Moreno reclama un Gobierno en solitario con un Vox tutelado desde Madrid
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May 19, 2026
Las elecciones del pasado 17 de mayo en Andalucía arrojaron un escenario que cambia radicalmente el panorama político andaluz. Moreno ha perdido su mayoría absoluta, y se sitúa ahora mismo con 53 escaños en el Parlamento. Las elecciones fueron planteadas por todos los partidos políticos como una suerte de plebiscito a la ciudadanía: "Estabilidad o lío", decía Moreno; "Referéndum sanitario", decía Montero (PSOE-A), y secundaban las izquierdas; Vox reclamaba "prioridad nacional". Los resultados han arrojado un escenario en el que las izquierdas crecen en bloque, aunque en escaños solo lo hace Adelante Andalucía (seis más que en 2022), pero el poder queda en manos de la derecha. La pregunta: ¿El Gobierno será monocromático? Es decir, ¿gobernará en minoría Moreno con el apoyo parlamentario de Vox o exigirá la ultraderecha entrar en el Gobierno? Estas son las preguntas que comienzan a plantearse -en voz alta- los propios representantes. Este martes, en Cadena Cope, el presidente andaluz en funciones, Moreno Bonilla, ha reconocido que dos días después de los resultados electorales "no se ha producido ningún" contacto entre las formaciones de derecha. El presidente andaluz está obligado a entenderse con un Vox que le aupó a la presidencia tras las elecciones autonómicas de 2018 con su apoyo parlamentario. Una acción que el portavoz andaluz de Vox, Manuel Gavira, reconoció recientemente que fue un "error". Ahora, al albur de los resultados autonómicos en otras comunidades, previsiblemente Vox exigirá entrar en el Gobierno. Sin embargo, el propio Gavira restó en el día de ayer importancia a estas negociaciones. Para el delegado de Abascal en Andalucía lo prioritario en estos momentos no era "hablar de sillones" sino de marcar las políticas del Gobierno andaluz, seguramente el peaje a pagar de Moreno Bonilla en esta próxima legislatura. Principalmente, Gavira se refería al que ha sido su lema de campaña, el famoso "prioridad nacional". Moreno Bonilla ha confesado que no le gustaría volver a vivir la experiencia que ya tuvo con la ultraderecha tras las elecciones autonómicas de 2018, en el sentido de que, después de cerrar acuerdos sobre presupuestos y leyes, "alguien que no es andaluz y que está a 500 kilómetros, descuelga un teléfono y por intereses geoestratégicos, geopolíticos o lo que sea, al final, nos tumbe una iniciativa". Moreno, que ha reivindicado el resultado "contundente" que ha tenido el PP-A de 53 escaños, ha insistido en circunscribir posibles acuerdos con Vox al "ámbito parlamentario y político", mientras que otras cosa "bien distinta es el gobierno". Ha expuesto que el gobierno en Andalucía "es muy complicado" y los propios miembros de Vox tendrían "dificultades" para asumir responsabilidades en el mismo por la falta de experiencia. Por ello, ha pedido a Vox que sea "razonable" y ha indicado que a nadie se le escapa que tiene la "llave de la gobernabilidad de Andalucía", pero otra cosa es "una pelea de sillones que poco le beneficiaría". Así, ha apelado al "sentido común" de los dirigentes de la ultraderecha para que entiendan que en el caso de Andalucía...
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