{
"$type": "site.standard.document",
"bskyPostRef": {
"cid": "bafyreicpa6cekjj6oruj2l4bihfhnig6kbqrl4irvmimfdiiwib3wwvg3a",
"uri": "at://did:plc:ofwprqbjgby6xxsothcpym5f/app.bsky.feed.post/3mfev5gb5ttu2"
},
"coverImage": {
"$type": "blob",
"ref": {
"$link": "bafkreiehp4x7ezwe3brlq5ngh5xuu3iytb75s7fndtngb6qs7d2puywbzy"
},
"mimeType": "image/jpeg",
"size": 224313
},
"path": "/politica/espana/sumar-20-reclama-priorizar-construccion-proyecto-frente-aritmetica-electoral-no-queremos-ser-izquierda-izquierda-psoe_382131102",
"publishedAt": "2026-02-21T13:05:45.000Z",
"site": "https://www.elplural.com",
"tags": [
"España"
],
"textContent": "\"Nosotros también llenamos\", indicaba entre la sorna y la jocosidad el personal de organización de 'Un paso al frente', el acto con el que Izquierda Unida, Más Madrid, Comunes y Movimiento Sumar han colocado su ficha en el amplio tablero de ajedrez que conforman los escaques a la izquierda del PSOE. Un evento que ha servido como conjuro, puesta de largo y presentación en sociedad de un 2.0 resentido por las encuestas, la pérdida de apoyos -desde Magariños, diez partidos han desaparecido momentáneamente de la confluencia- y los nervios de quien sabe que en el patio de butacas, perfectamente organizado entre políticos, invitados, tertulianos y activistas demodé, hay quien subrepticiamente opera aprovechando las sombras -los más deslucidos- o los focos -los que de verdad preocupan-. Nadie en el salón escondía lo que era un secreto a voces: el acto del miércoles, el capitaneado por Emilio Delgado y Gabriel Rufián, era el gran elefante en la habitación. Las comparaciones empezaban desde bien temprano: \"aquel espacio era más pequeño\", \"hemos mandado a la gente a ver el evento al teatro de abajo\", \"cientos de personas dan la vuelta a la manzana\". Comentarios y codazos que se han redoblado, también en la zona de prensa, cuando el propio Delgado ha aparecido en la sala de columnas del Círculo de Bellas Artes, espacio reservado para la celebración de un acto que ya tenía asegurado el cartel de aforo completo entre prensa, invitados y compromisos. No sería hasta pasadas las 12:15, con tres cuartos de hora de retraso, cuando, al ritmo del Baile inolvidable de Bad Bunny, entraba Rita Maestre en su condición de anfitriona por el pasillo prefijado por la organización para llegar al escenario -flanqueado por personalidades como Ada Colau, Alberto Garzón, Luis García Montero o Unai Sordo-. Quién no estaba cerca, sino milimétricamente colocado para pasar desapercibido, era Emilio Delgado. Y lo habrá agradecido, porque, sin ninguna mención directa, ha recibido dos o tres comentarios velados claramente dirigidos hacia él: \"Dejemos los debates importados [el burka] y preocupémonos de lo importante, que son los asesinatos machistas\", arrancaba Maestre. \"20 y 5 no tienen por qué sumar 25, pero pelearnos entre nosotros no es el camino\", proseguía. \"Bienvenidos los debates\", remachaba. Le seguían, decantándose por la 'Revolución' de Amaral para la antesala de su discurso, Lara Hernández, Ernest Urtasun, Antonio Maillo y Mónica García. Lo que nos están pidiendo es muy poco miedo y más valentía. La gente no nos quiere melancólicos ni resignados ante un momento difícil. Nuestra primera tarea es conformar un programa político; un proyecto alternativo de país\", reivindicaba la portavoz de Sumar el Congreso. \"No sobra nadie que no se autoexcluya\", añadía, profundizando además en la construcción de una alianza conformada desde la esperanza y no desde el miedo. \"No queremos ser la izquierda a la izquierda del PSOE. No vamos a renunciar a nada ni a establecernos límites\", sentenciaba Hernández, dejando la puerta abierta a próximas alianzas vertebradas sobre la idea de revertir \"lo injusto del sistema electoral\"...",
"title": "El 'Sumar 2.0' reclama priorizar la construcción de un proyecto frente a la aritmética electoral: \"No queremos ser la izquierda a la izquierda del PSOE\""
}