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  "textContent": "Pedro Sánchez venía a China para departir de estadista a estadista con Xi Jinping, quizá el hombre más poderoso del planeta, y ha acabado hablando de su mujer. El presidente del Gobierno ha defendido su inocencia tras el auto del juez Juan Carlos Peinado publicado este lunes, que anticipa un juicio por cuatro delitos –malversación, tráfico de influencias, corrupción en los negocios y apropiación indebida de marca– contra Begoña Gómez. «Yo, lo he dicho siempre, lo que le pido a la Justicia es que haga justicia, y como estoy convencido de que el tiempo va a poner a todos en su sitio, pues no tengo nada más que decir», ha señalado, a regañadientes, durante su rueda de prensa en Pekín, en la que ha rehusado añadir nada más al respecto. Una localización en irónica consonancia con la línea más estridente del auto, aquella que ha escandalizado a Moncloa: la mención a «conductas […] propias de regímenes absolutistas, por suerte ya olvidados en el tiempo de nuestro Estado».Al fin y al cabo, el presidente del Gobierno no pretendía presumir de la relación con su esposa sino con Xi Jinping. El escándalo conyugal ha opacado su reunión con el líder chino, a priori cita culminante de su cuarta visita en apenas tres años, una frecuencia insólita en el histórico de relaciones y evidencia del brusco acercamiento al gigante asiático.«Vivimos tiempos de cambios», ha planteado Sánchez. «El orden internacional que predominó durante la segunda mitad del siglo XX está siendo desgraciadamente debilitado y socavado por actores no menores del orden internacional», perífrasis de la que ha acabado por prescindir para señalar de manera directa a Israel y Estados Unidos. «Y no solamente eso», ha extendido su queja, «sino que aquellos que alzamos la voz en contra de aquellos Gobiernos que están violando el derecho internacional tenemos que vernos contradictoria y paradójicamente sometidos a la amenaza de esos países».Así, el español ha acabado por trazar entre dicha tesitura y su presencia en Pekín una relación causal. «Se me antoja muy difícil encontrar otros interlocutores que puedan desanudar esta situación provocada en Irán y en el estrecho de Ormuz más allá de China», ha asegurado. En su intervención, de hecho, ha empleado expresiones como «evitar la ley de la selva» o «defender el lado correcto de la historia», fórmulas clásicas del discurso oficial chino. «Hay quienes ante esta situación se dedican a negar la realidad o incluso a lamentarse de ella. En el caso del Gobierno de España, lo que preferimos es dedicar todos nuestros esfuerzos a reformar el orden internacional […] para hacerlo mucho más inclusivo, más representativo y por tanto más democrático», ha incidido. Sánchez ha expresado de este modo su disposición a apoyar una de las reclamaciones esenciales de China: la de articular un nuevo orden mundial que reconozca su poder y, por ende, legitime su concepción del mundo y del individuo. Durante el discurso inicial de su viaje, pronunciado ayer en la prestigiosa Universidad Tsinghua, ya planteó que «Occidente debe renunciar a parte de sus cuotas de representación en favor de la estabilidad global y la confianza de los países del Sur». «Quiero que sepas que mi país, España, va a estar a la altura del desafío histórico que se plantea, va a ser valiente, claro, predecible y va a trabajar siempre por el entendimiento entre naciones. Porque los españoles somos así, un pueblo amigable y constructivo con una larga historia, como también la tiene China», ha afirmado ante Xi.El líder chino, por su parte, ha ofrecido caracterización propia: China y España son «dos países de principios y moral, dispuestos a posicionarse en el lado correcto de la historia», con el propósito de «oponerse al retroceso del mundo a la ley de la selva y salvaguardar conjuntamente el multilateralismo genuino».«Cuando viniste [sic] por primera vez a China en 2023 te dije que debíamos construir una relación estratégica. En los últimos tres años, pese a un panorama internacional complejo y turbulento, las relaciones entre China y España han mantenido un crecimiento sostenido, contribuyendo a aportar estabilidad». Estas, ha proseguido Xi, «sirven a los intereses de ambos pueblos y se alinean con la tendencia predominante de los tiempos».",
  "title": "Sánchez se encomienda a China como el «único interlocutor» capaz de parar la guerra en Irán"
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