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"publishedAt": "2026-05-23T06:52:00.000Z",
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"Internacional"
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"textContent": "Primero fue el asalto en el mar. Después, el traslado a barcos militares convertidos, según sus propios testimonios, en una suerte de \"cárceles flotantes\". Y más tarde llegaron las bridas, los golpes, las descargas eléctricas, el hambre, la sed y la privación del sueño. Los activistas de la flotilla detenidos por Israel el pasado lunes han relatado a Europa Press un episodio que describen como una cadena de violencia, humillación y castigo físico durante las horas posteriores a la interceptación de las embarcaciones en aguas internacionales. A la espera de regresar a España desde Estambul, los activistas Laura Campos, Iván Soriano y Pablo Quesada han reconstruido ante la agencia las condiciones en las que, aseguran, fueron retenidos por el ejército israelí. Sus relatos dibujan una secuencia difícil de desligar del contexto más amplio de la ofensiva israelí contra cualquier intento de romper el cerco sobre Gaza: una operación militar contra civiles que viajaban en una misión humanitaria y que, de acuerdo con sus testimonios, fueron tratados como enemigos. Los tres coinciden en una expresión: \"Secuestrados\". Aseguran que permanecieron durante 48 horas bajo custodia israelí tras la interceptación de las embarcaciones, en instalaciones militares flotantes que describen con concertinas y condiciones de encierro. La palabra cárcel aparece una y otra vez en sus relatos, pero no como metáfora. Hablan de contenedores, de hacinamiento, de movimientos restringidos y de soldados armados vigilando incluso los desplazamientos más básicos. \"Un túnel terrorífico\" y descargas con táseres Uno de los testimonios más duros lo ofrece Iván Soriano, que ya había sido detenido en una misión anterior de la flotilla. Su comparación con aquella experiencia resulta especialmente relevante: asegura haber percibido una \"escalada importante de la violencia\" por parte del ejército de Israel. \"Había un túnel terrorífico con soldados con pistolas táser dándonos calambres en la cara y en la cabeza, a algunos les inyectaron sustancias que no sabemos lo que son y nos agredían con patadas\", ha explicado Soriano a Europa Press. \"Tuvimos que dormir agazapados en posición fetal con la cabeza chocando contra las paredes del contenedor y sin poder movernos\" Los activistas sostienen que algunas personas detenidas sufrieron lesiones graves, entre ellas fracturas en las costillas o incluso una perforación pulmonar que requirió atención médica. De acuerdo con su versión, centenares de integrantes de la flotilla acudieron al hospital al llegar a Estambul para someterse a pruebas y documentar el estado físico en el que salieron de la custodia israelí. También tratan de aclarar qué sustancias les fueron inyectadas durante el traslado a prisión, según su denuncia. El relato no habla solo de violencia puntual, sino de un sistema de presión continuada. Soriano asegura que los detenidos eran obligados a permanecer en \"contenedores\" donde se hacinaban alrededor de \"60 personas\", sin poder salir con normalidad para acudir al baño. Cuando intentaban hacerlo, denuncia, eran apuntados con láseres. Pablo Quesada, secretario de sociedad civil y movimiento popular de Podemos, ha descrito unas condiciones de encierro marcadas por la falta de espacio y el agotamiento...",
"title": "Hacinados, sin dormir y con descargas eléctricas: así fue el secuestro de los activistas de la flotilla por Israel"
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