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  "textContent": "A falta de que la Comisión Europea publique los datos oficiales de PIB de la zona euro correspondientes al primer trimestre de 2026 y ofrezca de este modo el primer balance oficial de los efectos de la guerra de Irán sobre las economías de los Estados miembro -con permiso del IPC, que ya evidenció el despliegue de una crisis de precios a partir de marzo-, hoy el indicador PMI de abril ya anticipa que, en efecto, la eurozona se enfrenta -por tercera vez en poco más de un lustro- al brutal efecto combinado de inflación al alza y frenazo económico. Durante el mes en curso, el PMI compuesto de los países de la moneda común se ha situado en el 48.6, cifra que supone una caída de algo más de dos puntos desde el 50,7 de marzo y el mínimo de los últimos diecisiete meses. De hecho, es la primera vez en dieciséis meses que el indicador cae por debajo de los 50 puntos, que es el umbral que separa el crecimiento económico de la contracción. Para contextualizarlo, hay que recordar que el PMI no es más que una batería de encuestas -elaborada por S&P Global, líder mundial en información financiera- en las que se pregunta a las empresas por su cifra de negocio (principalmente por los pedidos, pero también por los precios de venta o el empleo) con el objetivo de tener una estimación de por dónde irá el PIB antes de que salgan los datos oficiales. Por el momento, todo indica que el impacto inicial será más duro para el sector servicios, que en abril se ha anotado su mayor retroceso desde febrero de 2021, cuando el mundo se enfrentaba a lo peor de la pandemia de Covid-19 en forma de cierres de empresas -confinamientos- y parálisis de la actividad comercial. Concretamente, el índice ha caído 2,8 puntos en apenas un mes, desde los 50,2 de marzo a los 47,2 actuales, y es la primera vez en un año que el sector entra en contracción. Noticia relacionada general No No La UE da luz verde al préstamo de 90.000 millones para Ucrania tras levantar Hungría el veto Enrique SerbetoEl culpable es la inflación, que ha provocado una acusada caída de los nuevos pedidos debido al alza en los costes de los insumos, que aumentaron al ritmo más rápido desde 2022 -guerra de Ucrania-. Como ya indicaron los datos de IPC de marzo, apenas en los primeros treinta días de conflicto en Oriente Próximo la inflación se aceleró un 1,2% en España y un 1,3% en la eurozona. En abril la tendencia va a persistir, según anticipa S&P Global, pero lo hará de una forma más acusada en las manufacturas que en los servicios. Y a pesar de esto, la industria europea ha conseguido mantenerse por encima de los 50 puntos este mes, pero hay poco espacio para el optimismo porque -según avisan desde S&P Global- esto se debe parcialmente al mayor aprovisionamiento de 'stock' por parte de las empresas, que han tratado de anticiparse a los sobrecostes y a las tensiones en las cadenas de suministro. Concretamente, las manufacturas han registrado un avance de dos décimas (hasta el 52,2), alcanzando su máximo de los ocho últimos meses. Si se toma el PMI del Sector Manufacturero, que a diferencia del primero analiza algo más que las ventas (inventario, entregas, etc.), el alza es de seis décimas, hasta el 52.2. Todos los datos remiten a la pandemia y UcraniaSe trata de unos datos, estos últimos, que podrían esconder alguna «sorpresa desagradable», según advierte Chris Williamson, Economista Jefe de Negocios de S&P, pues vienen acompañados del mayor aumento en la compra de insumos desde mayo de 2022 y un incremento generalizado de los plazos de espera para la entrega de suministros, un hecho que demuestra que el cierre de Ormuz ha tensionado las cadenas de suministro. Para esto último, de nuevo la referencia es 2022 y la invasión rusa de Ucrania, pues desde julio de ese año no se observaba un repunte mayor en las demoras. Entre una cosa y la otra, la confianza de las empresas, que es otra de las variables que incorpora el PMI, ha caído al nivel más bajo de los últimos cuatro años. La estadística, en fin, insiste en compararse con la última crisis inflacionaria que vivió Europa. Como entonces, hoy el continente se enfrenta a un problema que es de oferta y no de demanda, y que dejará al Banco Central Europeo con «la ingrata tarea» -dice Chris Williamson- de decidir si sube los tipos de interés para moderar los precios o se centra en evitar una recesión.",
  "title": "La guerra lleva al sector servicios de la eurozona a su mayor caída desde la pandemia"
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