DNUP: el juego de mesa de Asmodee para conquistar las piscinas este verano
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May 22, 2026
Hay juegos que te conquistan por su complejidad, por sus grandes producciones en Meeples y troqueles o por reglamentos que exigen jornada de asuntos propios. Y luego están los juegos como DNUP: los que te atrapan con una baraja de cartas, unas instrucciones que caben en una servilleta y cuatro letras. ¿O eran solo dos?. Tuvimos la suerte de probarlo antes de su lanzamiento, junto a otros aficionados y especialistas en juegos de mesa invitados por Asmodee. Y podemos decirlo sin reservas: en cuanto terminó la primera partida, corrimos a pedir la revancha. Que, todo sea dicho, la ganamos nosotros. Cuatro letras, una idea genial DNUP es un juego de cartas de Asmodee diseñado por Kei Kajino, conocido por ser el autor del popular Scout. Las ilustraciones corren a cargo de Gilles-Romain Fonteny y Shohei Asaoka. Está pensado para dos a cinco jugadores a partir de ocho años, dura aproximadamente quince minutos por partida y cuesta alrededor de 13 euros. El regalo perfecto para llevar al chiringuito, a casa de los suegros o a cualquier reunión sin que nadie tenga excusa para no aprender a jugarlo. El objetivo no puede ser más claro: sé el primero en deshacerte de todas tus cartas. Simple. Pero lo que hace especial a DNUP es la profundidad que va apareciendo a medida que juegas. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de tefieltromuxo (@tefieltromuxo) Videoblog de Tefieltromuxo Más mecánicas de las que parecen Cada carta tiene dos números: uno arriba y otro abajo. Solo puedes usar el de arriba para jugar. En tu turno, colocas sobre la mesa un grupo de cartas del mismo valor. Si alguien supera tu combinación, esas cartas te vuelven a la mano giradas, con el número de abajo ahora arriba. Puede salvarte… o hundirte. Pero el juego no se queda ahí. Si en un momento dado no puedes o no te interesa jugar, tienes la opción de pasar el turno dando la vuelta a toda tu mano de golpe, cambiando el valor de todas tus cartas a la vez. Un recurso arriesgado que puede ser tu salvación o tu ruina. Luego está la posibilidad de añadir cartas a la jugada de otro jugador. Algo que suena a favor pero encierra una doble intención: puedes hacerlo para deshacerte de cartas que te sobran potenciando su combinación, o para convertir su jugada en perdedora y obligarle a recoger toda la mesa. La generosidad, en DNUP, raramente es lo que parece. Y por último, la mecánica más gamberra de todas: robar la jugada completa de un rival. Te llevas todas sus cartas, sí, pero del revés. A él le quitas un problema de encima, y tú puedes encontrarte con un tesoro… o con un montón de lastre que gestionar. Una apuesta de alto riesgo que en la mesa genera los mejores momentos del juego. El juego se adapta bien a cada configuración: según el número de jugadores se retiran unas pocas cartas del mazo, un ajuste mínimo que garantiza que las...
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