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"textContent": "Los lectores de Arturo Pérez-Reverte tienen desde hoy una nueva ventana al universo del escritor, puesto que acaba de reunir en un libro todas las crónicas que escribió como reportero de guerra desde la década de los 70 a los 90, más algunos artículos más recientes. 'Enviado especial' (Alfaguara), que así se titula, tiene 600 páginas de periodismo y literatura en una extraña aleación, en edición al cuidado de María José Solano, que aporta además muchas claves para entender las raíces biográficas de su literatura. Pero el autor confiesa que no quería ver publicado este libro. ¿Por qué?«Hoy no se publicarían muchas de estas crónicas», aseguró ayer Pérez-Reverte en un encuentro con periodistas, «porque los editores no querrían herir sensibilidades. Los jefes las taparían, por incómodas. Para muchos serían inadmisibles en el mundo actual». Para el autor, que se siente testigo de los lugares que recorrió y las tragedias humanas que narró, de Eritrea a Mozambique, de Líbano a Irak, o los Balcanes, siempre hubo un puente entre la literatura y el periodismo: «Los libros me permitían digerir todo aquello, haber leído a Homero o Jenofonte me ayudaba a racionaliza sin traumas las atrocidades que veía y tenía que contar. Era un mecanismo analgésico. Con los libros aprendes que nada es nuevo, hay tres mil años de memoria». Acompañado por viejos camaradas de aquellas guerras, los fotógrafos y camarógrafos míticos José Luis Márquez, Miguel de la Fuente o Paco Custodio, el novelista no se limitó a recordar anécdotas de momentos de peligro o de bromas con aquellos compañeros. También relató el proceso que ya vivieron en los 90, cuando el público empezaba a dar muestras de que no quería saber tanto, ni saber de tantos muertos: «Nos cortaban o nos decían que era demasiado, pero la guerra es así, y queríamos sacudir conciencias, cortar la digestión a la gente, que vieran lo que es la guerra, el muerto, el niño que llora, el mutilado del hospital, el charco de sangre en el suelo…». Para el reportero de entonces el riesgo era asumible porque «la emergencia era transmitir, ya que estabas allí, que el trabajo sirviera», porque el mundo ha cambiado, «la información viene con materiales que facilita el ejército, imágenes y acceso. Nosotros éramos garantía de que lo que se contaba era verdad. No usábamos teleobjetivo, estábamos allí. Si nos pasaba algo, no había rescate». Pérez-Reverte señaló que «la verdad ya no existe, y no sólo es culpa de los medios, también es del público, que no exige esa información». De hecho afirmó que lo que hemos visto en Gaza, por ejemplo, no es nada, porque no había reporteros. «La guerra es un horror, es terrible. La guerra huele mal, apesta a carne podrida, a plástico quemado, a sangre; se grita, los heridos aúllan; las tripas salen y no se meten dentro, no hay quien las cosa. Pero ahora la guerra en los medios es poco más que ruinas». Puede que tuviera razón Jean Baudrillard y con el paso de los años tengamos que aceptar que la guerra -para nosotros- no ha tenido lugar, que la vemos como un videojuego. Pero sí ocurrió para quienes estuvieron allí y lo contaron, como aquellos reporteros de hace medio siglo, en crónicas arriesgadas, demasiado cerca de los combates y los combatientes, sin teleobjetivos y por tanto junto a la muerte.Noticia relacionada reportaje No No Debate ABC Cultural Reverte y Muñoz Machado, cara a cara: la gran disputa de la RAE Jesús García CaleroTal vez por todo eso, el autor no quería publicar el libro. Pero Pilar Reyes, su editora, le convenció finalmente de que «este libro podía ayudar a un lector fiel a entender de dónde proviene todo en mis novelas. Y ese fue el gran argumento. El otro argumento fueron las fotos», añadió el escritor. «Las hacía, las mandaba a Madrid como podía, en aviones. Entonces no había como ahora transmisiones. Las mandaba en avión, con alguna azafata, un piloto, lo que fuera». Cuando cerró 'Pueblo' se llevó a casa todo el material y hace poco tiempo, cuenta que llamó a su amigo Jeosm, que las positivara. El fotógrafo vio el material y le animó a publicarlo porque le recordaba a trabajos de otros grandes reporteros de la historia, pero Reverte no le hizo caso, de momento… «Me mandó a tomar por culo», contaba ayer entre las risas de los periodistas presentes. El encuentro se extendió en anécdotas y confesiones: «Estoy orgulloso de aquel trabajo, aunque no lo esté de muchas cosas que hice porque todos teníamos que delinquir, sobornar, usar mil trucos para transmitir y sobrevivir». Sin embargo no siente pesadumbre por lo que vivimos hoy, la guerra en los tiempos de la posverdad: «Creo que el mundo merece lo que tiene. El receptor de la información es tan culpable como el emisor. Si Trump manipula, es por que se le ha permitido. Para los que nos tienen controlados somos una presa fácil. Siguen con sus negocios. Lo hemos puesto muy fácil, no queremos mirar. El que cuenta la verdad está mal visto, es un aguafiestas, y nadie quiere que le estropeen la fiesta a estas alturas», concluyó.",
"title": "Arturo Pérez-Reverte: «La verdad ya no existe»"
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