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"publishedAt": "2026-04-26T08:09:00.000Z",
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"Internacional"
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"textContent": "El conato de ataque sufrido este domingo por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, es ya el tercero contra su persona desde que volvió a tomar las riendas de la Casa Blanca en 2024. El tiroteo del hotel Hilton es la tercera ocasión en la que el mandatario estadounidense experimenta una situación de esta índole, tras los dos primeros, acaecidos en 2024, uno de ellos ampliamente recordado en el imaginario colectivo. A los tiroteos y a la violencia armada nadie puede acostumbrarse, pero la elevadísima recurrencia con la que ocurren en Estados Unidos ha generado cierta desensibilización alrededor de este fenómeno. En un país en el que la población civil puede portar armas por derecho constitucional, suceden varios tiroteos masivos al año e incontables heridos y fallecidos por arma de fuego. De esto no se libra ni la persona más protegida del país, el presidente, que ya ha experimentado el tercer ataque de su segundo mandato. El primero se dio en plena carrera presidencial: el 13 de julio de 2024, el todavía candidato ofrecía un mitin en Butler (Pensilvania) cuando una serie de disparos resonaron durante su discurso, mientras el magnate se echaba al suelo. Los presentes, asustados, se temían lo peor, pero la situación se diluyó en cuanto volvió a levantarse y los agentes del Servicio Secreto se lo llevaron del escenario con la cara ensangrentada y al grito de '¡Fight!' después de que una bala le rozara la oreja. El tirador, identificado posteriormente como Thomas Matthew Crooks, era un hombre de 20 años de Bethel Park (Pensilvania), sin antecedentes, ni afiliación política ni tan siquiera una motivación clara. En esa misma campaña, apenas dos meses después, un agente del Servicio Secreto detectó el cañón de un rifle AK-47 oculto entre los arbustos de la residencia de Mar-a-Lago y abrió fuego contra los presentes. El republicano, no obstante, regresó a la residencia y no estuvo en peligro directo en ningún momento. La policía localizó el arma del sujeto, así como dos mochilas, tras detener al sospechoso. El individuo responde al nombre de Ryan Routh, un contratista de construcción de Carolina del Norte que, a diferencia de Crooks, sí tenía un currículum criminal previo, incluyendo una condena por posesión de armas. El tirador acampó durante casi 12 horas en la arboleda del campo de golf del magnate en West Palm Beach y confesó en una carta sus intenciones, además de ofrecer 150.000 dólares a quien completara su misión de asesinar al presidente estadounidense. Ahora, en esta tercera ocasión, ha sido en el hotel Hilton de Washington, donde se encontraba toda la plana mayor de la Administración Trump, incluido el propio presidente, en la habitual Cena de Corresponsales de la Casa Blanca. El Servicio Secreto se ha visto obligado a intervenir para evitar que Cole Allen, un californiano de 31 años, se adentrara en el salón donde se celebraba el evento. Los agentes evacuaron de inmediato tanto al inquilino de la Casa Blanca, la primera dama, Melania Trump, y...",
"title": "El tiroteo de la Cena de Corresponsales, el tercer intento de atentado contra Trump en dos años"
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