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"textContent": "En sesenta años de convivencia puede pasar (y de hecho pasa) de todo. Desde la llegada de los hijos, cambios físicos, emocionales, enfermedades, crisis económicas, distintas pérdidas… ¿Cuál es la clave para que las parejas atraviesen todas estas etapas unidas? En un país como España, donde según los datos históricos indican que los divorcios son más probables en parejas con una duración menor a 10 años matrimonio, ¿cuál es el secreto para que el amor perdure y seguirse amando incluso en la etapa en la que viven institucionalizados? Según señalan las investigaciones del psicólogo norteamericano John Gottman, las parejas que perduran a lo largo de la vida no evitan los conflictos , sino que eligen seguir construyendo el vínculo incluso cuando no es fácil. Y esto es lo que parecen indicar historias como la de Maite y Pepe, o la de Josefa y Víctor. Noticias relacionadas estandar Si ENVEJECIMIENTO ACTIVO El secreto de Lucía (85 años) para sumar años de calidad a la vida Carlota Fominaya estandar No Ni residencia ni retiro: el colegio mayor donde la vida empieza a los 65 Carlota FominayaEn concreto, no intentar cambiar al otro, respetar los espacios individuales y no acostarse nunca sin antes haber resuelto algún disgusto o enfado que se haya tenido durante el día. Estos son los tres ingredientes de la receta de amor que ha llevado a Maite y Pepe, ambos octogenarios, a renovar sus votos matrimoniales tras cincuenta y seis años casados. Lo han hecho en la capilla de la residencia malagueña Bouco El Limonar, donde siguen tan unidos como el primer día y donde han encontrado espacios de serenidad y un nuevo cariño que viene acompañado de la experiencia de los años compartidos.Maite y Pepe, tan alegres, felices y enamorados como el primer día ABCLo explica con sus propias palabras Maite, maestra de profesión, que también refiere con mucha ternura sus primeros sentimientos hacia Pepe: «mil mariposas me volaban en el estómago cada vez que le veía». Se casó al fin con este médico, con quien tuvo cuatro hijos, que le han dado tres nietos. Es a estos a quienes pide «que no rompan los trozos, si el amor parece romperse, que los peguen». ¡Ah!, y que siempre sean buenas personas, «reconocibles por lo que son y no por lo que tienen».Lecciones de amor y de vida parecidas transmite otra pareja que reside en Málaga, también en un centro de la firma emeis, Bouco Puerto Banús. Son Francisco y Pilar, dos profesores que se enamoraron cuando eran compañeros en un colegio de Jaén. Este matrimonio, que lleva, nada más y nada meno,s que sesenta y dos años casados, a los jóvenes les recomiendan constancia, compromiso, respeto y también, como no podía ser de otra forma, estar «en lo bueno y en lo malo».La magia de los primeros detallesAsí han estado ellos, siempre el uno para el otro, durante las más de seis décadas que llevan casados. Francisco ya ha cumplido los noventa y Pilar tiene ahora ochenta y cinco. Según cuenta ella, desde el primer momento él fue muy detallista: «en los primeros meses de enamoramiento hubo momentos muy bonitos, recuerdo cuando los dos estábamos en el colegio dando clases y él salía un poco antes, me esperaba en la puerta para recogerme y regalarme unas flores o unos chocolates, es la magia de los primeros detalles».Me gustaba sorprenderla, corrobora él, «llevarla a pasear de la mano por el parque y luego ir a tomar un café o merendar, para luego terminar las tardes charlando de nuestros planes de futuro». Quién iba a decirles que estarían juntos toda una vida y que criarían a cinco hijos, de los que hoy presumen.También puede decirse que es un «amor eterno» el de los nonagenarios residentes en Bouco Torrelodones, de Madrid, Josefa y Víctor. Ella tiene noventa y un años, él noventa y dos. Se conocieron cuando ambos trabajaban en una fábrica y él enseguida le «presentó sus respetos» al padre de ella, con la consiguiente bendición para que se hiciesen novios. Cartas y paciencia, mucha pacienciaEs así como se hacían las cosas antes, reflexionan. El respeto iba por delante, un aspecto de las relaciones sentimentales que consideran esencial y que recomiendan no perder en el caso de las parejas jóvenes. Respeto y amor, y si alguno de ellos falta, «que se separen, si no hay amor no merece la pena seguir». Y añade Víctor: «Pepi es lo más grande que he tenido, ha sido muy guapa y más buena aún».Inés y Germán, ambos de noventa y cuatro años, coinciden en citar al respeto como el pegamento de los matrimonios. Ellos pasaron por el altar hace más de seis décadas, y no se separan. Juntos, desde Bouco Punta Galea, en la localidad madrileña de Las Rozas, evocan los mejores y peores momentos de su vida en pareja. La primera vez que fueron ellos dos solos al cine y, en el otro lado, cuando Inés se tuvo que ir a Madrid a trabajar y Germán se quedó en el pueblo, en Mérida. La relación se mantuvo gracias al enamoramiento y a las cartas que se mandaron hasta que pudieron reunirse en la capital.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Luis (84 años): «Muchas veces me veo hablando solo frente al televisor» noticia No «Las experiencias adversas en la infancia dejan huella, pero no determinan el futuro» noticia No «El sentido de la vida no se pierde con la edad, se transforma y aporta dignidad» noticia No Una abuela de 84 se atreve a volar en paratrike: «Cuando se lo cuente a mis compañeras de residencia ya mis nietos van a flipar» noticia No ¿Abuelos egoístas o sentido común? El gran dilema de nuestros mayores noticia No Coliving entre mayores: «Envejece el cuerpo pero no la mente. A mí solo me jubila el de arriba»De carácter epistolar fueron, asimismo, los primeros tiempos de la relación entre Begoña y Víctor, que se conocieron a través de unos amigos. Lo suyo fue «amor a primera vista» y cuando cumplieron la mayoría de edad se trasladaron a Madrid para poder casarse y estar siempre juntos. Desde la residencia Bouco Villanueva de la Cañada, este matrimonio que dura ya sesenta y tres años, aporta su secreto para vivir felices siempre: la paciencia (con mucho amor, claro).",
"title": "San Valentín en la residencia: El secreto de los matrimonios que celebran seis décadas de amor"
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