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  "textContent": "Donald Trump recibió este miércoles en el Despacho Oval a los cuatro astronautas de la misión Artemis II en una escena que combinó épica espacial, mensaje político y el tono imprevisible que suele marcar los actos públicos de este presidente. La reunión llegó pocas semanas después de que la tripulación completara un vuelo de diez días alrededor de la Luna, en el que batieron el récord de distancia recorrida por seres humanos desde la Tierra, un hito que la Casa Blanca quiso presentar como prueba del liderazgo estadounidense en la nueva carrera espacial.El encuentro fue breve, medido y cargado de simbolismo. Frente al escritorio presidencial, Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen escuchaban al presidente reivindicar el papel de su Administración en el impulso del Programa Artemis. «Tenemos a personas que han captado la atención de todo el mundo», dijo Trump, antes de añadir que «hacen falta equipos así para hacer grande a nuestro país». El mensaje no era solo científico: era también una afirmación de poder en un contexto de competencia global con otras potencias por el control tecnológico y la proyección en el espacio.Trump quiere que Estados Unidos vuelva a poner a un ser humano en la Luna antes de que termine su mandato en 2028. La última vez que un hombre dejó huella en el polvo del satélite fue en 1972, con la misión Apolo 17.Noticia relacionada general No No Misión cumplida Los astronautas de Artemis II regresan a la Tierra y abren las puertas a la conquista de la Luna José Manuel NievesOvnis e informesLa escena en la Casa Blanca tuvo momentos de distensión que rompieron el guion institucional. Trump, al referirse a la exigencia física que requiere ser astronauta, deslizó una de sus habituales bromas: «No habría tenido ningún problema en conseguirlo, estoy muy bien físicamente». La frase provocó sonrisas contenidas en la sala, donde también estaba el administrador de la NASA, Jared Isaacman. Fue un instante que condensó el estilo del presidente: una mezcla de orgullo, humor y puesta en escena ante las cámaras.No fue la única concesión al tono más ligero. En un giro inesperado, Trump introdujo el asunto de los ovnis al ser preguntado por el interés público en los fenómenos aéreos no identificados. «La gente quiere saber sobre los ovnis… vamos a publicar muchas cosas que tenemos. Algunas serán muy interesantes para todos, ya verán», afirmó. La referencia, sin desarrollo posterior, añadió un elemento de espectáculo a un acto que buscaba proyectar una imagen de rigor tecnológico y avance científico.Más allá de esos momentos, la Casa Blanca cuidó la épica al milímetro. Artemis II no es solo una misión orbital: es el paso previo al regreso humano a la superficie lunar y, después, a un eventual salto a Marte. Trump siguió en directo el amerizaje de la cápsula Orión el pasado 11 de abril desde Virginia, y ahora utilizó el encuentro para consolidar ese episodio como un logro nacional. El programa Artemis se ha convertido en uno de los pilares de su discurso sobre innovación, industria y liderazgo estratégico.Noticia relacionada general No No Antes de dejar la Casa Blanca Trump quiere volver a la Luna y crear la primera colonia lunar Patricia BioscaLa reunión incluyó fotografías oficiales, intercambio de impresiones técnicas y referencias constantes al futuro inmediato. La NASA prevé lanzar Artemis III en 2027 con el objetivo de probar en la órbita terrestre las capacidades necesarias para un alunizaje tripulado, mientras que Artemis IV, programada para 2028, contempla ya la exploración del polo sur lunar, una región clave por la posible presencia de hielo y recursos estratégicos. En ese horizonte, la presencia de estos astronautas en el Despacho Oval funcionó como una imagen adelantada de ese regreso.La carrera contra ChinaEn Washington, la exploración espacial vuelve a ocupar un lugar central en la competición tecnológica global, con China avanzando en sus propios programas lunares. Trump aprovechó el acto para reforzar la idea de que Estados Unidos no solo participa en esa carrera, sino que la lidera. El respaldo a Artemis, iniciado en su primer mandato, se presenta ahora como una continuidad estratégica que trasciende ciclos políticos.Trump plantea ir más allá de un alunizaje puntual y avanzar hacia una presencia sostenida en la Luna, con infraestructuras permanentes en torno al polo sur, donde se concentran reservas potenciales de hielo. El objetivo es establecer una base que permita estancias prolongadas, experimentación científica y apoyo logístico a futuras misiones más lejanas, incluida la proyección hacia Marte. La Casa Blanca presenta este plan como una extensión del programa Artemis, con la idea de consolidar una «posición permanente» estadounidense en el satélite antes de que termine la década.En el Despacho Oval, junto a los astronautas, el administrador de la NASA, Isaacman, muy vinculado al impulso aeroespacial de Elon Musk, defendió mantener el cuartel general de la agencia en Washington. Trump lo mencionó durante su intervención y, en uno de los momentos más comentados del encuentro, hizo una broma sobre el tamaño de sus orejas: «Seguro que escuchas bien las preguntas». La escena reflejó la mezcla de política, industria y espectáculo que marcó la reunión.",
  "title": "Trump recibe a los astronautas de Artemis II y refuerza su apuesta por volver a la Luna en 2028"
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