El Atlético de Nahuel doctora en Mestalla a un puñado de canteranos
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May 2, 2026
Fue un asalto por sorpresa, un golpe sobre la mesa que nadie esperaba. Con un equipo liderado, ojo, por Nahuel Molina y en el que marcaron dos debutantes, Iker Luque y Cubo, el Atlético versión liguera de suplentes y canteranos se impuso con solvencia a un Valencia al que le asaltan las dudas y la urgencia.Cuatro victorias habían sumado los rojiblancos a domicilio esta temporada: su gran lunar. En Mestalla, ante la ausencia de las grandes estrellas, se vio el mejor partido lejos del Metropolitano de un equipo con la mente ya en Londres y en la posibilidad de acceder a una nueva final de la Champions. Marchan allí con una sonrisa.Mucho de lo ocurrido pasó por Nahuel Molina, quien agitó una primera mitad escasa en ocasiones claras, pero bastante entretenida por las alternativas. Lo hizo a través de dos zambombazos casi consecutivos que provocaron el gesto de admiración unánime de todo Mestalla. Su primer trallazo, similar al que le clavó al Real Madrid, lo despejó Dimitrievski. Solo instantes después volvió a probar fortuna el argentino, esta vez desde más lejos y más centrado. Casi desde el centro del campo, su obús golpeó con una violencia inusitada en la madera antes de salir repelido hacia afuera.Valencia 0 Dimitrievski; Renzo Saravia (Raba, 82), Tárrega, Pepelu, Gayá (Jesús Vázquez, 73); Javi Guerra, Guido Rodríguez, Ugrinic (Hugo Duro, 59), Ramazani (Danjuma, 73), Rioja (Diego López, 59) y Sadiq. At. Madrid 2 Musso; Boñar (Puric, 97), Le Normand, Lenglet, Julio Díaz; Obed Vargas, Mendoza (Koke, 73), Molina, Morcillo (Iker Luque, 63); Almada (Griezmann, 73) y Rayane (Cubo, 63). Goles 0-1. Iker Luque (74). 0-2. Cubo (82). Árbitro Munuera Montero (Comité andaluz). Amonestó a Almada, Mendoza, Vargas y Tárrega.En ese once de circunstancias que planteó Simeone, a Nahuel le tocó colocarse casi como extremo, en la posición que normalmente pertenece a Giuliano. Desde ahí se movió con soltura por diferentes zonas del campo. Justo antes de sus dos zapatazos, el argentino había participado en la primera ocasión del partido: un buen contragolpe iniciado por Vargas que Mendoza no acertó a culminar después de que el ex del Elche recibiese de tacón de Nahuel.Esa sucesión de ataques finiquitó el intento inicial del Valencia de mandar en el partido. Parecía hasta entonces que el Atlético tenía asumido que era un día para sufrir. Pero fue la propia incapacidad de los locales para generar oportunidades, incluso para sacar la pelota de su campo con criterio, la que animó a los colchoneros a crecer.Se vieron entonces los mejores minutos de Obed Vargas desde que llegó en enero. El mexicano dejó atrás la timidez y se colgó los galones en la conducción. Suyo fue el inicio de la última gran ocasión del Atlético en la primera mitad: un disparo demasiado cruzado de Rayane a centro de, no podía ser otro, Nahuel.El Valencia trataba de aprovechar los pequeños respiros que se tomaba el Atlético para meterse de lleno en el partido. Lo hizo, habitualmente, pasado de revoluciones y sin mucho éxito; acompañado, además, por los pitos de una afición bastante harta de la temporada de los suyos.Ramazani tuvo la mejor desde la frontal tras disparar cruzado un balón que se estrelló en el palo después de superar a Musso. Protestó el Atlético el inicio de esa jugada, en la que Sadiq robó de forma poco ortodoxa la pelota a Julio Díaz.Comenzó el segundo acto con un esquema bastante similar, aunque esta vez el Valencia tardó incluso menos tiempo en renunciar al control. De nuevo apareció Nahuel como elemento distorsionador. Omnipresente, el argentino destacó tanto en defensa como en ataque en cualquier jugada digna de mención.Mientras Nahuel hacía y deshacía, el Valencia se iba empequeñeciendo, cada vez más acosado por una grada hostil. Los cambios no provocaron una reacción en los de Corberán, pero en los de Simeone resultaron cruciales. El técnico argentino, que cumplía 1.000 partidos en el banquillo, sacó al campo a Griezmann y Koke y sustituyó a dos de los chavales, Morcillo y Rayane, para dar entrada a otros nuevos. Iker Luque tardó diez minutos en estrenarse con un potente disparo con la derecha que ajustó al palo, inalcanzable para Dimitrievski. El gol de Cubo llegó poco después, previa revisión del VAR por el fuera de juego señalado a Griezmann en el inicio de la jugada. El línier levantó la bandera, el árbitro no pitó y los jugadores del Valencia dudaron. La jugada siguió y Griezmann se sacó de la chistera una gran asistencia para el canterano, que remató con todo a la red.Sin casi margen, el Valencia siguió precipitado en pos de un imposible. Su situación no es dramática, pero la amenaza del descenso sigue latente. El Atlético, en cambio, celebra los buenos minutos de jugadores que habitualmente no disponen de ellos y el paso adelante de un puñado de canteranos a los que parece sobrar el descaro.
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