María Corina Machado, en Madrid: «Que este día podamos repetirlo en una Venezuela libre»
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April 17, 2026
«Las llaves abren puertas y son hoy ese símbolo de las libertades». Con estas palabras, María Corina Machado asumía el honor que le concedía la ciudad de Madrid. Una distinción en forma de Llave de Oro con la que la capital oficializaba su respaldo a la opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, galardonada en 2025 por su lucha en favor de los derechos democráticos y una transición pacífica en su país.La líder, recibida al grito de «libertad», devolvía el gesto a los expatriados que la arropaban desde la calle: «Que este día histórico podamos repetirlo en una Venezuela libre».Las gorras y las enseñas venezolanas se entremezclaban con los turistas que se acercaban, curiosos, a descubrir la historia de la Plaza de la Villa y, de paso, a dejar constancia en sus móviles del despliegue policial y vecinal.Decenas de expatriados se abrían hueco en las inmediaciones de la plaza, donde estaba prevista la llegada de la dirigente. Calmaban la espera con vítores y aplausos dirigidos a los políticos que habían mostrado públicamente su apoyo: desde José Luis Martínez-Almeida, Alberto Ruiz-Gallardón y Ana Botella hasta la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre. Sobre todo, a Cayetana Álvarez de Toledo, la más aclamada.La orquesta Carlos Cruz-Díez, formada mayoritariamente por inmigrantes venezolanos, ultimaba los preparativos. Interpretarían 'Venezuela', convertida en himno emocional de la diáspora; 'Pajarillo', pieza vibrante del joropo llanero; y 'Alma Llanera', compuesta por Pedro Elías Gutiérrez y considerada el segundo himno nacional del país.La alfombra roja ya estaba desplegada. A las puertas del acto, el alcalde de la capital recibía a Machado, como horas antes había hecho Alberto Núñez Feijóo en la sede de Génova 13. Los vítores sonaron con especial fuerza a la llegada de la protagonista, cuyo paseíllo se vio ralentizado por los asistentes, que se detenían para saludarla, fotografiarse con ella e incluso colocarle un rosario al cuello.Un fuerte abrazo entre el regidor popular y la Nobel de la Paz sellaba la imagen que Isabel Díaz Ayuso había bautizado como la de la «libertad», en contraste con la que ese mismo viernes escenificaría el PSOE junto a líderes europeos de izquierdas como Lula.Y fue precisamente en esa idea de libertad en la que insistieron ambos. Primero, el alcalde, en sus palabras previas a la entrega de la Llave de Oro; después, la propia Machado, que agradeció la «inolvidable» acogida de un pueblo del que –aseguró– estaba sintiendo su profundo afecto.Nuestra redacción está trabajando para ampliar la información
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