Escándalo real: príncipe Guillermo cobra 2,9 millones por una prisión radiactiva
El príncipe Guillermo enfrenta duras críticas tras revelarse que ha percibido 2,9 millones de euros por el alquiler de la prisión HMP Dartmoor. El recinto, propiedad del Ducado de Cornualles, está cerrado desde julio de 2024 por insalubridad. Pese a estar en desuso, el Estado sigue abonando el arrendamiento con fondos públicos al patrimonio privado del heredero.
El príncipe Guillermo, príncipe de Gales, en su calidad de coronel en jefe del 1.er Batallón del Regimiento Mercian, el 26 de marzo de 2026. (JUSTIN TALLIS/Pool vía REUTERS).
La clausura ocurrió tras detectarse niveles de gas radón que multiplicaban por diez el límite legal, elevando el riesgo de cáncer. El abandono del edificio ha derivado en plagas de roedores, agravando el deterioro de una instalación inútil. El Parlamento británico calificó esta gestión como una "auténtica vergüenza" por el evidente despilfarro de recursos estatales.
El caso llegó a los tribunales, donde más de cien personas reclaman daños por su exposición a la radiactividad del subsuelo. Se estima que el número de demandantes, entre empleados y reclusos, podría ascender a 750. Esta crisis legal pone bajo el foco la responsabilidad del Ministerio de Justicia y la ética de los beneficios obtenidos por la Corona.
Desde el Ducado de Cornualles defienden que el acuerdo se basa en condiciones comerciales estándar y que mantienen contacto con las autoridades. Sin embargo, el contrato firmado en 2023 es visto por sectores conservadores como una decisión tomada bajo un "pánico ciego". La controversia reabre el debate sobre la opacidad y los privilegios del príncipe de Gales.
Dartmoor es una de las fuentes de ingresos públicos más lucrativas para el Ducado, que también arrienda propiedades al ejército y sanidad. Mientras el Reino Unido vigila sus presupuestos, el cobro de rentas por un edificio contaminado genera malestar. La investigación subraya la desconexión entre los ingresos de la realeza y la utilidad de sus activos.
Ubicada en Devon, Dartmoor es una cárcel conocida por sus estrictos regímenes y sorprendentes historias de fugas exitosas que llamaron la atención (IMAGEN DE ARCHIVO)
El escándalo afecta la popularidad de Guillermo, quien intenta proyectar una imagen de modernidad y compromiso social ante sus súbditos. La presión sobre la transparencia de sus cuentas aumenta al no desglosar sus tributos de forma pública. La gestión de la cárcel queda como un ejemplo de negligencia administrativa con beneficios directos para la monarquía.
El Ducado asegura mantener contacto constante con el Ministerio para determinar el futuro de la instalación tras el cierre. La investigación resalta que Dartmoor es parte de un entramado patrimonial que incluye alquileres a instituciones como el sistema sanitario o el ejército. El destino de este enclave histórico sigue siendo incierto mientras continúan los pagos por su arrendamiento.
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