Un aterrizaje frustrado de Delta evita una catastrófica colisión con American Airlines en Boston
Un avión de la aerolínea norteamericana Delta Air Lines se vio obligado a abortar de emergencia su maniobra de aterrizaje en el Aeropuerto Internacional Logan de Boston para evitar una colisión catastrófica contra una aeronave de American Airlines que despegaba en una pista cruzada. De acuerdo con datos de FlightRadar24 y la Administración Federal de Aviación (FAA) , el gravísimo incidente se registró a las 11:34 hora local, poniendo en serio riesgo la vida de 129 pasajeros y seis miembros de la tirpulación.
La pericia de la cabina de Delta permitió aplicar potencia y ganar altitud de forma inmediata, logrando sortear un desastre en una maniobra estándar que la autoridad ya mantiene bajo una rigurosa investigación técnica oficial.
REUTERS/ARCHIVO
El dramático incidente quedó registrado en las frecuencias de radio de la torre de control, evidenciando la sorpresa de los operadores ante la pérdida de la separación reglamentaria entre ambos aviones comerciales. En los audios de LiveATC.net , se escucha al controlador aéreo inquirir con consternación: “American 3161, ¿adónde va?” , a lo que el piloto de dicha firma respondió: “Nos autorizaron el despegue 3161”.
Segundos antes, el comandante del vuelo 2351 de Delta había notificado de forma urgente que se declaraba en aproximación frustrada (go-around) “por culpa de American” , una maniobra indispensable para lograr aterrizar de forma segura diez minutos más tarde.
La gravedad del suceso en el aeropuerto de Boston fue dimensionada por el exingeniero de seguridad de la corporación Boeing, Todd Curtis, quien detalló a la agencia Associated Press que, según los vectores de posicionamiento, las aeronaves llegaron a quedar a una distancia menor a los 90 metros en el aire. Por su parte, la dirección de comunicaciones de Delta Air Lines confirmó a la prensa que los sistemas automáticos de alerta de tráfico de a bordo notificaron a los pilotos sobre la presencia de la otra aeronave en su trayectoria de descenso, permitiendo reaccionar a tiempo.
El procedimiento ejecutado por la tripulación de Delta demostró la efectividad de las defensas operativas de la aviación comercial, donde la maniobra de irse al aire actúa como el último muro de contención. No obstante, que dos aeronaves de gran envergadura compartan una intersección de pistas de manera simultánea representa un quiebre en los márgenes de seguridad internacional que exige una determinación contundente de la FAA.
La Administración Federal de Aviación mantiene bajo estricto análisis los registros de radar, las transcripciones de las llamadas y las bitácoras operativas de las aerolíneas involucradas para deslindar las responsabilidades de un error que pudo costar la vida de más de un centenar de ciudadanos. Aunque la autoridad aeronáutica enmarcó el aterrizaje frustrado dentro de los parámetros previstos y seguros de la aviación, los gremios de pilotos exigen una revisión minuciosa sobre las autorizaciones simultáneas en pistas que se cruzan.
El balance definitivo del suceso destaca el correcto funcionamiento de las alertas digitales y la disciplina de las tripulaciones comerciales, factores que impidieron una catástrofe y demostraron el rigor técnico del personal ante las fallas del entorno. Los 135 ocupantes de la aeronave lograron completar su viaje sanos y salvos gracias a la oportuna maniobra que alejó al avión del suelo en el momento crítico del cruce de las pistas.
(Con información de Infobae)
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