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"textContent": "El giro dado por el Senado hacia un papel de contrapoder del Gobierno , más allá de sus funciones como cámara de representación territorial, es respaldado por varios juristas consultados por este periódico, que entienden no solo que la Cámara Alta debe ejercer de dique ante los excesos del Gobierno de Pedro Sánchez, sino que es necesario llevar a cabo reformas aún más profundas. Desde la Universidad Rey Juan Carlos, el catedrático de Derecho Constitucional José Manuel Vera Santos subraya que el modo de conducirse del Ejecutivo le ha llevado a una situación «vergonzosa» política y jurídicamente, e «insólita en casi 50 años de democracia». Para este jurista, no hay un problema de vacíos normativos, como sostiene la mayoría gubernamental, sino «una aberrante interpretación política de la normativa» por parte de esa misma mayoría.Noticia relacionada general No No El Senado muta para hacer frente al sanchismo Ana SánchezPor ello, no solo defiende las reformas implementadas en el Senado, sino que pide más de cara al futuro. En concreto, un paquete «de reforzamiento democrático urgente y necesario de nuestras instituciones (Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Constitucional, Fiscalía General del Estado...)». «No podemos seguir desvertebrando nuestra España constitucional. Hay que denunciar alto y claro esta peligrosa pendiente hacia el monopolio del poder. Es una necesidad imperiosa», añade. Vera Santos analiza que el giro de la Cámara Alta se ha realizado «ante una situación inédita e indeseable de interdicción bastarda de las funciones constitucionalmente atribuidas». Pero considera que estos cambios deberían convertirse en «permanentes» para «posibilitar la necesaria autonomía en la iniciativa legislativa que le compete», y blindar su papel frente a mayorías cambiantes. Noticia relacionada general No No El PP acusa a Montero de «huir» del Senado y vulnerar el Reglamento Ana SánchezDe lo contrario, advierte, si volviera a darse una situación de diferentes mayorías políticas en ambas cámaras, el Congreso «como está ocurriendo, impediría al Senado sus tareas, así como que los senadores desarrollaran su 'ius ad officium' como representantes populares», consolidando un bloqueo institucional de facto. En este sentido, este constitucionalista parafrasea a Pedro Sánchez y aboga por «hacer de la necesidad virtud» y ante la «caída» de la calidad democrática que, a su juicio, se está produciendo durante el sanchismo, «aprender de los errores y subsanarlos». Por ejemplo, prohibiendo que el Congreso pueda prorrogar indefinidamente el trámite de enmiendas ante una proposición de ley iniciada en el Senado, o introduciendo la obligatoriedad de cumplir los plazos.José Manuel Vera denuncia la «aberrante» interpretación de la normativa que hace el Gobierno El jurista Daniel Berzosa , coordinador del Área de Derecho Constitucional de Cunef, coincide en el diagnóstico: «lo que estamos viviendo no es una crisis parlamentaria aislada, es una crisis de legitimidad del proceso legislativo en su conjunto», de mayor alcance institucional. «Cuando el Congreso recurre sistemáticamente a enmiendas introducidas en el último momento para eludir el debate, o cuando se utilizan proposiciones de ley para esquivar los informes preceptivos del Consejo de Estado y de los otros órganos de que se trate, se está vaciando de contenido el principio de deliberación que justifica la existencia del Parlamento», advierte. En este sentido, coincide en que «el verdadero problema no es técnico sino político» y por ello considera que las reformas del Senado están «causadas por la coyuntura de una mayoría que no dialoga en absoluto con la oposición», lo que erosiona las reglas básicas del juego parlamentario. Berzosa también pone sobre la mesa que las reformas de este tipo, que «amplían el poder de control de una Cámara, tienden a consolidarse», especialmente, «cuando responden a un momento de tensión institucional sostenida», como el actual.Aun así, tampoco le parecen suficientes y considera necesario actuar en tres frentes. El primero, reformar los reglamentos parlamentarios de ambas cámaras para limitar el abuso de los procedimientos de urgencia y la lectura única «para materias que no lo justifiquen». En segundo lugar, una revisión constitucional del papel del Senado. «Nuestra Constitución diseñó una cámara de segunda lectura con funciones territoriales que nunca se desarrollaron plenamente; o la dotamos de competencias reales o tendremos que asumir que su reforma reglamentaria es un parche sobre un problema de arquitectura constitucional más profundo». Pero, a su juicio, lo más urgente de todo es que los grandes partidos alcancen un pacto de Estado «sobre las reglas del juego parlamentario», que garantice estabilidad en el tiempo. «Ninguna reforma reglamentaria resiste si no hay voluntad política de respetarla. Sin ese acuerdo mínimo de lealtad institucional, seguiremos viendo cómo cada mayoría rehace las reglas a su conveniencia», remacha.Daniel Berzosa reclama «un pacto de Estado entre los grandes partidos sobre las reglas del juego parlamentario»Por su parte, Rafael Murillo , profesor de Derecho Constitucional de la Universidad San Pablo-CEU, coincide en que Pedro Sánchez está gobernando «a espaldas del Parlamento» y utilizando «procedimientos como el decreto-ley, donde la intervención parlamentaria es mínima, solo el Congreso y un debate de totalidad», reduciendo el control efectivo de las Cortes. Este jurista denuncia que «no existe un modelo parlamentario» y pide no olvidar «la escasa función de control que tiene el Senado sobre el Ejecutivo, lo que ocurre también en el procedimiento legislativo». Por ello, y pese a considerar que la «tendencia» de las reformas reglamentarias es «a su permanencia», también reclama ir todavía más allá. En su opinión, hace falta «una reforma muy sustancial de las funciones de ambas cámaras» que provoque «una nueva configuración de las Cortes», acorde a su diseño constitucional.«El Congreso representa al pueblo español y el Senado a intereses territoriales, partiendo de esta idea, recogida en la Constitución, habría que plantearse también la forma de elección de los miembros del Senado, su circunscripción...».Rafael Murillo reclama una reforma «muy sustancial» de las Cortes que las configure de nuevo Ibor Fernandes Romero , profesor de Derecho Constitucional del CES Cardenal Cisneros, considera que el Gobierno de Pedro Sánchez «ha forzado tanto la máquina» que es necesario «hacer cambios estructurales, para evitar la degradación del Estado de Derecho», con efectos que pueden perdurar más allá de la actual legislatura. En este sentido, coincide con los juristas anteriores en avalar las reformas de la Cámara Alta y considera que «hay que revertir una tendencia histórica de devaluación del poder del Senado como Cámara de representación autonómica». Asimismo, también pide ir más lejos después de lo visto con Pedro Sánchez. «El desequilibrio entre cámaras es claro en nuestro texto constitucional, pero su carácter tan acuciante es consecuencia de una mutación constitucional consagrada que debemos revertir, con independencia de quien esté en el Poder», avisa.Para corregir los excesos y evitar que puedan volver a producirse en el futuro, aboga por «reformular el proceso legislativo para evitar algunas de las patologías que estamos vislumbrando: enmiendas de última hora, proposiciones de ley para evitar controles, iniciativas legislativas prorrogadas hasta el infinito... y, lo más importante, poner coto al decreto-ley», cuyo uso se ha normalizado pese a su carácter excepcional. El uso del decreto-ley se planteó de forma muy restringida, solo en caso de extraordinaria y urgente necesidad, porque es muy poco democrático: no permite enmiendas, no pasa por el Senado y no requiere la luz verde del Congreso para entrar en vigor, pudiendo estar vigente 30 días antes de pasar por la Cámara Baja. Sin embargo, Sánchez lo ha empleado en más ocasiones que las leyes, pese a que estas son la vía ordinaria para legislar.Ibor Fernandes pide «reformular el proceso legislativo» para evitar las «patologías» que lo están degradandoLa lista de propuestas de Fernandes no acaba aquí, ya que pide reforzar aún más «los sistemas de control del Senado respecto del Gobierno». «Es Poder Legislativo y muy relevante por ser la Cámara de representación territorial. No puede ser que el presidente no pise el Senado», subraya, en alusión a que Pedro Sánchez ha optado por ignorar la reforma y sigue sin acudir a la Cámara a someterse a las preguntas. El Gobierno, sin embargo, no ha hecho acto alguno de contrición, por lo que todo apunta a que el sistema político se seguirá deteriorando de aquí al final de la legislatura.",
"title": "Juristas advierten sobre el «monopolio del poder» del sanchismo"
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