Juicio por la muerte de Maradona: declaran Luque, por séptima vez, y tres médicos de la clínica Olivos
El Canciller - Somos una plataforma digital de actualidad y not…
May 21, 2026
El juicio por la muerte de Diego Maradona atraviesa este jueves una nueva audiencia marcada por testimonios clave sobre la última internación del exfutbolista en la Clínica Olivos, donde fue operado semanas antes de su fallecimiento. Además, el neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los siete imputados en la causa, volverá a declarar -por séptima vez- ante el tribunal que investiga presuntas negligencias médicas. Así, el acusado comparecerá nuevamente ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón con el objetivo de refutar declaraciones de peritos forenses y profesionales que participaron de la autopsia y del seguimiento médico de Maradona. Entre ellos figuran los médicos Carlos Mauricio Cassinelli, Federico Corasaniti y Mario Schiter, quien acompañó al exfutbolista durante su tratamiento en Cuba. La nueva ampliación de la indagatoria se da después de una audiencia atravesada por tensiones. El martes, tras la declaración de Jana Maradona, estaba previsto que hablara Luque, pero finalmente comenzó a declarar el psicólogo Carlos Díaz. Durante esa jornada, la querella pidió limitar las respuestas de los imputados para evitar "divagaciones", aunque el tribunal rechazó el planteo. En paralelo, declararán tres médicos de la Clínica Olivos que participaron directamente de la atención de Maradona durante noviembre de 2020: el jefe de terapia intensiva Fernando Villarejo, el jefe de cardiología Sebastián Nani y el neurocirujano Pablo Rubino, quien estuvo a cargo de la operación por el hematoma subdural. Los jueces buscarán reconstruir el estado de salud del exfutbolista tras la cirugía y conocer cuáles fueron las recomendaciones médicas antes de su traslado a la casa del barrio San Andrés, en Tigre, donde murió el 25 de noviembre de 2020. Los testimonios podrían resultar determinantes para establecer si la internación domiciliaria cumplía con las condiciones necesarias para su recuperación. En declaraciones realizadas en el primer juicio, Villarejo había asegurado que se opuso a la internación domiciliaria y sostuvo que Maradona necesitaba continuar en un centro especializado. También afirmó que el entorno del paciente era "complicado" y que existían dificultades constantes para controlarlo y examinarlo. Por su parte, Nani declaró entonces que Maradona no presentaba complicaciones cardíacas durante su internación, aunque remarcó que era un "paciente de riesgo" que requería un seguimiento permanente. En ese contexto, señaló que la responsabilidad médica principal recaía sobre Luque, a quien definió como el médico de cabecera del exfutbolista. Además de Luque, están imputados en la causa la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el médico clínico Pedro Di Spagna, la coordinadora de Swiss Medical Nancy Forlini, el enfermero Ricardo Almirón y el coordinador Mariano Perroni. Todos están acusados de presunto homicidio simple con dolo eventual.
Discussion in the ATmosphere