Las declaraciones de Rajoy y Cospedal introducen el juicio de Kitchen en la planta siete de Génova
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April 23, 2026
El juicio por la operación Kitchen entra este jueves en su tramo más político. Después de dos semanas en las que han ido desfilando policías, mandos y protagonistas directos del espionaje a Luis Bárcenas, la Audiencia Nacional escuchará por fin a Mariano Rajoy, María Dolores de Cospedal y Juan Ignacio Zoido. Los tres comparecerán como testigos. Los tres llegan ya señalados, aunque por vías distintas. Y los tres empujan el proceso hacia el lugar al que siempre apuntó esta causa aunque durante años se intentara encapsularla en Interior y en las cloacas policiales: la planta siete de Génova, el corazón del poder del PP en la etapa en que el partido trató de blindarse frente a su propia corrupción. La sesión de este jueves no sienta en el banquillo a la vieja cúpula política del PP. Pero sí la coloca en el centro del foco. Kitchen nació formalmente como una operación parapolicial para robar a Bárcenas documentación sensible cuando el extesorero ya amenazaba con arrastrar al partido en la causa de la caja B. En estas dos primeras semanas de juicio, esa versión se ha ido estrechando cada vez más alrededor de Rajoy y Cospedal. No porque la instrucción los haya llevado a juicio, que no lo hizo, sino porque los testimonios, los alias, los papeles y las conversaciones vuelven una y otra vez a ellos. Rajoy llega con dos sombras encima. La primera es la de "el Asturiano", uno de los alias que varios elementos de la causa han asociado al expresidente. El principal investigador de Asuntos Internos identificó en el juicio a Rajoy con los apodos de "El Asturiano" y "El Barbas", nombres usados en conversaciones intervenidas a quienes participaron en la operación. No es un detalle folclórico. Es la forma en que el sumario ha ido acercando el espionaje al vértice político que presuntamente se beneficiaba de él. Rajoy ha negado siempre cualquier relación con Villarejo o cualquier conocimiento de la trama. Este jueves tendrá que sostener esa posición con el juicio ya bastante más cargado de contexto del que había cuando la causa todavía se movía en fase de instrucción. La segunda sombra tiene nombre viejo y conocido: M. Rajoy. Bárcenas volvió a activarlo esta semana al declarar que las grabaciones que guardaba y que luego quiso destruir desde prisión eran conversaciones con "MR", es decir, con Mariano Rajoy, sobre la contabilidad opaca del PP. El extesorero sostuvo además que Kitchen no empezó en Interior, sino "en el partido", y situó a los responsables políticos del PP en el origen de la operación. La frase no cambia la calificación jurídica del proceso, pero sí su lectura política. Rajoy no comparece este jueves solo como expresidente del Gobierno. Comparece como el hombre al que el juicio vuelve a colocar en el centro del sistema defensivo que el PP activó cuando la caja B amenazaba con llegar hasta arriba. Cospedal llega con Villarejo al fondo Cospedal llega por otro camino, igual de incómodo. La ex secretaria general del...
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