre hace 66 millones de años tras la caída de un enorme meteorito.Por eso, no resulta extraño que, día sí, día no, se anuncie el descubrimiento de alguna nueva especie para la ciencia. Muchas de ellas corresponden a animales 'menores' o de importancia secundaria; fragmentos aislados o de dinosaurios de pequeña envergadura que, si bien aportan datos valiosos para completar el árbol evolutivo, no alteran nuestra visión general del pasado ni ocupan las portadas de los medios.Pero a veces no es así. A veces, las antiguas rocas nos entregan a auténticos gigantes, bestias enormes que desafían la imaginación y nos abren nuevas ventanas para observar el pasado de un mundo que aún no era el nuestro. Y estamos, justo, ante uno de esos casos excepcionales.Noticia relacionada general No No El 'kraken' existió en el Cretácico: pulpos de 19 metros que devoraban dinosaurios marinos José Manuel NievesBajo la dirección del University College de Londres, y en estrecha colaboración con la Universidad de Mahasarakham, la Universidad Tecnológica de Suranaree y el Museo Sirindhorn en Tailandia, un equipo internacional de investigadores acaba de sacar a la luz los restos del mayor dinosaurio jamás encontrado en el sudeste asiático. Los detalles del hallazgo, que arrancó hace diez años a orillas de un antiguo estanque en el noreste de Tailandia, acaban de publicarse en ' Scientific Reports '.El nuevo 'rey' asiático ha sido bautizado como Nagatitan chaiyaphumensis, donde 'Naga' hace referencia a la mítica serpiente acuática del folclore de la región; 'Titán' alude a los inmensos gigantes de la mitología griega; y 'chaiyaphumensis' indica que proviene de la provincia tailandesa de Chaiyaphum. Es, además, el decimocuarto dinosaurio que recibe un nombre formal en el país asiático.Una bestia enormeA partir del análisis de la columna vertebral, las costillas, la pelvis y las patas de los fósiles encontrados, los expertos han podido reconstruir el aspecto original del animal. Y sus dimensiones son realmente espectaculares. Según el estudio, en efecto, Nagatitan habría medido 27 metros de longitud y pesado la asombrosa cifra de 27 toneladas, el peso combinado de nueve elefantes asiáticos adultos. Y todo ello sostenido por unas patas concebidas como columnas arquitectónicas. De hecho, solo uno de los huesos de su pata delantera mide 1,78 metros, la estatura de un hombre adulto de nuestros días.El coloso pertenecía a la familia de los saurópodos, esos inconfundibles comedores de plantas de cuellos interminables y colas de látigo, un linaje en el que también militan auténticas estrellas mediáticas como el Diplodocus o el Brontosaurus. La nueva especie, concretamente, pisó la Tierra durante el período Cretácico Inferior, hace entre 100 y 120 millones de años.«Nuestro dinosaurio -explica Thitiwoot Sethapanichsakules, autor principal del estudio- es grande para la mayoría de los estándares; probablemente pesaba al menos 10 toneladas más que Dippy, el célebre Diplodocus (Diplodocus carnegii). Pero sigue siendo enano en comparación con saurópodos como el Patagotitan (60 toneladas) o el Ruyangosaurus (50 toneladas)».Sin embargo, lo más importante de este fósil no es su tamaño, sino el momento y el lugar en los que vivió. «Nos referimos a Nagatitan como 'el último titán' de Tailandia -subraya Sethapanichsakul-. Eso es porque fue descubierto en la formación rocosa portadora de dinosaurios más joven del país. Es poco probable que las rocas aún más jóvenes, depositadas hacia el final de la época de los dinosaurios, contengan restos, ya que para entonces la región se había convertido en un mar poco profundo. Así que este puede ser el último o más reciente gran saurópodo que encontraremos en el sudeste asiático».Tirando del hilo genético y anatómico, sabemos que Nagatitan era un saurópodo somfospondilo. Tal y como señalan diversos estudios filogenéticos anteriores, como el trabajo de clasificación publicado por el paleontólogo Michael D'Emic en 2012, dentro de este gran grupo el Nagatitan se encuadra en la subfamilia de los euhelopodidos (Euhelopodidae). Una peculiar y enigmática estirpe de saurópodos que prosperó hace 120 millones de años y que, hasta donde los registros actuales atestiguan, fue única y endémica de Asia, separada de sus primos americanos y europeos.Un ambiente tórridoPor aquel entonces, el hábitat en el que vivían estos animales era de árido a semiárido. Pero allí la evolución demostró su ingenio: los saurópodos lograron florecer en estos duros y tórridos ambientes porque su anatomía era, en el fondo, una 'máquina' de aclimatación. Confiaban, de hecho, en la enorme superficie expuesta de sus largos cuellos y colas para disipar el calor y regular su temperatura corporal, actuando como radiadores naturales. Aquella región estaba dominada además por un sistema de ríos serpenteantes repletos de peces y tiburones de agua dulce, un entorno donde Nagatitan convivió con pequeños herbívoros (como iguanodontes y primos tempranos del Triceratops), pterosaurios surcando los cielos y temibles depredadores carnívoros, como los espinosaurios.Además de haber añadido un nuevo dinosaurio gigante, el hallazgo sirve, según los autores, para consolidar una forma de hacer ciencia más colaborativa (y más limpia) que hasta ahora. En palabras de Paul Upchurch, del University College de Londres y coautor del trabajo, «este descubrimiento surge de una nueva colaboración entre el UCL y colegas en Tailandia. El material fue estudiado tanto en Tailandia como en el UCL; el escaneo y la impresión 3D han significado que podemos estudiar el espécimen y recopilar datos sin tener que viajar (lo que es bueno para reducir nuestra huella de carbono)».«Es estupendo -concluye el investigador- trabajar con colegas tailandeses y empezar a obtener información sobre lo que ocurría en el sudeste asiático durante el Jurásico y el Cretácico».",
"title": "Descubren al 'último titán', el colosal dinosaurio de 27 metros que dominó el sudeste asiático"
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