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"publishedAt": "2026-02-16T16:31:33.000Z",
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"textContent": "Tras las debacles en Extremadura y Aragón , Castilla y León calienta motores para arrancar la carrera hacia las urnas. Cada territorio tiene sus especificidades, pero desde el PSOE en la región se anticiparon ya el 9 de febrero a pedir «autocrítica» a su partido, poniendo en cuarentena cualquier «extrapolación» de las dos derrotas anteriores a su proyección de resultados. Fuentes socialistas consultadas no ocultan que la inercia que han marcado las urnas «no pinta bien» , pero reivindican la potencia de un candidato pegado a la tierra, cercano y de mayorías absolutas como alcalde de Soria. Carlos Martínez tiene un perfil propio, aunque no es un 'outsider'. Su candidatura estuvo avalada por Ferraz para suceder a Luis Tudanca, que se revolvió contra lo que consideró intentos de desestabilización por parte de la dirección, en su última etapa, para acabar forzando su salida. En el partido exhiben como un punto a su favor que la vinculación con Pedro Sánchez no sea tan evidente como la de Pilar Alegría, una muestra de que en la interna del PSOE hacen también la lectura de que la cercanía al Gobierno acaba pasando factura en las urnas. Creen que parte del voto de impugnación busca castigar al Ejecutivo por persona, o candidato interpuesto. Dentro de su carril propio, el cabeza de cartel socialista en Castilla y León ha acabado por dinamitar la estrategia de Moncloa respecto a Vox . La base del argumento del miedo al advenimiento de los de Santiago Abascal se fundamenta en el riesgo cierto de que lleguen a tocar poder o, si no quieren entrar en los gobiernos, acaben condicionando la acción ejecutiva de un PP que ha visto incrementada su dependencia de ellos. Para azuzar este miedo es necesario que la amenaza se consume. Al menos desde el punto de vista retórico, Martínez se revuelve contra esta eventualidad. El candidato socialista ha ofrecido a su rival, Alfonso Fernández Mañueco, cerrar un pacto preelectoral por el que ambas formaciones se comprometen a que gobierne la lista más votada . Algo que retrotrae automáticamente a otra época -con la irrupción de los nuevos partidos- y que se solía reivindicar a posteriori, una vez escrutados los votos. Nunca se estableció un compromiso previo y menos cuando las encuestas son adversas. Esto es, el líder del PSOE en Castilla y León estaría dispuesto a desplegar un cordón sanitario a Vox, prestando sus votos con una abstención para que el PP pudiera gobernar sin pagar peajes a su derecha. Noticia Relacionada estandar Si El PSOE se resigna ante el hundimiento electoral del partido: «Nadie hará nada» Ainhoa Martínez Quienes piden una «reflexión» y «autocrítica» no tienen apoyo interno para dar un paso al frente contra la direcciónSu actitud es coherente con el argumento -que expone el riesgo de que los de Abascal condicionen la gobernabilidad- pero contrario al argumentario desplegado por Moncloa, que busca visibilizar un PP entregado a la ultraderecha como palanca de movilización del electorado progresista. Este es el patrón que están siguiendo tanto en Extremadura como en Aragón, donde rechazan cualquier abstención en forma de salvavidas que pueda liberar a María Guardiola o Jorge Azcón del yugo de Vox. Es más, el pasado martes hubo un intercambio de mensajes muy elocuente entre la presidenta en funciones de Extremadura y el delegado del Gobierno en la región, ahora también al frente de la gestora del PSOE, sobre las nulas posibilidades de que los socialistas facilitasen su investidura. Guardiola reveló que pidió una abstención al PSOE, por responsabilidad, y José Luis Quintana le respondió que son «la alternativa y no la muleta del PP». «El bloqueo lo tiene que resolver quien lo ha creado: ella» , sentencia. En la misma línea se rechaza esta expectativa desde la dirección federal, que llegaron a desechar como una muestra de «pagafantismo» permitir que los populares gobernaran en Aragón para que no tuvieran que depender de Vox. La vía de la lista más votada no es una iniciativa altruista ni entregada al voluntarismo de aislar a los de Abascal. En el PSOE de Castilla y León juegan con la expectativa de poder ser primera fuerza si la pujanza de Vox acaba por vaciar electoralmente lo suficiente al PP como para poder adelantarles. En esta región, los de Abascal ya están en un porcentaje de voto superior al 17% (13 escaños) , cotas de apoyo que se están alcanzando ahora en otros territorios como Extremadura o Aragón, por lo que un avance del partido por encima de su representación actual debilitaría a un PP que apenas le sacó punto y medio al PSOE en 2022. La expectativa de llegar a ganar fue real tras el verano, cuando la gestión de los incendios puso de relieve las fisuras del Gobierno de Mañueco, pero ahora esta realidad se ha ido diluyendo y esto tiene un reflejo en las encuestas. Los socialistas sí mantienen la esperanza en poder acabar con cuatro décadas de hegemonía popular y reeditar la gesta de Luis Tudanca que en 2019 logró ser la fuerza más votada. El problema para el PSOE es que no existe un aliado por la izquierda con el que poder sumar, por lo que el pacto para que gobierne quien gane las elecciones sería su única opción de tocar poder. Esta iniciativa choca con la línea discursiva de Ferraz que siempre ha defendido un sistema parlamentario en el que gobierna quien es capaz de concitar el volumen suficiente de apoyos. Precisamente lo que hizo Sánchez, que no ganó las últimas generales y consiguió retener La Moncloa gracias a una mayoría de partidos con intereses contrapuestos. Desde la dirección federal, sin embargo, no han reconvenido a su barón en Castilla y León, pese a la incoherencia discursiva que presenta con la estrategia marcada en Aragón o Extremadura. Se defiende que tenga cierto margen de autonomía, una defensa que parte de la convicción de que la propuesta no irá a ningún sitio, porque el propio Mañueco no se ha mostrado por la labor de aceptar el pacto con carácter previo a las elecciones. Es más una cuestión de relato, evidenciar la debilidad del PP , que ni siquiera tiene la convicción de que pueda llegar a ser primera fuerza el próximo 15 de marzo.",
"title": "El PSOE de Castilla y León dinamita la línea de Moncloa de atar al PP con Vox"
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