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  "publishedAt": "2026-04-15T19:25:42.000Z",
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  "textContent": "«Te voy a cortar los huevos y los voy a meter en una caja y se los voy a mandar a tu madre, me da igual que me metan en la cárcel, puto mono, puto negro». Son las palabras con las que una mujer entonces de 64 años se dirigía expresamente a un niño de diez, de padre dominicano. Lo hacía en el interior de un colegio, «movida por su animadversión y desprecio a las personas de raza negra y también con el deseo de menoscabar la dignidad de estas personas por el solo hecho de ser, pertenecer y formar parte de dicha raza». Así lo recoge una sentencia de conformidad entre las partes dictada por la Audiencia Provincial de Burgos en la que se condena a la acusada a dieciséis meses de cárcel. Aunque debido a esa anuencia entre Fiscalía, acusación particular y la propia defensa y de la ahora penada -que asumía los hechos- también se acuerda la suspensión de la pena de privación de libertad siempre y cuando durante dos años no delinca, además de someterse o un programa formativo en materia de igualdad y no discriminación.Unos hechos que se remontan al 8 de enero de 2024, cuando sobre las 15.30 horas, la abuela acudió a un colegio público incardinado en el Partido Judicial de Aranda de Duero para recoger a sus nietas a la salida del comedor. «Acto seguido, sin contar con el previo consentimiento por parte de la directora del centro», entró al comedor y «delante de quince niños todos ellos menores de 12 años», se dirigió a uno, recoge el fallo en los hechos probados. «Y aprovechándose y prevaliéndose de la ventaja tanto física como psíquica» de su edad frente al pequeño, de diez años en ese momento, además de «movida» por «su animadversión y desprecio» a las personas de otra raza comenzó a gritar. Lo hizo con el «deseo de amedrentar y generar miedo» al niño, prosigue la sentencia dada a conocer por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL). Lo pronunció «en voz alta y para que todos lo oyeran perfectamente», recoge también el fallo, en el que se reproduce que primero espetó al menor: «Qué, hay aquí putos nos que las guasta comer plátanos». Después, empuñó unas tijeras que había sobre la mesa, aunque «sin llegar a esgrimirlas», y prosiguió con las amenazas de «puto mono, puto negro». Expresiones en «tono peyorativo hacia las personas de raza negra» , en el colegio y delante de otros niños, que «provocaron» en el menor «unos sentimientos de humillación y desprecio que le generaron un menoscabo en su dignidad». Su madre denunció el trato racista, y los hechos llegaron a juicio, asumiendo la mujer lo ocurrido. Ahora, la abuela ha sido condenada como autora penalmente responsable de un delito contra los derechos fundamentales y libertades públicas reconocidos en la Constitución en su modalidad de lesión de la dignidad de las personas por motivos ideológicos, en concurso de normas con un delito contra la integridad moral, aplicándosele además la agravante de «abuso de superioridad».",
  "title": "Condenada una abuela por gritar a un niño: «Te voy a cortar los huevos, puto mono, puto negro»"
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