{
  "$type": "site.standard.document",
  "bskyPostRef": {
    "cid": "bafyreic4fhgi3aanxrkachje333ugbg4vgswvhbwx55ikhox4b2c2b44iu",
    "uri": "at://did:plc:psiagxk5f6gl4dlxeatkbuve/app.bsky.feed.post/3mj6ekyxp5vd2"
  },
  "coverImage": {
    "$type": "blob",
    "ref": {
      "$link": "bafkreihgyosbrxtheanbbsqxkoiuykeqfgvdap73m3gh6qrltidrrob27q"
    },
    "mimeType": "image/jpeg",
    "size": 30450
  },
  "path": "/ciencia/mayor-peligro-fallo-escudo-termico-astronautas-regresan-20260410195842-nt.html",
  "publishedAt": "2026-04-10T21:05:23.000Z",
  "site": "https://www.abc.es",
  "textContent": "Si hay una pieza clave en el regreso a la Tierra de los cuatro astronautas de Artemis II tras su viaje de ida y vuelta a la Luna durante diez días, ese es el escudo térmico de la nave Orión. Esa estructura de 5 metros de diámetro que protegerá a la cápsula y a su tripulación durante la reentrada esta madrugada ha sido un auténtico quebradero de cabeza para la NASA desde que en Artemis I , el vuelo de prueba sin tripulación a nuestro satélite llevado a cabo en diciembre de 2022 sufrió serios daños al ingresar en la atmósfera. La gravedad de las fracturas fue de tal calibre que la continuidad del programa incluso llego a cuestionarse hasta que se ideara una protección más eficaz.La agencia espacial estadounidense, con el multimillonario Jared Isaacman a la cabeza, decidió seguir adelante con ciertas modificaciones. Pero eso no eliminó por completo el riesgo. Para empezar, hay que entender el infierno que supone la reentrada de la nave Orión en la atmósfera terrestre «como una bola de fuego», como la describió el piloto de la misión, Victor Glover, a principios de esta semana. Confesó que desde su selección para la tripulación en 2023 ha sentido aprensión ante ese momento. No es de extrañar, ni siquiera en alguien tan experimentado como Glover. En esos momentos, la nave viaja a unos 40.000 km por hora (como ir de Madrid a Nueva York en 10 minutos), lo que hace que la fricción contra las moléculas de aire sea tan violenta que el gas por delante del escudo cree una burbuja de plasma que supera los 2.700 º C (aproximadamente el doble de la temperatura de la superficie del Sol). En esos instantes aterradores, el plasma corta por completo temporalmente las comunicaciones con el control de misión y por las ventanillas todo parece arder. Noticia relacionada general No No China acelera hacia la Luna en su carrera espacial con Estados Unidos Jaime SantirsoLluvia de residuosEl escudo térmico está hecho de una base de titanio recubierta con 186 bloques de un material ablativo, resistente al calor, llamado Avcoat, una versión del material que protegió la cápsula Apolo cuando regresó de la Luna a finales de la década de 1960 y principios de la de 1970. Cada bloque tiene 3,8 centímetros de espesor. Aunque Artemis I fue un gran éxito , durante su reentrada atmosférica los gases atrapados dentro del escudo se expandieron debido a las altas temperaturas y desprendieron fragmentos carbonizados en algunos puntos, lo que reducía su eficacia contra el fuego. La NASA concluyó que, si hubiera habido tripulación, esta habría sobrevivido, ya que las temperaturas internas se mantuvieron estables, pero la 'lluvia de residuos' generó una importante alarma. Al fin y al cabo, sucedió lo que nunca puede suceder en un viaje espacial: las cosas no funcionaron como estaba previsto. La nave entra en la atmósfera a unos 40.000 km por hora (como ir de Madrid a Nueva York en 10 minutos), lo que hace que su temperatura exterior alcance el doble de la superficie del SolTras una larga investigación y numerosas comprobaciones, los ingenieros decidieron seguir adelante con el mismo tipo de escudo térmico en la misión Artemis II. En cambio, se modificó su trayectoria. En vez de que la cápsula entrara y saliera de la atmósfera, como una piedra que rebota en el agua, para ir reduciendo gradualmente su velocidad, la agencia estadounidense decidió que el ángulo de entrada de Artemis II fuera más pronunciado del previsto inicialmente. De esa forma, se reducía el tiempo que pasa atravesando la atmósfera a gran velocidad. «Tenemos plena confianza en el sistema, el escudo térmico, los paracaídas y los sistemas de recuperación que hemos desarrollado», declaró este jueves el administrador asociado de la NASA, Amit Kshatriya. «La ingeniería lo respalda, los datos de vuelo del Artemis I lo respaldan. Todas nuestras pruebas en tierra lo respaldan. Nuestros análisis lo respaldan», señaló. «Y la tripulación arriesga sus vidas para respaldar esa confianza». Los astronautas estadounidenses Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover, y el canadiense Jeremy Hansen, despegaron en el megacohete cohete SLS (Space Launch System) de la NASA el 1 de abril desde la plataforma de lanzamiento 39B del Centro Espacial Kennedy en Florida (EE.UU.), convirtiéndose en los primeros humanos que viajaban a los alrededores de la Luna desde 1972. Koch, además, ha sido la primer mujer en hacerlo; Glover, la primera persona negra, y Hansen, el primer no estadounidense. Durante la misión, los astronautas han realizado un histórico sobrevuelo lunar, observando por primera vez de primera mano, sin mediación de la tecnología, regiones y accidentes geográficos de lado oscuro que describieron maravillados . Los astronautas del Apolo viajaron demasiado cerca de la superficie para obtener una vista tan amplia, y además estaba oscuro. La tripulación de Artemis II también rompió del récord de distancia desde la Tierra, alcanzando los 406.773 kilómetros en el espacio, y observó un magnífico eclipse solar de casi una hora de duración. Las fotografías que enviaron, con la Tierra vista «desde el otro lado» de la Luna, cortaban la respiración. MÁS INFORMACIÓN noticia Si La primera 'guerra civil' de los chimpancés: en el mayor grupo salvaje se matan unos a otros noticia Si Ojos aplastados, 'cara de luna llena' y huesos de cristal: así trata el espacio a los astronautasDurante el viaje, la tripulación y los equipos en tierra evaluaron los sistemas de Orión en el entorno del espacio profundo, incluyendo una serie de pruebas en las que los astronautas incluso pilotaron manualmente la nave espacial. También recibieron una llamada del presidente Donald Trump -la primera vez que se comunicó con ellos durante toda la misión- para felicitarles por sus logros. Pero, además de las hazañas épicas, la misión ha estado marcada por los continuos problemas con el novedoso retrete espacial.",
  "title": "El mayor peligro, un fallo en el escudo térmico: los astronautas regresan en una «bola de fuego»"
}