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"textContent": "Si hoy tuviera que montar una agencia de comunicación la llamaría 'Crea tu propia polémica'. Para lanzar a alguien al estrellato no hay que pulir mensajes, hay que embarrarlos. Porque para ser alguien tienes que convertirte en viral y el camino más corto y más barato es que te detesten. Los 'haters' son hoy, más que el talento o el esfuerzo, los que te hacen grande . Así que, provoca que algo –o mucho– queda.La viralidad no se alimenta de ejemplaridad, se alimenta de rechazo. Las alabanzas son sospechosas. ¿Quién quiere aplausos pudiendo sumar enemigos? Las críticas, el nuevo ascensor social. David Uclés es hoy más conocido que hace unas semanas. Letras en Sevilla, igual. Habría hecho falta un presupuesto obsceno para tanto titular. Pero ¿titulares a favor o en contra? Pregunta del antiguo régimen. Hoy es mejor el titular en contra. El que remueve al contrario.Ha muerto el «Qué dirán». Hoy se lleva el «que digan, que digan». El «ladran, Sancho, señal de que cabalgamos» al que acudía Pedro Sánchez después de que Elon Musk le afeara que quiere prohibir sus redes a los adolescentes. Los tecnooligarcas han hecho más grande a Sánchez. Él, encantado. El presidente colecciona enemigos ante los que batirse. Ahora puede creerse David contra Goliat. Uclés contra Letras en Sevilla. Todo esto, en verdad, es viejo. Primero, porque el valor de uno se mide también por la fuerza de su contrincante. Segundo, porque alguien sin enemigos, uy, qué sospechoso.Lo nuevo de nuestra época viral es que hoy come mucha más gente de la polémica. Es la industria de la controversia. No vengo a criticar a otros. Me basto conmigo misma. Sí, me sirve mi ejemplo: porque es lo que estoy haciendo yo, señalando a otros, ganándome la vida con la polémica ajena. Emitiendo mi propia voz y mi propio voto en un entierro en el que nadie me ha dado vela. Pero yo la pongo.David Uclés ha vendido cientos de miles de libros. Se mete en un jaleo porque quiere y porque puede, porque tiene renombre. Se enfrenta a Arturo Pérez Reverte, que ha vendido millones de libros. Tiene requeterrenombre. Toma las decisiones que quiere y que puede. Parece que hay una batalla entre ellos. Quizás un día se sienten juntos y celebren un buen debate. Mientras tanto aquí estamos los demás soltando nuestros ríos de tinta. ¡Cómo nos gusta el carroñerismo de la polémica ajena! Se enfrentan dos tipos que venden como churros y nosotros a ver quién le pone más rabia al asunto. ¿La Guerra Civil? Aquí estamos a ver quién suelta la mejor frase polémica sobre la polémica. Viviendo de los otros a ver si nos cae algo, supongo. Porque no queremos que la polémica se acabe, lo que nos gustaría, a tantos, es que nos elija. Que nos llegue. Que nos señale. Que hablen de nosotros… ¿cómo era eso? Aunque sea mal. Si molestamos, mejor.Esta columna ha sido mi intento.",
"title": "Ha muerto el «qué dirán». Arriba el «que digan, que digan»"
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