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"publishedAt": "2026-04-16T05:24:43.000Z",
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"textContent": "En su espléndido libro Zbig, Edward Luce cuenta que durante la primera visita en 1979 de Juan Pablo II a Estados Unidos, el primer Papa no italiano en 455 años se reunió con el presidente Carter en la Casa Blanca . Y, poco después, invitó a Zbigniew Brzezinski –consejero de Seguridad Nacional al que tuve el privilegio de tener como profesor– a cenar en la Nunciatura Apostólica en Washington. Más allá de sus vínculos polacos, su compartida obsesión era la Unión Soviética y cómo debilitar juntos el control de Moscú sobre las naciones cautivas tras el telón de acero.Brzezinski quedó impresionado por los conocimientos geopolíticos del Papa, hasta el punto de bromear con que el moralista Carter se parecía más a un líder religioso, mientras que el vicario de Cristo tenía hechuras de estadista mundial. Lo importante es que aquella cena ayudó eventualmente a salvar Europa, empezando por disuadir al Kremlin de invadir Polonia como respuesta al desafío anticomunista del movimiento Solidaridad. Como profesor de Relaciones Internacionales, me gusta compartir esta historia con mis alumnos para explicar cómo puede funcionar la diplomacia cuando existe confianza mutua. Y también para ilustrar tanto la terrible degradación que sufre la política exterior de Estados Unidos con la Administración Trump; como la aberración de los ataques contra León XIV por parte de un presidente idolatrado por sus sectarios seguidores como si fuera un becerro de oro.Noticia relacionada general No No Con el Papa ha topado Trump: el pulso con Roma indigna hasta a los suyos David AlandeteUno de los grandes problemas de este interesado empeño por mezclar religión y política es que está liderado por capillitas terriblemente hipócritas. El caso más rechinante es el del vicepresidente J.D. Vance, que ya empezó por polemizar sobre el Ordo Amoris, con el argumento tan torrentiano de que el problema del amor (como el de la droga) es que «no hay pa toos». Este martes, el fervoroso número dos ha dicho que «es muy, muy importante para el Papa ser cuidadoso cuando habla de cuestiones teológicas». Solo le ha faltado mudarse a Aviñón para seguir pontificando como antipapa.",
"title": "La hipocresía de los capillitas del trumpismo"
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