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"publishedAt": "2026-03-29T20:04:24.000Z",
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"textContent": "Alrededor de una cuarta parte de los bebés comienzan a comprender y a practicar el engaño a los 10 meses, proporción que aumenta a la mitad a los 17 meses, mientras que los niños de tres años se vuelven más hábiles, creativos y propensos a inventar historias. Esa es la conclusión principal de un estudio realizado por investigadores de Canadá y Reino Unido, y publicado en la revista ' Cognitive Development '.«Fue fascinante descubrir cómo la comprensión y el uso del engaño por parte de los niños evoluciona desde una edad sorprendentemente temprana y se desarrolla en sus primeros años, de modo que se convierten en ' pequeños mentirosos ' bastante hábiles y astutos», según Elena Hoicka, profesora de Educación en la Universidad de Bristol (Reino Unido) y autora principal del estudio. Ella lo comprobó con su propia hija, Ada Hersee-Hoicka, de dos años (en la imagen), a la que fotografió comiendo a escondidas masa para galletas cuando pensaba que su madre no la veía.Noticia relacionada No No Psicoterapeuta experta en relaciones familiares «Los padres no soportan ver tristes a sus hijos porque les recuerda su propia infelicidad» Katja ThimmEl informe que ha recogido Servimedia confirma, así, que la capacidad de engañar surge mucho antes de lo que se pensaba. Según la investigación liderada por esta docente, cerca del 25% de los bebés de 10 meses ya practican el engaño, una cifra que escala al 50% a los 17 meses. Al alcanzar los tres años, los niños no solo son más propensos a inventar historias, sino que se vuelven notablemente más creativos y hábiles en sus tretas.«Fue fascinante descubrir cómo la comprensión y el uso del engaño evoluciona desde una edad sorprendentemente temprana», afirma Hoicka. La autora explica que, a diferencia de estudios previos que exigían habilidades lingüísticas avanzadas para considerar algo como «engaño», su equipo se inspiró en el comportamiento de animales como chimpancés o aves. Algunso padres detectaron estas conductas incluso a los ocho mesesEsto les permitió documentar formas primordiales de astucia en humanos que «comienzan realmente muy pronto» . Como madre de tres hijos, la investigadora bromea sobre lo «taimados» que pueden ser, recurriendo a tácticas como esconderse en el baño para comer chocolate en secreto.Dieciséis formas de astucia infantilTras encuestar a padres de más de 750 niños en el Reino Unido, EE. UU., Australia y Canadá, investigadores de universidades como Oxford, Sheffield, Warwick y Waterloo identificaron 16 tipos diferentes de engaño. El informe destaca que algunos padres detectaron estas conductas incluso a los ocho meses. Además, el hábito es frecuente: la mitad de los niños identificados como «engañadores» habían hecho algo a escondidas apenas el día anterior a la consulta.El salto hacia los tres años A medida que crecen, el engaño se sofistica. Al llegar a los tres años, los niños integran una comprensión más profunda de la mente ajena. Esto se traduce en: -Exageración o minimización: Decir que se han comido toda la verdura cuando apenas la probaron. -Invención total: Crear historias fantásticas, como culpar a un «fantasma» de la desaparición de un dulce. -Ocultación de datos: Contar que un hermano les pegó, omitiendo deliberadamente que ellos iniciaron la pelea. -Distracción: Utilizar el clásico «¡mira allí!» para desviar la atención y realizar una travesura.Hoicka detalla que, a partir de los dos años, las artimañas suelen ser conductuales o requieren respuestas verbales muy simples. Los pequeños pueden fingir que no oyen la orden de «ordenar», esconder objetos o negar con la cabeza haber comido dulces mientras aún tienen restos en la boca. También empiezan a realizar actividades prohibidas cuando creen que nadie observa, como hurgar en una bolsa restringida, o inventan excusas convenientes, como la necesidad repentina de ir al baño para evitar recoger sus juguetes.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Padres sin red: la crianza en solitario cuando la familia extensa no está noticia Si «Hay madres quemadas y reconocerlo nos hace más honestas» noticia Si «Hay veces que es inevitable romper con algún miembro de la familia» noticia Si El 'termómetro' que te ayuda a medir el nivel de enfado de tu hijo y saber qué hacer en cada casoPara concluir, Hoicka recalca que estos hallazgos son una herramienta de «tranquilidad» para padres y educadores. El estudio confirma que el engaño es una etapa completamente normal del desarrollo. Al conocer qué comportamientos esperar según la edad, los adultos pueden mejorar la comunicación con los pequeños y anticiparse a sus astutos movimientos de «pequeños mentirosos».",
"title": "Pequeños mentirosos: los bebés empiezan a engañar a sus padres hacia los diez meses"
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