Nuevos ataques israelíes contra infraestructuras energéticas de Irán
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March 8, 2026
Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) han perpetrado ataques contra infraestructuras energéticas en Irán, en concreto, cuatro depósitos de crudo y un centro de transferencia de productos petrolíferos en las provincias de Teherán y Alborz, además de haber atacado una planta de desalinización de agua en la isla de Qeshm, en el golfo Pérsico, de la que dependen al menos 30 localidades para disponer de agua corriente. Estos bombardeos contra la "infraestructura de energía" en Irán "abren una nueva y peligrosa fase" del conflicto, en palabras del portavoz del Ministerio de Exteriores en Irán, Esmaeil Baqaei, plasmadas en X. Baqaei ha acusado a los atacantes de iniciar una "guerra química" contra los iraníes que se extenderá fuera de las fronteras del país, según ha expresado, y que incurre en "crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio, todo al mismo tiempo". Del mismo modo, Irán ha prometido responder de forma equivalente a estos ataques: Bahréin ya ha asegurado que drones iraníes han atacado una desalinizadora de agua, lo que ha hecho crecer los temores de que la línea roja de las infraestructuras civiles y de abastecimiento no puedan ser objetivos de ataques se haya traspasado sin retorno. A su vez, los bombardeos han tenido consecuencia para otras infraestructuras, como los joob, es decir, las acequias de Teherán que recogen agua de lluvia, que ardieron en la madrugada del domingo después de que por esos canales empezase a correr petróleo tras los ataques a las infraestructuras relacionadas con el crudo. Las explosiones provocaron grandes bolas de fuego y una dura lluvia ácida que dejó charcos negros entre nubes de humo e incendios, una combinación que ha lanzado al ambiente de la capital iraní enormes cantidades de hidrocarburos, óxido de azufre y de nitrógeno, productos altamente tóxicos, según ha advertido la Media Luna Roja del país. El objetivo: la destrucción del tejido económico Estos son los primeros ataques conocidos contra infraestructuras petroleras y de abastecimiento desde Tel Aviv en este conflicto, y tienen un objetivo: destruir el tejido económico del país y golpearle en puntos especialmente vulnerables. Sobre la mesa, un precedente muy duro: el de su vecino, Irak. En 1991, el entonces secretario de Estado de Estados Unidos, James Baker, amenazó con que Irak sería bombardeado hasta "regresar a la época preindustrial". UNICEF hizo un cálculo y estimó que tras 43 días de bombardeos las pérdidas económicas equivalían a 232.000 millones de dólares en el valor de aquel entonces. Tras el conflicto, el país solamente podía generar el 4% de la electricidad que generaba antes de la contienda. El derecho humanitario internacional contempla, además, que ataques como el sufrido por la planta potabilizadora de agua pueden constituir un crimen de guerra. El sábado, Israel había atacado ya el aeropuerto de doble uso civil y militar teheraní de Mehrabad, del que parten muchos vuelos internos desde la capital del país, y una instalación de estas características. Tampoco puede descartarse la posibilidad de que la industria petrolera siga siendo el objetivo...
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